Tampa, Florida—El fiscal federal Gregory W. Kehoe anunció este martes la apertura de una acusación formal contra cuatro presuntos integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), luego de que dos de ellos fueran extraditados desde la República Checa hacia el Distrito Medio de Florida y tuvieran su primera comparecencia ante una corte estadounidense.
De acuerdo con la acusación formal, Edgar Alejandro López Velasco, Noé Díaz Jiménez, Leobardo Gaxiola López y José Miguel Alvarado Morales están afiliados al CJNG, organización que el gobierno de Estados Unidos designa como terrorista extranjera y a la que describe como uno de los cárteles de la droga más poderosos y violentos de México.
La extradición de López Velasco y Alvarado Morales hacia el Distrito Medio de Florida se concretó el viernes pasado, y ambos permanecen detenidos tras su primera comparecencia ante la corte. Díaz Jiménez y Gaxiola López esperan en la Republica Checa ser enviados a Estados Unidos.
Los cuatro fueron arrestados en la República Checa en junio de 2026. Días después, el 12 de junio, autoridades mexicanas desmantelaron el laboratorio de opioides sintéticos de Díaz Jiménez, ubicado en Zapopan, Jalisco.
López Velasco era representante de un integrante de alto nivel del CJNG; Díaz Jiménez era traficante de fentanilo con un laboratorio de esa droga en México; Gaxiola López fungía como intermediario en negociaciones de narcóticos y armas; y Alvarado Morales era representante de otro integrante de alto nivel del cártel.
En febrero de 2026, López Velasco y Díaz Jiménez negociaron la venta de ametralladoras y artefactos destructivos provenientes de la República Checa hacia México, con el propósito, según la Fiscalía, de cometer actos de violencia contra cárteles rivales, civiles, fuerzas policiales y personal militar en territorio mexicano. Entre las armas negociadas se incluían distintos tipos de ametralladoras europeas, lanzagranadas propulsados por cohete, morteros, así como munición y pertrechos correspondientes.
A cambio de las armas, los acusados habrían pagado con fentanilo y metanfetamina que después se introducirían a Estados Unidos para su distribución.La acusación formal notifica a los cuatro procesados que Estados Unidos buscará una orden de decomiso sobre las ganancias derivadas de la conducta criminal que se les imputa. Cada uno enfrenta una pena máxima de cadena perpetua.
Una acusación formal es simplemente un cargo formal de que un acusado ha cometido una o más violaciones a la ley penal federal, y se presume la inocencia de todo acusado a menos que, y hasta que, se demuestre su culpabilidad.
El caso fue investigado por la Administración para el Control de Drogas (DEA), el Buró Federal de Investigaciones (FBI), el Servicio de Investigaciones de la Guardia Costera, Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), autoridades checas, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de México, y la Secretaría de Marina de México. INTERPOL y la Oficina de Asuntos Internacionales del Departamento de Justicia brindaron asistencia crucial para asegurar la aprehensión y la extradición de López Velasco y Alvarado Morales. El caso será procesado por el fiscal federal auxiliar Dan Baeza.