La temperatura promedio en El Paso, entre el 1 de junio y el 31 de agosto, será de 86.6 grados Fahrenheit (30.3 grados Celsius), la quinta más alta registrada para ese periodo, de acuerdo con datos y pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional.

Al igual que el planeta en su conjunto, las temperaturas de El Paso han ido en aumento durante décadas, conforme el clima se ha calentado. Un fenómeno conocido como el efecto de isla de calor urbana también juega un papel en esto. Pero desde 2009, temperaturas veraniegas que antes resultaban inusuales en El Paso se han convertido en la norma. (Para fines de registro, meteorólogos y climatólogos utilizan el periodo de junio a agosto para representar las tendencias de verano en el hemisferio norte).

Antes de 2009, El Paso tuvo un solo verano (1994) en el que la temperatura promedio superó los 86 grados Fahrenheit (30 grados Celsius). Desde 2009, esto ha ocurrido ocho veces, incluidos tres de los últimos cuatro años.

El verano pasado fue la excepción: la temperatura promedio fue de "apenas" 85.9 grados Fahrenheit (29.9 grados Celsius).

El calor de este verano coincidió con un aumento de tarifa del 13% por parte de El Paso Electric, el cual entró en vigor el 1 de mayo, lo que disparó los recibos de luz. Las redes sociales han estado dominadas desde principios de julio por paseños molestos y frustrados que comparan sus recibos de luz.

Un factor importante que impulsa el aumento de los recibos de luz en el verano es que tanto los días como las noches en El Paso se están volviendo mucho más cálidos.

En el periodo de 109 años entre 1900 y 2008, El Paso tuvo apenas nueve veranos con una temperatura promedio diurna máxima de 96.2 grados Fahrenheit (35.7 grados Celsius) o más. En los 18 años transcurridos desde 2009, esto ha ocurrido 16 veces.

Entre el 1 de junio y el 29 de agosto, El Paso tuvo 50 días en los que la temperatura máxima superó los 100 grados Fahrenheit (37.8 grados Celsius). Esa es la sexta cifra más alta jamás registrada para esos meses, de acuerdo con registros del Servicio Meteorológico Nacional que se remontan a la década de 1880. Tan recientemente como en 1984, El Paso tuvo veranos con tan solo un día por encima de los 100 grados Fahrenheit. (El Paso tiene ocasionalmente días de 100 grados en mayo y septiembre, pero esos no se incluyen en este conteo).

El otro gran cambio es que el desierto de Chihuahua, dentro y alrededor de El Paso, ya no se enfría por la noche de la manera en que lo ha hecho durante siglos.

Entre 1900 y 2008, El Paso tuvo dos años con una temperatura mínima nocturna promedio de verano de 72 grados Fahrenheit (22.2 grados Celsius) o más. En 16 de los 18 años transcurridos desde 2009, la mínima promedio ha estado por encima de los 72 grados Fahrenheit. Eso incluye mínimas promedio superiores a los 75 grados Fahrenheit (23.9 grados Celsius) en 2023 y 2024.

Entre 1900 y 1999, El Paso tuvo 718 días en los que la temperatura nunca bajó de los 75 grados Fahrenheit. Eso equivale a un promedio de alrededor de una semana al año. Desde el año 2000, hemos tenido 794 días de este tipo, un promedio de un mes cada año, o cuatro veces más que en el siglo anterior.

Para muchos paseños, las noches más cálidas significan que tienen que usar sus sistemas de enfriamiento durante más horas cada día, lo que dispara el consumo de energía, y los recibos.

Una medida del vínculo entre la temperatura y la demanda de energía se conoce como grados-día de enfriamiento (cooling degree days). Esa es la diferencia entre la temperatura promedio diaria y los 65 grados Fahrenheit (18.3 grados Celsius). Así, un día con una máxima de 100 grados y una mínima de 74 grados tiene una temperatura promedio de 87 grados, lo que resulta en 22 grados-día de enfriamiento para esa fecha.

Conforme aumenta el número de grados-día de enfriamiento, aumenta también la cantidad de energía necesaria para enfriar un edificio. Y eso significa que también suben los recibos de luz.

En los 109 años entre 1900 y 2008, El Paso tuvo cuatro veranos con más de 1,750 grados-día de enfriamiento. En los 18 años transcurridos desde 2009, todos los veranos, excepto el de 2021, han superado los 1,750 grados-día de enfriamiento. El Paso ha superado los 1,900 grados-día de enfriamiento en cada uno de los últimos cuatro veranos, una marca alcanzada una sola vez durante todo el siglo XX.

El aumento en el calor, por sí solo, es responsable de cientos de dólares adicionales en los recibos de luz de verano de los paseños.

Con la asistencia de Claude, un programa de inteligencia artificial, El Paso Matters construyó un modelo de recibo de luz utilizando lo que se conoce como un coeficiente de regresión de grados-día. Eso genera una estimación de los costos del recibo de luz bajo distintos escenarios de temperatura.

El modelo corresponde a una vivienda de 2,500 pies cuadrados (232 metros cuadrados), utilizando las tarifas eléctricas actuales. El modelo examina tres escenarios distintos: el número de grados-día de enfriamiento en el verano de 2026; el número promedio de grados-día de enfriamiento en los veranos entre 2000 y 2008, justo antes de un fuerte salto en las temperaturas veraniegas de El Paso; y el número promedio de grados-día de enfriamiento de verano hace un siglo, entre los años 1920 y 1929.

Si este año hubiera sido similar a los veranos de El Paso entre 2000 y 2008, el recibo mensual hipotético habría sido $84 dólares más bajo que con el calor de este año, más de $250 dólares durante todo el verano. Si hubiéramos vivido un verano similar al de El Paso hace un siglo, los recibos habrían sido casi $109 dólares más bajos al mes, o $326 dólares durante todo el verano.

Ese es un costo cuantificable del cambio climático en El Paso.