Para ellas, el paso de los años no ha cerrado la herida. Son madres que perdieron a sus hijos en accidentes presuntamente provocados por conductores bajo los efectos del alcohol, y que ahora transforman el dolor en una exigencia: mayor conciencia entre los automovilistas, leyes más severas y consecuencias firmes para quienes decidan conducir intoxicados.

Entre lágrimas y fotografías de sus seres queridos, integrantes de Madres Contra la Conducción Bajo los Efectos del Alcohol (MADD compartieron sus historias durante una conferencia regional realizada en el Comando Regional del Noreste, en el 9600 de la calle Dyer, como parte del lanzamiento de "Saturation Saturday”.

“Que no llamen a otra madre”, fue el clamor generalizado entre la audiencia.

Se trata de una iniciativa que busca intensificar la vigilancia, prevenir accidentes relacionados con conducir bajo los efectos del alcohol (DWI) y salvar vidas.

La convocatoria reunió a la Oficina del Sheriff del Condado de El Paso, el Departamento de Policía de El Paso, el Departamento de Seguridad Pública de Texas (DPS) y los departamentos de policía de Socorro, Horizon City, Anthony y Clint. El objetivo es mantener una presencia coordinada de las corporaciones policiales, para identificar y retirar de las calles a conductores que manejen bajo los efectos del alcohol o las drogas.

Una de las voces que reflejó el costo humano de este problema fue la de Nelly Ayala, quien perdió a su hija, Irene Acevedo, de 24 años, en 2023. A casi tres años de la tragedia, aseguró que su familia continúa esperando justicia, y que el proceso judicial no ha llegado a una resolución.

"Mi hija era mi única hija mujer. Ha sido un tiempo bien difícil. Por eso estoy aquí", expresó Ayala. Explicó que encontró en otras madres que han atravesado pérdidas similares una forma de acompañarse, pero también una razón para luchar por cambios.

Ayala lamentó que, desde la muerte de su hija, no percibe una disminución del problema. Por el contrario, aseguró que cada vez conoce a más familias que se incorporan al grupo después de perder a un ser querido.

"Tristemente, cada vez somos más familias en nuestro grupo, cuando debería reducirse", señaló. Para ella, una de las respuestas debe llegar desde las leyes. "Queremos que sean más duras, que haya consecuencias graves, para que cuando alguien decida tomar esa mala decisión sepa que habrá una consecuencia grave".

El mismo dolor acompaña a Lupe Hernández, cuyo hijo, Steven Anthony Hernández, murió tras un accidente ocurrido el 21 de mayo de 2023, en el que, según relató, estuvo involucrada una conductora ebria. Hernández explicó que las familias se han organizado precisamente porque consideran que todavía falta mucho por hacer.

"Somos familias que estamos impactadas, y comenzamos el grupo porque queremos hacer un cambio", manifestó. Hernández adelantó que continuarán reuniéndose para impulsar modificaciones a las leyes, y que buscarán llevar sus demandas hasta los legisladores estatales en Austin.

Detrás de los operativos policiales también existe una dimensión humana. El teniente Salvador Vergara, de la Oficina del Sheriff del Condado de El Paso, reconoció que escuchar a las familias les recuerda a los agentes las consecuencias que puede dejar una decisión tomada al volante.

"No hay una actividad más dolorosa que hacer una notificación después de que hubo un accidente mortal. Eso es algo que te llevas en el corazón por el resto de tu vida", expresó Vergara.

El teniente explicó que las propias familias han participado en entrenamientos de nuevos cadetes, para contar sus experiencias y mostrar, más allá de estadísticas y arrestos, lo que ocurre después de una muerte relacionada con un conductor intoxicado.

Vergara señaló que, desde que el Sheriff Óscar Ugarte asumió el cargo, se implementó un equipo especializado con agentes voluntarios que trabaja principalmente durante fines de semana y días festivos. Según las cifras proporcionadas por el teniente durante la conferencia, anteriormente se registraban alrededor de 400 arrestos por DWI, mientras que en lo que va de este año ya suman aproximadamente 460.

Para las autoridades, el incremento en las detenciones refleja el esfuerzo por retirar de circulación a conductores intoxicados, pero también evidencia que el problema persiste. Vergara hizo un llamado a la responsabilidad, sin pedirle a la comunidad que deje de celebrar o reunirse.

"Está bien que se diviertan, pero tomen decisiones responsables", dijo. "Queremos que tengan conciencia, lleguen a su casa a salvo, y no causen una tragedia para su familia y para la familia de alguien más".

A su vez, el teniente Jaime Esparza, del Grupo de Trabajo contra la Conducción bajo los Efectos del Alcohol o las Drogas del Departamento de Policía de El Paso, instó a la población a planificar su transporte antes de beber o consumir cualquier sustancia que altere sus capacidades. "Si va a beber, no se ponga al volante", dijo Esparza. "Planifique con anticipación".

A ese llamado se sumó Verónica Díaz, del Movimiento Calles Sobrias, quien también perdió a su hijo a causa de un conductor ebrio. Su recomendación es sencilla, pero puede representar la diferencia entre regresar a casa o provocar una tragedia. "Tengan un plan antes de salir", expresó la madre de familia, tras resaltar la importancia del conductor designado. "Lo último que quieren es que un familiar reciba esa llamada", dijo, visiblemente consternada, a los agentes de policía presentes.

La movilización ocurre, además, en momentos en que el cabildo de El Paso se prepara para discutir el martes una propuesta de estrategia contra la conducción bajo los efectos del alcohol para toda la ciudad. En mayo, el cabildo instruyó al administrador municipal y al abogado municipal a desarrollar recomendaciones para una respuesta basada en datos. Se espera que la estrategia contemple medidas de prevención, aplicación de la ley y propuestas de política pública.

Las autoridades recomiendan elegir previamente a un conductor designado, utilizar un servicio de transporte compartido o taxi, o permanecer en el lugar hasta poder conducir de manera segura. Si una persona está a punto de manejar intoxicada y representa un peligro inmediato para ella misma o para otras personas, la recomendación es comunicarse al 911.

En el lanzamiento de "Saturation Saturday" participaron, además de MADD y la Oficina del Sheriff, el Departamento de Policía de El Paso, el Departamento de Seguridad Pública de Texas y los departamentos de policía de Socorro, Horizon City, Anthony y Clint, como parte de un esfuerzo regional para aumentar la vigilancia y prevenir accidentes.

El mensaje que Nelly, Verónica y Lupe buscan dejar es el mismo: divertirse no tiene que terminar en tragedia. Planificar cómo regresar a casa, entregar las llaves o llamar a alguien puede parecer una decisión pequeña, pero puede evitar que otra madre reciba la llamada que ellas nunca imaginaron recibir.

Y es que una decisión de conducir después de beber puede cambiar, en cuestión de segundos, la vida de una familia para siempre.

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