Visiblemente molesto y calificando la situación como “inaceptable”, el alcalde Renard Johnson cuestionó duramente a la Administración Federal de Aviación (FAA) tras la sorpresiva suspensión de vuelos que paralizó el espacio aéreo de la ciudad durante la madrugada de ayer miércoles.
En conferencia de prensa realizada en uno de los salones del edificio municipal, Johnson reprochó la falta de comunicación por parte de la agencia federal, asegurando que ni la ciudad, ni el aeropuerto, ni hospitales o líderes comunitarios fueron notificados con anticipación sobre la medida.
“Esto nunca debió haber ocurrido. No se puede cerrar el espacio aéreo de una ciudad del tamaño de El Paso sin coordinación previa. Esa falta de comunicación es inaceptable”, enfatizó el alcalde ante medios locales.
Con tono firme y evidente molestia, el alcalde Renard Johnson criticó públicamente la decisión de la Administración Federal de Aviación de suspender operaciones aéreas en El Paso, una medida que calificó como descoordinada y riesgosa para la comunidad.
Acompañado por el gerente municipal Mario D’Agostino y representantes locales, Johnson subrayó que la ciudad no fue notificada con anticipación sobre la restricción del espacio aéreo, lo que generó confusión y afectaciones significativas.
Desvían vuelos médicos
Johnson reveló que vuelos de evacuación médica tuvieron que ser desviados a Las Cruces, lo que —advirtió— pudo haber puesto vidas en riesgo.
Relató que recibió una llamada de un funcionario hospitalario informándole que un equipo quirúrgico procedente de Dallas no pudo aterrizar en la ciudad debido a la restricción aérea. “Decisiones como esta deben coordinarse con las autoridades locales y hospitales, porque pueden comprometer emergencias médicas”, enfatizó.
La restricción, que se extendió durante varias horas, provocó la cancelación total de operaciones aéreas, incluidos vuelos comerciales y de emergencia.
Johnson subrayó que una interrupción de esta magnitud no se registraba en el Aeropuerto Internacional de El Paso desde los atentados del 11 de septiembre de 2001. “Nos despertamos a medianoche con mensajes y llamadas informándonos que nuestro espacio aéreo estaba cerrado. Esa coordinación simplemente no existió”, lamentó.
Y agregó: “El Paso merece una mejor comunicación, una mejor coordinación y más respeto por El Paso y sus habitantes”.
El alcalde reiteró que El Paso —sexta ciudad más grande de Texas y número 22 a nivel nacional— merece mayor respeto y consideración por parte del gobierno federal. “El Paso merece mejor comunicación, mejor coordinación y más respeto para su gente”, sostuvo.
Aunque confirmó que la FAA fue la agencia responsable de la decisión, indicó que su oficina trabaja para obtener una explicación formal sobre las razones del cierre.
Asimismo, adelantó que la ciudad buscará establecer mecanismos que impidan que una situación similar vuelva a repetirse.
Cuestionado sobre reportes relacionados con drones en la región, Johnson señaló que no se trata de un fenómeno nuevo y advirtió que la ciudad no puede permitir que este tipo de situaciones paralicen sus operaciones.
“Durante décadas hemos tenido drones aquí en la región; no es un fenómeno reciente”, afirmó tras cuestionar que un dispositivo de este tipo pudiera detonar una suspensión total del espacio aéreo.
“Que un dron provoque este tipo de cierres es algo que no debe pasar. Tenemos que mejorar”, sostuvo.
Finalmente, agradeció a líderes comunitarios y autoridades locales que colaboraron para atender la contingencia, mientras viajeros y residentes continúan expresando su frustración por el caos e incertidumbre que generó la repentina suspensión de vuelos.