Poco después de la medianoche del 9 de mayo de 2024, el representante federal Tony Gonzales le suplicó a una empleada, Regina Santos-Avilés, que le enviara una “foto sexy”. Cuando ella lo rechazó, diciendo que la conversación había ido demasiado lejos, el republicano casado de San Antonio insistió, afirmando que era “muy visual”.
Santos-Avilés, directora de Distrito de Gonzales en Uvalde, murió en septiembre de 2025 tras prenderse fuego. Su esposo, Adrián Avilés, compartió estos mensajes de texto con The Texas Tribune el lunes como evidencia de una aventura entre el congresista y su asistente.
Avilés le dijo al San Antonio Express-News que publicó los mensajes primero, que la relación y el ostracismo profesional que sufrió su esposa al descubrirse el asunto la llevaron a caer en la desesperación antes de su muerte.
Gonzales no respondió a una solicitud de comentario. En noviembre afirmó que los rumores de una aventura entre él y Santos-Avilés eran “completamente falsos”. Pero a medida que han surgido más pruebas durante la última semana, ha evitado negaciones directas, acusando en cambio a Avilés de intentar chantajearlo y culpando a su oponente en las primarias de la próxima semana, Brandon Herrera, de politizar el asunto.
Gonzales también ha pedido que se publique el informe policial completo relacionado con la muerte de Santos-Avilés; las autoridades de Uvalde proporcionaron el informe a The Texas Tribune el lunes.
Según el informe, Santos-Avilés les dijo a los agentes que respondieron al lugar que se prendió fuego porque su esposo tenía una relación romántica con su mejor amiga. La pareja había estado separada durante varios meses, luego de que “la supuesta aventura de Regina” tensara la relación, le dijo una amiga al detective que investigaba su muerte.
Santos-Avilés murió al día siguiente en un hospital de San Antonio. Ella y Avilés tenían un hijo de 8 años.
Gonzales está casado y tiene seis hijos, y representa al Distrito 23 congresional, el más grande del estado, que se extiende a lo largo de la frontera Suroeste –incluyendo el Este del Condado de El Paso– y hasta San Antonio. Enfrenta una difícil campaña de reelección, ya que Herrera, activista por los derechos de portación de armas y YouTuber, intenta de nuevo arrebatarle el escaño tras casi lograrlo en 2024.
En anuncios y redes sociales, Herrera ha atacado a Gonzales por tener “una aventura financiada por los contribuyentes con una asistente casada, lo que llevó a su muerte por autoinmolación”, como lo expresó en una publicación.
Herrera también ha dicho que Gonzales debería renunciar y rechazó las afirmaciones del congresista de que está usando la muerte de Santos-Avilés para ganar puntos políticos.
“Pedir tu renuncia por algo que objetivamente hiciste (y luego mentiste ante las cámaras para encubrir) no es un 'ataque político'”, tuiteó Herrera. “Se llama rendición de cuentas”.
‘Estás yendo demasiado lejos, jefe’
Los mensajes de texto indican que Gonzales promovió una relación sexual con Santos-Avilés a pesar de las normas de la Cámara, aprobadas en 2018, que prohíben las relaciones entre legisladores y su personal.
Los mensajes, enviados semanas antes de la elección de segunda vuelta de Gonzales contra Herrera en mayo de 2024, muestran al congresista dirigiendo repetidamente la conversación en un sentido sexual, incluso mientras Santos-Avilés intentaba disuadirlo. Tras solicitar una foto explícita, que ella se negó a enviar, él le preguntó su “posición favorita”. Ella le preguntó primero la suya, y él respondió: “encima inmovilizando tus piernas”.
“Esto está yendo demasiado lejos, jefe”, respondió ella. Él siguió insistiendo, pero eventualmente la conversación derivó en coordinar un encuentro en persona. Dos días después, la pareja estuvo sola durante varias horas en una cabaña propiedad de la familia de un ex empleado, según le dijo ese ex empleado al Express-News.
Pocas semanas después, Avilés descubrió la aventura entre su esposa y su jefe. Usó el teléfono de ella para enviar un mensaje de texto grupal a Gonzales y siete miembros de su personal, identificándose como el “pronto a ser ex esposo” de Santos-Avilés y anunciando la aventura.
Gonzales y el resto del personal comenzaron entonces a aislarla para obligarla a renunciar, según le dijo Avilés al periódico. Un ex empleado confirmó que hubo un cambio en el trato que recibía.
Avilés y su esposa se separaron tras salir a la luz la aventura y, según entrevistas documentadas por las autoridades, la situación de Santos-Avilés comenzó a deteriorarse. Luchaba con el alcohol y amenazó con hacerse daño, incluyendo un incidente en el que llamó a Avilés mientras apuntaba una pistola a su cabeza.
A mediados de septiembre, cinco meses después de que la aventura saliera a la luz, Santos-Avilés le dijo a unos amigos que estaba “bastante triste por la situación y decía que quería recuperar a su familia”, le dijo a la Policía el amigo identificado como Víctor Barón.
La noche siguiente, Santos-Avilés le envió un mensaje de texto a un amigo alegando que Avilés tenía una relación romántica con su mejor amiga y expresando su malestar. Luego se roció con gasolina y envió un video del acto a su amigo, pidiéndole que le dijera a Avilés que “se divirtiera criando a nuestro hijo”.
Poco después, Santos-Avilés llamó al 9-1-1. Según un oficial de Policía que escuchó la grabación, se le podía escuchar gritar: “Por favor manden ayuda, duele muchísimo” y “Dios mío, no quiero morir”. Dos minutos después, se escucha otra voz femenina: la madre de Santos-Avilés, quien la encontró en el lugar.
Fue trasladada al Centro Médico del Ejército Brooke, donde murió al día siguiente.
Rápidamente comenzaron a circular rumores sobre una relación entre Santos-Avilés y Gonzales, y si había alguna conexión con su muerte. La semana pasada, justo cuando comenzaba la votación anticipada para las primarias del 3 de marzo, el Express-News publicó un mensaje de texto entre Santos-Avilés y un ex empleado, en el que ella decía haber tenido una aventura con Gonzales.
Varios legisladores condenaron a Gonzales tras la publicación de los mensajes. El representante Brandon Gill, republicano de Flower Mound, pidió que abandonara su campaña de reelección, y el representante Chip Roy, republicano de Austin que apoyó a Herrera en 2024, expresó renovado apoyo a este último en el revancha de la próxima semana.
“Brandon debería haber sido elegido el ciclo pasado y debería serlo este ciclo”, dijo Roy en redes sociales. "Necesitamos guerreros conservadores en el Congreso que representen los valores de los texanos. Las apuestas son demasiado altas”.
La representante Lauren Boebert, republicana de Colorado, pidió la renuncia de Gonzales, y la representante republicana Anna Paulina Luna, de Florida, instó a los colegas texanos de Gonzales a pronunciarse.
“Toda la delegación de Texas, así como cada otro miembro del Congreso, debería estar condenando a un miembro en funciones del Congreso por pedir fotos explícitas a su personal”, dijo Luna en una publicación en redes sociales. “Como mujer, esto me parece realmente repugnante. Sin mencionar que deshonra a la Cámara de Representantes”.