Lo que comenzó como una ola de protestas tras las controversiales redadas de agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en diversas ciudades de Estados Unidos se ha arraigado con fuerza en la comunidad fronteriza de El Paso.

En los últimos días, la ciudad ha sido escenario de marchas, vigilias y manifestaciones pacíficas en las que convergen estudiantes, enfermeras, defensores de derechos humanos y residentes que califican los procedimientos de ICE como “inhumanos”, “fuera de la ley” y contrarios a órdenes judiciales que mantienen a personas con estatus legal dentro del país.

Las movilizaciones reflejan un rechazo creciente a las tácticas de la agencia federal, especialmente después de los tiroteos mortales de dos ciudadanos estadounidenses en Minneapolis: Alex Pretti y Renée Good, a manos de agentes federales durante operativos en esa ciudad.

Al grito de “¡Basta de abusos!”, los manifestantes exigieron al presidente Donald Trump detener las redadas y respetar los derechos humanos y las leyes migratorias consagradas en la Constitución de Estados Unidos.

Una de las expresiones más visibles del movimiento fue la participación de estudiantes de las preparatorias Eastwood y Franklin, que organizaron marchas y una huelga para expresar solidaridad con las víctimas y denunciar lo que describen como tácticas inhumanas por parte de ICE.

“Estamos aquí para defender los derechos de nuestra comunidad y exigir que cesen las redadas violentas que ponen en riesgo vidas inocentes”, declaró una de las jóvenes organizadoras.

Su mensaje resonó entre compañeros y familias, muchos de los cuales tienen vínculos personales con migrantes y han vivido de cerca el impacto de las políticas migratorias.

Para muchos residentes fronterizos, el impacto del despliegue policiaco va más allá de la migración irregular: es un ataque a la dignidad humana y a la seguridad de toda la comunidad.

Protesta en Corte federal

En El Paso, las acciones se dieron de manera paralela a las protestas que sacudieron varias ciudades del país bajo consignas como “No work, no school, no shopping”, en una huelga nacional contra ICE impulsada por estudiantes, sindicalistas y grupos comunitarios.

Los manifestantes en El Paso –muchos con carteles hechos a mano, fotos de Pretti y pancartas que clamaban justicia y respeto a la Constitución– hicieron un llamado a poner fin a lo que consideran un uso excesivo de la fuerza y a exigir que las órdenes judiciales y los derechos de todos los residentes, independientemente de su estatus migratorio, sean respetados plenamente.

“Aquí estamos protestando en contra de la injusticia. Yo y mis amigas venimos a apoyar y aunque a lo mejor nuestras acciones no impactarán mucho, consideramos que el estar en un parque alzando la voz con mis amigas y familiares ayuda muchísimo a la causa”, expresó Deborah Hernández, mientras levantaba una pancarta en la que se leía “Resistencia a un Gobierno inmoral es una responsabilidad moral”.

Ella, al igual que sus compañeras, participó en una manifestación en el parque contiguo a la Corte Federal Alberto Armendáriz, ubicada en el cruce de Campbell y Magoffin, en la zona Centro. El apoyo se dejó sentir cada vez que pasaba un automovilista y sonaba el claxon.

Vigilia de enfermeros por Alex Pretti

Además de estudiantes, enfermeras y enfermeros del Centro Médico Las Palmas realizaron una vigilia en memoria de Alex Pretti, quien había sido enfermero de Cuidados Intensivos y era visto por colegas y vecinos como un defensor de la justicia social. El grupo exigió al Gobierno parar lo que calificaron como una “maquinaria de deportación cruel, ilegal e inhumana”.

“Pretti cuidaba de las personas sin importar su origen. Su muerte no debe quedar impune”, afirmó una de las enfermeras presentes, reiterando que los derechos humanos no pueden ser selectivos y que las redadas de ICE han sembrado miedo incluso entre ciudadanos estadounidenses.

La concentración, organizada por National Nurses United (NNU) y realizada la noche del jueves 29 de enero en 1801 N. Oregon St., se llevó a cabo como parte de una movilización nacional que exige el fin de las redadas y la abolición de ICE.

Con velas encendidas, flores y un minuto de silencio, los asistentes rindieron homenaje a Pretti y a todas las personas que han perdido la vida durante operativos de la agencia federal.

‘Las enfermeras cuidan. Sin excepciones’

Entre los mensajes que se leían en pancartas destacaban consignas como “Las enfermeras cuidan de todas las personas” y “Las enfermeras cuidan. Sin excepciones”, reflejando el sentir de una comunidad que asegura que la atención médica y la dignidad humana no deben estar sujetas al estatus migratorio.

Tras el homenaje, la vigilia tomó un tono de protesta. Los manifestantes corearon el nombre del enfermero asesinado como símbolo de resistencia: “Pero Alex estuvo allí”.

“Pero lo honramos hoy aquí, y pase lo que pase, seguiremos protestando contra esta barbarie”, expresó Diana Durón, una de las participantes, al señalar que el asesinato de Pretti marcó un punto de quiebre para muchos trabajadores de la salud.

El llamado se intensificó con consignas directas contra la agencia federal, entre ellas: “¡Levántense y luchen!”, mientras los asistentes exigían el cese de prácticas que consideran violentas e ilegales.

‘Nadie debería morir por eso’

Para Belén Torres, enfermera titulada y residente de El Paso, el reclamo va más allá de una protesta política. “De esto se trata Estados Unidos. Se supone que debemos aceptar nuestras diferentes opiniones e intentar resolverlas pacíficamente, y nadie debería morir por eso. Eso es lo que hace grande a Estados Unidos”, afirmó.

La vigilia en El Paso se sumó a expresiones similares registradas en otras ciudades del país. El miércoles previo, un grupo de enfermeras se manifestó frente al Centro Médico UCLA West Valley en Los Ángeles, mientras que en Washington, D.C., una multitud se congregó frente a la sede de Veteranos con el mismo objetivo: exigir justicia por la muerte de Pretti y denunciar el actuar de ICE.

Representante de enfermería: ‘Esto ha ido demasiado lejos’

Desde la comunidad médica local, el rechazo fue contundente. Juan Anchondo, representante jefe de Enfermería en Las Palmas, aseguró que las enfermeras de El Paso están profundamente consternadas.

“Las enfermeras de El Paso están consternadas por el asesinato de su compañero Alex Pretti por protestar contra la cruel, ilegal e inhumana maquinaria de deportación de ICE, y nos uniremos para expresar nuestro pesar y solidaridad”, declaró.

Anchondo calificó como inaceptable que el personal de Salud se convierta en blanco de la violencia. “Es indignante que las enfermeras sean ahora blanco de ataques y asesinadas por brindar atención como la que brindó Alex. Esto ha ido demasiado lejos”, subrayó, al tiempo que reiteró el respaldo al llamado de NNU para que el Congreso frene el financiamiento adicional a ICE.

32 muertes bajo custodia de ICE en 2025

De acuerdo con la organización, la indignación también responde a un contexto más amplio de violencia: además del asesinato de Pretti, se suma la muerte de Renée Nicole Good, ciudadana estadounidense de 37 años asesinada a tiros por un agente de ICE el pasado 7 de enero en Minneapolis, así como 32 personas fallecidas bajo custodia de ICE durante 2025, cifras que han dejado a decenas de familias devastadas.

“La escalada de la intimidación, la violencia y la anarquía generalizada por parte de ICE se produce cuando el Partido Republicano y Trump recortaron casi un billón de dólares en fondos”, denunciaron los organizadores.

Símbolo de resistencia

En El Paso, una ciudad marcada por su identidad fronteriza y su tradición de solidaridad, la vigilia dejó claro que el duelo no será silencioso. Para las enfermeras y la comunidad que se congregó esa noche, la memoria de Alex Pretti se ha convertido en un símbolo de resistencia y en una exigencia clara: alto a la violencia, respeto a los derechos humanos y rendición de cuentas.

Para muchos en la frontera, estos hechos no son aislados, sino parte de un patrón más amplio de acciones que consideran desproporcionadas y contrarias al espíritu constitucional que protege a todos los residentes del país.

Los manifestantes de El Paso, desde estudiantes hasta trabajadores y activistas comunitarios, concluyen sus protestas con un mensaje claro: alto a las redadas violentas, respeto a los derechos humanos y cumplimiento estricto de las leyes migratorias y constitucionales. Un llamado que, aseguran, seguirá resonando mientras las familias de las víctimas buscan justicia y la comunidad busca proteger su integridad y futuro.

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