El dolor se siente en cada palabra y en cada silencio dentro del hogar de la familia Vargas, en el Barrio Chihuahuita. Ahí, entre recuerdos y fotografías, la ausencia de George Vargas pesa como una herida abierta. Tenía apenas 27 años. Hoy, su familia no sólo llora su muerte, sino que exige respuestas claras y justicia por lo que consideran una grave negligencia mientras estuvo bajo custodia en la Cárcel del Condado de El Paso.
Entre lágrimas, Eric Vargas Barrón, hermano de George y residente de Canutillo, alzó la voz en nombre de toda la familia. “Mi hermano era una buena persona. No merecía morir así, por falta de atención médica. Lo dejaron morir”, denunció con la voz quebrada, acompañado por su esposa, sus padres y hermanos, todos completamente destrozados.
George había cumplido 27 años el pasado 11 de enero. Apenas dos semanas después, el domingo 25 de enero, falleció. De acuerdo con su familia, durante al menos una semana estuvo enfermo dentro de la Cárcel del Condado, ubicada en la zona Centro de El Paso.
Se sentía mal, tenía dificultad para respirar, se desmayaba y se encontraba extremadamente débil. A pesar de ello, aseguran que cuando pidió ver a un médico o a un enfermero, sólo le ordenaban regresar a su celda.
“Mi hermano iba, pedía ayuda y lo regresaban. Les decía que no podía respirar, que se sentía muy mal”, relató Eric.
La situación se tornó aún más alarmante cuando un recluso alertó a la familia sobre la gravedad de su estado y les pidió que acudieran de inmediato para llevarlo a un hospital, pues George ya no comía y se desmayaba con frecuencia.
Madre interviene: ‘No puedo respirar’
El viernes previo a su muerte, Rosa Isela Vargas, madre de George, logró hablar con él por teléfono. “No me están ayudando, me dicen que me regrese, que estoy bien, pero no es cierto. No puedo respirar, me he desmayado y estoy pálido”, le dijo su hijo.
Angustiada, la madre pidió auxilio e insistió en hablar con la supervisora de enfermería. Fue hasta ese momento, según la familia, que George fue trasladado a la enfermería, donde una doctora reconoció que su estado era grave y ordenó su hospitalización.
Durante la madrugada, Rosa Isela volvió a llamar para conocer el estado de salud de su hijo y le informaron que no se preocupara, que George estaba “estable”. Sin embargo, el sábado y el domingo la familia no recibió información alguna.
Muerte en el hospital sin presencia médica
Cuando los padres acudieron el domingo al reclusorio para visitarlo, les informaron que ya no se encontraba ahí. Horas después, alrededor de las 9 de la noche, recibieron la noticia que los destrozó: George había muerto.
“Nos dijeron que había sufrido un infarto y que fuéramos rápido al Hospital Thomason. Cuando llegamos, ya había fallecido. No había ningún doctor con él”, recordó Eric.
Aun en medio del dolor, relató que los marshals los sacaron del lugar a gritos. “Nos decían que no debíamos estar ahí, pero no hicimos caso”.
La familia asegura que posteriormente las autoridades comenzaron a cuestionarlos sobre quién les avisó y por qué acudieron al hospital. “¿Qué hicieron ustedes para salvar a mi hermano? No hicieron nada”, reclamó Eric, visiblemente indignado.
Causa preliminar: coágulo en el pulmón
De manera preliminar, se les informó que la causa de la muerte fue un coágulo en el pulmón que impidió el paso del oxígeno y provocó que el corazón dejara de latir. Para la familia Vargas, esto confirma que, de haber recibido atención médica oportuna, George pudo haberse salvado. Actualmente esperan los resultados oficiales de la autopsia.
De acuerdo con un informe presentado por la Oficina del Sheriff ante la Fiscalía General de Texas, George Vargas, de 27 años, era un recluso federal alojado en la Cárcel del Condado de El Paso. La causa de la muerte fue atribuida de manera preliminar a causas naturales, específicamente a una tromboembolia pulmonar bilateral, mientras que la autopsia oficial permanece pendiente.
Quien era George Vargas
George Vargas, egresado de Bowie High School, era soltero, alegre y muy cercano a su familia. Antes de estar detenido trabajó en una tienda 7-Eleven y siempre se mantenía en contacto con los suyos. “Siempre estaba contento, siempre nos hablaba por teléfono y contaba los días para salir”, recordó su hermano.
Estaba detenido desde marzo de 2025 por un cargo federal relacionado con el transporte de metanfetamina y se encontraba a la espera de su traslado.
Antecedente: negligencia durante Covid-19
La familia también denunció que durante un contagio previo de Covid-19 fue ignorado y aislado sin recibir atención médica adecuada.
“Sabemos que cometió errores por las malas influencias, pero eso no le quitaba su derecho a vivir”, expresó Eric. “Son seres humanos. Aunque estén en la cárcel, la vida debe protegerse”.
Anaí, esposa de Eric, coincidió en el reclamo: “Aunque estén clasificados como criminales, necesitan atención médica y trato humano. Están pagando su falta, no merecen morir así”.
Oficina del Sheriff: ‘No hay incumplimientos’
En un comunicado, la Oficina del Sheriff señaló que la Comisión de Estándares de Cárceles de Texas no ha encontrado incumplimientos a las normas, aunque aseguró que se revisan políticas y prácticas médicas.
Para la familia Vargas, esas declaraciones no alivian el dolor ni responden a las preguntas que siguen sin respuesta.
“Mi mamá no volvió a ver a mi hermano con vida”, dijo Eric con la voz rota. “Eso nos va a doler siempre”.
Servicios funerarios y llamado de apoyo
Las honras fúnebres de George Vargas se realizarán el próximo martes 3 de febrero en la funeraria Del Ángel, ubicada sobre la avenida Montana, en la zona central de El Paso.
La familia Vargas Barrón atraviesa uno de los momentos más difíciles de su vida tras esta dolorosa pérdida. Además del impacto emocional, enfrentan gastos inesperados y necesidades urgentes. Por ello, han creado una cuenta de GoFundMe para solicitar apoyo de la comunidad.
“Si no es posible apoyar económicamente, la familia pide compartir esta historia y mantenerlos en sus oraciones. Gracias por ayudar a la familia Vargas Barrón a no sentirse sola en este camino”, escribió Alberto Reza, organizador de la cuenta: https://gofund.me/9cf8b0e79.
‘La vida no regresa’
Mientras tanto, su familia insiste en su exigencia: justicia, transparencia y humanidad para que ninguna otra familia tenga que atravesar un dolor similar.
“Mi hermano ya no va a regresar”, concluyó Eric. “Pero ojalá su muerte no sea una más. La vida no regresa”.