Nueva York— El exnarcotraficante mexicano Ismael "El Mayo" Zambada fue sentenciado el lunes en una corte de Estados Unidos a cadena perpetua, y pidió poner fin al tipo de violencia brutal que utilizó para convertir al cartel de Sinaloa en lo que, según la fiscalía, fue la organización de narcotráfico más grande del mundo.
"Nadie gana en una guerra como esta", dijo Zambada, de 76 años, a través de un traductor de español, en la corte federal de Brooklyn. Se disculpó "por el daño que causé y por el ejemplo que di". Exhortó a las futuras generaciones a "elegir un camino distinto".
"Si hay algo que puedo decir hoy que tenga valor, es esto: la violencia debe terminar", dijo el cofundador del cartel de Sinaloa. "En México y en otros lugares afectados por este tipo de crimen, se pierden demasiadas vidas, se destruyen demasiadas familias, y demasiados jóvenes quedan atrapados en un ciclo que solo lleva a la cárcel o a la muerte".
La violencia fue la "herramienta" de Zambada "durante más de tres décadas, cuando le convenía", dijo el fiscal federal auxiliar Adam Amir.
Zambada ordenó torturas y planeó asesinatos —incluido el de su propio sobrino— mientras el cartel inundaba Estados Unidos con toneladas de cocaína, fentanilo, metanfetamina y otras drogas, dijo Amir.
Más de un millón de estadounidenses murieron por sobredosis durante el reinado de Zambada, muchos de ellos a causa de drogas que llegaban desde México o desde el cartel de Sinaloa, agregó el fiscal.
El castigo de Zambada quedó garantizado por su declaración de culpabilidad el año pasado, en cargos de narcotráfico que conllevan una sentencia obligatoria de cadena perpetua. También enfrenta $15,000 millones de dólares en sanciones económicas relacionadas con las ganancias derivadas de los delitos del cartel, aunque la fiscalía dijo que no ha podido identificar ni recuperar ningún activo.
"La sentencia aquí resulta un tanto anticlimática, porque no tengo ninguna discrecionalidad", dijo el juez Brian M. Cogan. "Va a pasar el resto de sus días en prisión. Él lo acepta".
Su sentencia fue la culminación de años de lucha del gobierno de Estados Unidos por llevar ante la justicia al esquivo capo del narcotráfico. Fue arrestado en 2024, después de que él mismo dijera que había sido secuestrado en México y trasladado en avión a Texas.
Zambada "pasó casi cuatro décadas envenenando a comunidades estadounidenses para obtener miles de millones de dólares en ganancias, y ordenando el asesinato de cualquiera que se interpusiera en su camino", dijo el fiscal federal de Brooklyn, Joseph Nocella Jr. "Hoy, ese capítulo se cierra definitivamente".
El juez pide hospital penitenciario
Cogan, al atender una solicitud de la defensa, dijo que recomendará que Zambada cumpla su sentencia en un hospital penitenciario federal, donde pueda recibir tratamiento por lo que su abogado describió como un "conjunto de problemas de salud relacionados con la edad".
El juez ordenó que los expedientes médicos de Zambada permanecieran sellados, fuera del acceso público, pero dijo que padece varias "enfermedades progresivas" y que su estado mental "va derivando hacia un deterioro cognitivo", dijo Cogan.
Los jueces suelen hacer recomendaciones sobre dónde deben cumplir su condena los reos, pero la decisión final corresponde a la Oficina Federal de Prisiones.
El abogado de Zambada, Frank Pérez, subrayó el lunes en la corte que su cliente no estaba cooperando con la fiscalía. Pero, al argumentar a favor de enviarlo a un hospital penitenciario, Pérez contrastó la declaración de culpabilidad de Zambada con la decisión de Guzmán de ir a juicio, un proceso de 11 semanas que implicó cerrar el puente de Brooklyn para trasladarlo entre la corte y la cárcel.
Al declararse culpable, dijo Cogan, Zambada "nos ahorró a todos un ejercicio que sabemos habría sido muy difícil".
Zambada, vestido con un uniforme carcelario color caqui sobre una playera naranja, caminó con cautela mientras alguaciles federales lo escoltaban dentro y fuera de la sala, que estaba repleta de agentes antidrogas y personal de la fiscalía. Los principales fiscales federales de Brooklyn, Miami y el oeste de Texas observaron desde la galería.
Al principio, dijo tener dificultades para escuchar y entender al traductor de la corte y, a través de él, le pidió a Cogan que hablara más despacio. Después de un ajuste a su audífono, Zambada indicó que ya podía seguir el procedimiento.
Leyó sus declaraciones en español desde una hoja de papel, tosió varias veces durante la audiencia y observó la sala, mirando hacia los periodistas y los dibujantes de la corte en el área del jurado. No mostró ninguna emoción aparente cuando Cogan confirmó su sentencia.
Fue el estratega y negociador
Zambada era visto como el estratega y negociador del cartel de Sinaloa, y estuvo más involucrado en sus operaciones cotidianas que su cofundador, Joaquín "El Chapo" Guzmán, quien fue condenado en 2019 y cumple una sentencia de cadena perpetua en la prisión federal de máxima seguridad Supermax, en Florence, Colorado.
Zambada fue arrestado en julio de 2024 después de que, de acuerdo con Pérez, fuera golpeado, atado, secuestrado y trasladado a un avión privado por uno de los hijos de Guzmán, Joaquín Guzmán López. Sus arrestos desataron enfrentamientos mortales en Sinaloa, que enfrentaron a los leales a Zambada contra los seguidores de los hijos de Guzmán, apodados los Chapitos.
Zambada se declaró culpable en agosto de 2025 de los cargos de participar en una empresa criminal continua y en una conspiración de crimen organizado, reconociendo su culpabilidad en 85 delitos subyacentes, después de que la fiscalía dijera que no buscaría la pena de muerte.
Al declararse culpable, Zambada dijo que, de 1980 al año pasado, él y su cartel fueron responsables de transportar al menos 1.5 millones de kilogramos (3.3 millones de libras) de cocaína, "la mayor parte de la cual iba a Estados Unidos". Zambada, padre de 16 hijos, de entre 6 y 55 años de edad, dijo que comenzó en el narcotráfico como cultivador de mariguana en 1969, después de dejar la escuela con solo sexto grado de educación.
Reconoció el alcance de la operación de Sinaloa, incluidos subordinados que construyeron relaciones con productores colombianos de cocaína, supervisaron la importación de cocaína a México por barco y avión, y el contrabando de la droga a través de la frontera entre Estados Unidos y México. Dijo que el cartel obtenía cientos de millones de dólares al año, y admitió que personas que trabajaban para él pagaban cuantiosos sobornos a funcionarios mexicanos "para poder operar con libertad".
Meses antes de su arresto, dijo la fiscalía, Zambada ordenó el asesinato de su sobrino, Eliseo Imperial Castro, también conocido como "Cheyo Antrax", después de enterarse de que Castro afirmaba estar cobrando deudas en nombre de Zambada y se quedaba con el dinero sin su autorización.
En 2023, al menos tres personas murieron en actos de violencia de represalia ordenados por Zambada, después de que un gran cargamento de pastillas de fentanilo, metanfetamina y cocaína fuera robado al cartel, dijo la fiscalía.
"Crecí en un entorno donde la violencia y el crimen parecían normales, pero ahora sé que eso no es excusa", dijo Zambada en la corte el lunes. "Llega un momento en que toda persona debe hacerse responsable de sus decisiones. Yo no lo hice, y mucha gente pagó el precio".