La representante federal Verónica Escobar, demócrata por El Paso, presentó el lunes una iniciativa de ley que buscaría impedir que la administración de Donald Trump utilice el derecho de expropiación (eminent domain) para arrebatar terrenos propiedad de la Diócesis Católica de Las Cruces en el Monte Cristo Rey, donde el gobierno federal planea levantar un tramo del muro fronterizo.
La llamada Ley de Protección al Monte Cristo Rey (Mount Cristo Rey Protection Act) fue introducida el 20 de julio y reconoce a la montaña —ubicada sobre la frontera entre Estados Unidos y México, en Sunland Park, Nuevo México— como un sitio sagrado.
La propuesta prohibiría el uso de fondos federales para litigar en contra de la diócesis en la demanda que esta ya presentó contra el intento de despojo de tierras.
También impediría destinar recursos federales a la construcción, instalación, operación o mantenimiento de infraestructura de barrera fronteriza en o cerca del Monte Cristo Rey.
"El Monte Cristo Rey es un símbolo religioso y cultural que ha sido central para nuestra comunidad por generaciones", dijo Escobar. "En lugar de trabajar con las comunidades fronterizas para impulsar una seguridad fronteriza efectiva, la administración Trump continúa ignorando a la gente, la historia y la cultura que hacen especial a nuestra región. Seguiré luchando por su preservación".
La administración federal busca despojar a la diócesis de 1.2 millas (1.9 kilómetros) de terreno a lo largo de la frontera con México, en el costado sur del Monte Cristo Rey, para la construcción del muro. El plan ha generado el rechazo tanto de la Iglesia católica como de quienes consideran a la montaña un símbolo sagrado.
La diócesis ya demandó a la administración Trump para bloquear el uso de la expropiación.
Desde 1939, caminantes, ciclistas y peregrinos católicos han hecho el ascenso a la montaña, un sitio sagrado para los fieles de ambos lados de la frontera. El monte cobra especial relevancia cada Viernes Santo, cuando miles de personas de los dos países suben en peregrinación hasta el monumento de piedra caliza de 29 pies (8.8 metros) de altura que representa a Jesucristo con los brazos extendidos.
El obispo de El Paso, Mark Seitz, calificó el intento de expropiación como una afrenta al significado del lugar.
"[El Monte Cristo Rey] se ha convertido para la gente de nuestra región en un sitio sagrado que marca la unidad de la humanidad y de la fe, que trasciende las fronteras", dijo Seitz. "Que el gobierno federal tome por la fuerza este terreno sagrado para construir una barrera alta coronada con alambre de púas representaría un abuso de poder por parte del gobierno y enviaría un mensaje que no habla de respeto mutuo ni de amor, sino de separación y rechazo".
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