La Mesa Directiva del Distrito Escolar Independiente de El Paso (EPISD) pospuso por dos días su plan para votar si acepta las recomendaciones de declarar una emergencia financiera y eliminar aproximadamente 410 puestos de trabajo para ayudar a enfrentar una crisis presupuestaria.
Inicialmente, la junta tenía previsto votar durante su reunión de las 8 a.m. del 2 de junio, pero aplazó la decisión hasta una reunión programada para las 5 p.m. del jueves 4 de junio, lo que permitirá que más miembros de la comunidad expresen sus opiniones sobre los próximos pasos en ambas reuniones.
El superintendente Brian Lusk estima que la plantilla laboral del distrito se reducirá alrededor de un 10 % durante el verano, aunque señaló que aún queda trabajo por hacer para determinar exactamente cómo EPISD cerrará un déficit presupuestario de 42 millones de dólares para el ciclo escolar 2026-2027.
Lusk explicó que el distrito comenzó revisando 200 vacantes que podrían eliminarse del presupuesto, pero advirtió que probablemente será necesario despedir empleados si la junta aprueba su propuesta de declarar una emergencia financiera, una medida poco común que le permitiría rescindir contratos laborales y realizar otros cambios que normalmente estarían fuera de su autoridad.
“Seguimos siendo conscientes y estamos muy enfocados en garantizar que las proporciones en las aulas y la experiencia educativa no cambien. Dicho esto, sabemos que hay decisiones difíciles que deben tomarse”, declaró Lusk a El Paso Matters el viernes.
“Es importante señalar que no es culpa del empleado que pueda haber redundancia en el trabajo que realiza en comparación con otra persona. Así fue como se estructuró, y simplemente tenemos que ajustar adecuadamente el tamaño de la organización”, agregó.
El director financiero interino, David Bates, dijo que el distrito también buscará otras maneras de reducir costos, incluida la reducción de estipendios.
“No resolverá todo el problema, pero definitivamente ayudará”, señaló Bates.
Estas decisiones se producen apenas días después de que un consultor financiero recomendara el 19 de mayo que el distrito declarara una emergencia financiera tras descubrir un déficit inesperado de 52.8 millones de dólares para el año escolar actual, además de un déficit proyectado de 42 millones para el próximo ciclo si no se realizan recortes drásticos.
Hay poco que el distrito pueda hacer al final del año escolar para reducir el déficit actual, por lo que el enfoque está en aplicar recortes profundos al presupuesto de 2026-2027, que la junta escolar debe aprobar antes del 30 de junio.
Empleados de EPISD dijeron que este repentino anuncio, realizado apenas semanas antes del final de clases, los ha dejado preocupados por la seguridad de sus empleos y su futuro financiero.
Sandra Pérez, coordinadora de exámenes en una preparatoria que ha trabajado para EPISD durante 27 años y se encuentra a pocos años de jubilarse, dijo que le preocupa perder su seguro médico y beneficios de retiro.
“Trabajé tan duro solo para ser despedida a dos años de recibir lo que me he ganado”, expresó.
Las listas de posibles recortes de puestos elaboradas por Lusk incluyen a los coordinadores de exámenes, quienes supervisan y ayudan a administrar las pruebas estandarizadas. Los documentos de la agenda publicados el jueves indicaban que se eliminarían 10 puestos de coordinadores de exámenes, pero materiales actualizados publicados el viernes ya no incluyen cifras específicas sobre los puestos que serían eliminados.
Michael Mendoza, maestro de educación física de secundaria que no se encuentra bajo contrato probatorio, dijo sentir que los docentes y el personal escolar están siendo castigados por una crisis provocada por los líderes del distrito.
“Estoy extremadamente preocupado por perder mi trabajo debido a errores cometidos por el liderazgo del distrito. Los maestros y el personal escolar definitivamente no somos responsables de este déficit. Sin embargo, somos nosotros quienes estamos perdiendo nuestros empleos”, afirmó.
Los recortes que el distrito planea realizar a nivel escolar parecen limitarse a empleados con contratos probatorios en su primer o segundo año de trabajo, quienes no tienen la opción de apelar las decisiones contractuales de la junta escolar ante el comisionado de educación.
La presidenta de la Asociación de Maestros de El Paso, Norma De La Rosa, señaló que el distrito ya había iniciado su proceso anual de reorganización y eliminación de puestos para prepararse ante la disminución de la matrícula estudiantil, un proceso que a menudo provoca desplazamientos temporales de empleados mientras se les encuentra otro puesto.
De La Rosa explicó que este procedimiento normalmente genera nerviosismo entre los empleados, pero este año la incertidumbre se ha intensificado debido a la amenaza de despidos.
“Una de las cosas que el distrito siempre ha hecho es asegurarle a un maestro desplazado que todavía tendrá un trabajo el próximo año. Ahora, con todo lo que está ocurriendo, no sé qué va a pasar”, dijo.
“Debido a que hay tantas preguntas sin respuesta en todo este proceso, creo que se puede entender por qué los maestros están tan inquietos, nerviosos y estresados por esta situación”, añadió.
Aunque el distrito ya estaba eliminando puestos vacantes y reduciendo el tamaño de su personal administrativo, Lusk aseguró que EPISD “no ha realizado ninguna acción relacionada con una emergencia financiera”.
“Hasta este momento no hemos recibido ninguna aprobación de la junta. Una vez que la junta apruebe, tomaremos las medidas correspondientes en el momento adecuado”, agregó.
Actualmente, EPISD cuenta con más de 7,400 empleados y 3,500 maestros, según un informe de personal de la Agencia de Educación de Texas (TEA). Reducir un 10 % de esa fuerza laboral mediante despidos, jubilaciones, renuncias y vacantes sin cubrir —como sugirió Lusk— reduciría el número total de empleados a aproximadamente 6,700.
Tanto Lusk como Bates vivieron las consecuencias de una emergencia financiera cuando trabajaban para el Distrito Escolar Independiente de Dallas, que declaró una emergencia financiera en 2008 y despidió a cientos de empleados para enfrentar un déficit de 64 millones de dólares.
“Yo era director escolar, por lo que tuvo un impacto significativo. Esto es muy diferente porque ahora soy quien debe tomar decisiones difíciles desde el cargo que ocupo. Es complicado. Pierdo el sueño por esto y debemos seguir pensando y trabajando por nuestros estudiantes, familias, maestros y personal para tomar las mejores decisiones posibles”, comentó Lusk.
Menos del 2 % de los distritos escolares de Texas han declarado una emergencia financiera durante la última década, según la Agencia de Educación de Texas.
Aunque inicialmente Lusk se enfocó en hablar sobre el futuro del distrito durante una conferencia de prensa la semana pasada, posteriormente declaró a El Paso Matters que desea exigir responsabilidades a los empleados responsables del déficit inesperado. Debido a las leyes de privacidad, indicó que probablemente el distrito no podrá proporcionar muchos detalles al público.
“No paso mucho tiempo mirando hacia atrás porque considero que el futuro es más importante. Pero también hay que entender la historia. En este caso, necesitamos comprender cómo ocurrió”, dijo Lusk.
“Con el tiempo verán que quienes deban rendir cuentas lo harán. No vamos a hacer anuncios al respecto, pero manejaremos las cosas de la manera profesional que corresponde”, agregó.
El jueves, EPISD publicó documentos que enumeran alrededor de 70 puestos bajo contratos probatorios que podrían ser eliminados. Entre ellos se encuentran terapeutas ocupacionales, diagnosticadores educativos, coordinadores de exámenes, entrenadores pedagógicos, trabajadores sociales y psicólogos escolares, entre otros.
El material actualizado publicado el viernes ya no incluye cifras específicas asociadas a cada puesto. El distrito no explicó el motivo del cambio.
Aunque el distrito tendrá menos entrenadores pedagógicos —quienes ayudan a capacitar y apoyar a los maestros—, Lusk afirmó que los docentes seguirán recibiendo apoyo a través del programa estatal de Incentivos para Maestros (Teacher Incentive Allotment). Según explicó, esa capacitación será proporcionada por administradores como directores y subdirectores.
Bajo este programa, los maestros de alto desempeño reconocidos por el estado pueden recibir entre 3,000 y 36,000 dólares adicionales al año además de su salario base.
Lusk dijo que el distrito también estudiará la posibilidad de ayudar a los maestros a certificarse en áreas de alta necesidad, como educación especial, una estrategia que utilizó el Distrito Escolar Independiente de Socorro para reducir despidos en 2025.
“El equipo analizará esa posibilidad como una opción, pero todavía no hemos llegado a ese punto”, indicó. (Claudia Lorena Silva/El Paso Matters)