La Oficina del Departamento del Sheriff del Condado de El Paso (EPCSO) confirmó la identidad del hombre que murió tras ser detenido por agentes del Sheriff en San Elizario, en un incidente que continúa bajo investigación y que se suma a otros fallecimientos registrados bajo custodia en la región.

Se trata de Roel Contreras, de 46 años, cuyo deceso fue confirmado por el médico forense luego de ser trasladado de emergencia a un hospital local la tarde del martes.

De acuerdo con el comandante Jerome Washington, de la División de Investigaciones Criminales de EPCSO el incidente se originó alrededor de las 4:57 p.m. en la cuadra 12500 de Campo Bello, cuando residentes reportaron a un hombre con comportamiento errático.

Según el reporte oficial, el individuo fue visto gritando, corriendo por patios, saltando cercas e intentando ingresar a propiedades privadas. Al llegar, los agentes lo ubicaron en un terreno abierto, parcialmente sin ropa y en evidente estado de agitación.

Al intentar establecer contacto, el hombre se tornó agresivo, por lo que los oficiales procedieron a someterlo físicamente siguiendo los protocolos establecidos y, según las autoridades, utilizando “el mínimo uso de la fuerza”.

Washington subrayó que durante la intervención “no se emplearon armas de fuego, pistolas eléctricas ni otro tipo de fuerza letal, sino únicamente restricciones físicas para controlar la situación”.

RCP no lo reanimó

Momentos después de ser asegurado, dijo, el hombre dejó de responder a estímulos, lo que llevó a los agentes a iniciar maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) mientras solicitaban apoyo médico. Paramédicos continuaron con los esfuerzos y lo trasladaron a un hospital, donde finalmente fue declarado sin vida.

El comandante indicó que, por ahora, no se puede determinar si el comportamiento del individuo estaba relacionado con una condición médica, salud mental o posible consumo de sustancias, ya que los resultados forenses podrían tardar varias semanas.

Tres agencias investigan

Como parte del protocolo en este tipo de casos, la investigación quedó a cargo de la Unidad de Delitos Graves del Sheriff, con la participación de los Texas Rangers, quienes realizarán una indagatoria independiente. Asimismo, la Unidad de Asuntos Internos revisará la actuación de los agentes involucrados.

“Nos encontramos en las etapas iniciales de la investigación, por lo que cierta información no puede ser divulgada para preservar la integridad del proceso y por respeto a la familia”, explicó Washington durante una rueda de prensa celebrada en el cuartel general de la corporación.

Resultados forenses tomarán semanas

En cuanto a la posible implicación de abuso de sustancias o narcóticos, el jefe policiaco dijo: “No conoceremos los resultados hasta que la investigación forense esté completa, lo cual podría tomar varias semanas. Además, de acuerdo con la práctica habitual y lo estipulado por la ley de Texas, los Rangers de Texas –pertenecientes al Departamento de Seguridad Pública– llevarán a cabo su propia investigación independiente. Ellos presentarán sus hallazgos a la Oficina del Fiscal de Distrito”.

Apuntó que EPCSO “no podrá hacer comentarios sobre su investigación, ni tampoco podemos confirmar o divulgar ninguna de la información que ellos recopilen”.

Asimismo, aseguró que es práctica habitual iniciar su propia investigación interna sobre la conducta de los agentes involucrados en este incidente. “Nuestra Unidad de Asuntos Internos también está participando en la investigación del suceso, lo cual forma parte del protocolo establecido”.

El funcionario también destacó que el fallecido no contaba con un historial delictivo significativo, y expresó condolencias a sus familiares.

Se dijo que al momento tres agentes han sido puestos en licencia administrativa mientras prosiguen las investigaciones. Esta medida no obedece a la comisión de ninguna falta, sino que forma parte del protocolo establecido.

Otros casos similares

Este caso se suma a otros fallecimientos recientes registrados en instalaciones o bajo custodia del Sheriff del Condado de El Paso, lo que ha generado inquietud entre la comunidad y organizaciones civiles sobre los protocolos de detención y atención médica.

Ante ello, Washington explicó que si bien el fallecimiento no ocurrió dentro de un centro penitenciario, la Oficina del Sheriff elaborará de todos modos un informe para la Oficina del Fiscal General.

La autoridad reiteró que cada muerte es investigada por instancias independientes y que, hasta el momento, no se han encontrado indicios de negligencia en casos previos; sin embargo, Washington reconoció que “toda pérdida de vida bajo custodia es un hecho grave que obliga a revisar procedimientos. Se trata de un suceso sumamente traumático para todos los involucrados: tanto para la familia como para la Oficina del Sheriff”.

El Departamento del Sheriff aseguró que dará a conocer más información conforme avance el proceso. (Jaime Torres/El Diario de El Paso)