Las tormentas que azotaron la región Paso del Norte dejaron una estela de inundaciones, rescates, vehículos varados, socavones, árboles y cables eléctricos derribados, además de cierres de vialidades y apagones en El Paso y el sur de Nuevo México.
Hasta cuatro pulgadas de lluvia se acumularon en algunos sectores, de acuerdo con reportes meteorológicos, mientras los cuerpos de emergencia atendían decenas de llamados relacionados con las precipitaciones. No se reportaron víctimas.
La intensidad de las lluvias alteró durante horas la movilidad y las actividades cotidianas de miles de residentes, con calles convertidas en ríos, viviendas anegadas y tramos de pavimento dañados por la fuerza del agua.
Uno de los rescates más delicados ocurrió en Sunland Park, Nuevo México, donde una madre y sus tres hijos fueron puestos a salvo de una vivienda inundada.
El Departamento de Bomberos de Sunland Park recibió el reporte alrededor de las 5:08 de la mañana y envió unidades a las calles Carlos Aguirre y Riverview Court, cerca del monte Cristo Rey, en el sector de Anapra.
Los bomberos encontraron dos viviendas afectadas por la acumulación de agua. En una de ellas se encontraba la familia, cuyos integrantes fueron rescatados sin lesiones. La Cruz Roja fue llamada para brindarles asistencia.
El episodio puso de manifiesto el peligro de las inundaciones durante la noche, cuando la oscuridad dificulta calcular la profundidad y la fuerza de las corrientes.
En El Paso, el Departamento de Bomberos (EPFD) había contabilizado 57 incidentes relacionados con la tormenta hasta la 1:30 de la tarde.
Las llamadas incluyeron automóviles atrapados, viviendas y complejos de apartamentos inundados, calles obstruidas, árboles y líneas eléctricas caídas, semáforos fuera de servicio y choques relacionados con las condiciones meteorológicas, informó Héctor González, portavoz del EPFD.
El oeste de El Paso concentró la mayor cantidad de emergencias, con 24 de los 57 reportes. También hubo afectaciones importantes en el este de la ciudad y el Valle de las Misiones, así como incidentes en el noreste y el área Central.
En la entrada del complejo Montecillos, el agua obligó a la Policía a cerrar durante horas varios carriles al tráfico vehicular. En uno de los puntos, hasta siete vehículos quedaron atrapados simultáneamente.
Los equipos de emergencia retiraron además lodo, piedras, árboles y otros escombros arrastrados por las corrientes.
La fuerza del agua también dañó la infraestructura de la ciudad.
En el área Central de El Paso se abrió un socavón sobre la avenida Schuster, cerca de Brown Street y Murchison Drive, a pocos metros de El Paso High School.
La corriente erosionó parte de la banqueta y el terreno situado debajo del pavimento. La Policía colocó barricadas y restringió la circulación mientras personal municipal evaluaba los daños.
Las autoridades advirtieron que los conductores deben respetar las barreras y señalamientos, debido a que el hundimiento podría extenderse y provocar el colapso de una superficie que aparentemente permanece firme.
Otro socavón fue reportado en Campbell Street y Myrtle Avenue, en el Centro, donde personal del Departamento de Calles y Mantenimiento inició una inspección.
El agua acumulada también provocó cierres en sectores de Doniphan, Racetrack y Montecillo, obligando a los automovilistas a utilizar rutas alternas.
Los efectos de la tormenta se extendieron al condado de Doña Ana, donde las corrientes deterioraron caminos y obligaron al cierre de varias vialidades.
Entre los tramos afectados estuvieron Salopek Road, entre la carretera 478 y Dos Lobos Road; San Antonio Street y Visnaga Street, en La Unión; Parera Street, en Chamberino, y Doña Ana Road, desde Lujan Hill hasta Embarcadero.
En La Unión, residentes permanecieron atentos durante la noche ante la posibilidad de una evacuación.
En San Antonio Street, la corriente abrió un enorme socavón donde horas antes existía una calle transitable.
“Me quedé despierto toda la noche para estar listo por si teníamos que evacuar”, relató un residente de la zona.
El condado de Doña Ana exhortó a los conductores a respetar los cierres y evitar caminos dañados o cubiertos por agua, aunque aparentemente fueran transitables.
Las lluvias también provocaron filtraciones en algunas áreas del Aeropuerto Internacional de El Paso. Los equipos de emergencia limpiaron y despejaron los sectores afectados, mientras la terminal permaneció abierta y en operación.
A los viajeros se les recomendó llegar con anticipación y consultar directamente con sus aerolíneas ante posibles retrasos.
Las tormentas también provocaron cambios y suspensiones temporales en rutas escolares, además de cancelaciones y demoras en actividades académicas. Las autoridades educativas pidieron a padres y estudiantes consultar las plataformas oficiales de cada distrito para conocer las actualizaciones.
Los especialistas señalaron que en algunos sectores se acumuló más de una pulgada de lluvia, cantidad suficiente para saturar sistemas de drenaje, arroyos y zonas bajas.
La alerta de inundación incluyó sectores del Valle de Mesilla y el Valle Alto de El Paso, además de Vado, Santa Teresa, Sunland Park, Canutillo, Chamberino, La Unión, San Miguel y Mesquite.
En Santa Teresa, la lluvia llegó a caer a un ritmo aproximado de 0.30 pulgadas por hora durante la madrugada.
Aunque las precipitaciones de mayor intensidad comenzaron a retirarse y durante la tarde reapareció el sol, la humedad podría favorecer nuevos episodios aislados, especialmente hacia el oeste de El Paso y el condado de Otero.
Las autoridades recordaron que una calle inundada puede ocultar baches, socavones, cables eléctricos o corrientes capaces de arrastrar incluso camionetas de gran tamaño.
“La recomendación continúa siendo clara: reducir la velocidad, mantener mayor distancia entre vehículos y nunca atravesar agua acumulada o en movimiento”, dijo Lauren Macías Cervantes, portavoz de la agencia, al insistir en el llamado “Turn around, don’t drown” —dé la vuelta, no se ahogue—.
También se pidió a la población mantenerse alejada de canales, arroyos y zonas bajas; limpiar desagües; asegurar objetos que puedan ser desplazados por el viento o el agua, y permanecer atenta a los avisos oficiales.
Tras una jornada en la que las tormentas golpearon viviendas, vialidades e infraestructura y trastornaron la movilidad, las clases y las actividades cotidianas, la región Paso del Norte permanece bajo vigilancia ante la posibilidad de nuevas lluvias.