Chihuahua, Chih.- Familiares de las seis personas muertas en el accidente de la ambulancia del ISSSTE, registrado el pasado 31 de agosto, procedieron por la vía jurídica en contra de la institución federal, pues pretendía pagarles menos de un millón de pesos como indemnización por cada víctima.

Ante la falta de atención a sus reclamos desde el momento de los hechos, los familiares han rechazado una negociación con el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), pues consideran que la respuesta fue tardía e indigna.

El accidente ocurrió hace más

de tres meses en el kilómetro 30 de la carretera Chihuahua-Cuauhtémoc, cuando la ambulancia con número económico T-045 cayó a un desnivel y terminó impactándose contra un muro de contención.

En la unidad viajaban siete personas procedentes de Parral, que esa mañana habían salido de aquella ciudad, entre ellos dos pacientes con sus familiares en la parte trasera, desconociéndose en qué espacios iba cada uno y qué medidas de seguridad adoptaron.

De las siete personas, cinco murieron en el lugar de los hechos, una más falleció cuando recibía auxilio y era trasladada a un hospital para ser atendida; la séptima persona sobrevivió con graves lesiones de las que hasta la fecha no se ha recuperado plenamente.

Las personas que murieron fueron identificadas como: Manuel Andrés Ramírez Flores de 45 años, quien era conductor de la ambulancia, además una mujer menor de edad de nombre Lucero.

Además, perdieron la vida Iván Joary Peinado Corral, de 17 años y su abuelo Efraín Ermelo Peinado M., de 62 años; también murió Guadalupe Ávila Serrato de 55 años y José Socorro B. C., copiloto de la ambulancia, de 69 años.

El séptimo pasajero, Jesús Miguel Patiño, hijo de Guadalupe Ávila, fue el único sobreviviente.

Hasta la fecha, el ISSSTE no ha explicado de forma oficial la razón por la que la esta unidad viajaba sobrecargada, además de que ha ocultado todo el proceso para hacerle frente a su responsabilidad en el accidente.

Los familiares de las víctimas -quienes pidieron la reserva de sus datos por encontrarse en proceso jurídico en contra de la institución- señalaron que desde el momento del accidente y hasta la fecha, han recibido una atención indigna y tardía por parte de los directivos de la institución, de quienes han reclamado su destitución, tanto de los responsables administrativos de Parral como de los que despachan en la capital.

Señalaron que, al principio, cuando por fin fueron atendidos una vez que pasaron las honras fúnebres y la despedida de los fallecidos, el ISSSTE trató de deslindarse de cualquier responsabilidad civil o administrativa, al asegurar que los seguros carreteros y de la unidad cubrirían todos los gastos que originó la tragedia.

Además, la directiva administrativa en el estado, encabezada por Gerardo Iván Sapién Martínez, trató de cargar toda la responsabilidad a la empresa propietaria de la ambulancia, pues supuestamente las unidades trabajan para la institución en un esquema de arrendamiento, sin embargo, los responsables de administrarlas son los mismos funcionarios.

Hace apenas unas semanas, informaron, el instituto hizo a través de enlaces con los familiares ofrecimientos para pagar alrededor de 5 millones de pesos como indemnización a los deudos de los fallecidos, es decir, menos de un millón por cada una de las personas que perdieron la vida en los hechos.

Sin embargo, la mayor parte de las familias ya habían buscado demandar por la vía jurídica para que asuma su responsabilidad, por lo que se negaron a un acuerdo en vista del trato indigno y tardío a sus reclamos de justicia.

Hasta la fecha, el ISSSTE sigue sin responder a diversas peticiones para dar a conocer la información de lo ocurrido y el seguimiento institucional del caso.