Durante 2023 abrieron 28 carpetas de investigación por este delito, de las cuales 22 fueron por robo a autobuses de pasajeros y/o personal, y seis a camiones de carga. Es decir, ocurrieron al menos 2.3 asaltos mensuales durante ese año.
Para 2024 fueron 51 querellas presentadas ante la autoridad investigadora, entre ellas 27 por robo en camiones de pasajeros y 24 de carga: en promedio ocurrieron 4.25 robos por mes.
Mientras que en 2025, hasta marzo había 14 denuncias en la Fiscalía, siete por robos a autobuses de pasajeros y siete a vehículos de carga, lo que da un promedio de 4.6 robos mensuales.
Entre los últimos hechos registrados está el asalto a un camión de pasajeros que circulaba por la carretera Parral- Jiménez, el pasado domingo 13 de abril.
De acuerdo con el reporte oficial emitido por las autoridades, una camioneta color gris le cerró el paso a la unidad a la altura del Pueblito de Allende. Del vehículo descendieron cuatro personas armadas, quienes subieron al autobús y despojaron a cuatro pasajeros de sus pertenencias, para posteriormente huir del lugar.
Días después, las autoridades determinaron que los probables responsables estaban en el municipio de Allende, donde aseguraron el vehículo Nissan Rogue, modelo 2017, de color gris, utilizado para cometer el crimen.
Previamente, el 26 de febrero, fue reportado otro atraco a un camión de pasajeros de la línea Chihuahuenses que partió de la central “Pistolas Meneses” en la capital con destino a Jiménez.
El robo tuvo lugar pasando el municipio de Camargo, a la altura del ejido El Águila, donde sujetos abordaron la unidad y amagaron a los pasajeros con un arma de fuego para despojarlos de 45 mil pesos.
El 15 de diciembre del año pasado también hubo un robo en esta misma región, donde dos hombres armados abordaron un autobús a la altura de Delicias, sacaron armas de fuego y obligaron a los pasajeros a entregar sus pertenencias, incluyendo dinero, celulares y otros objetos de valor.
Además de la zona sur, otro de los tramos identificados como más inseguros es el de Flores Magón a Ahumada; desde el año pasado, Édgar Olivas, representante de la Confederación Nacional de Transportistas de México en Chihuahua (Conatram), manifestó que en esta ruta había una mayor incidencia de delitos en contra de choferes de tráiler, sobre todo robos y, ocasionalmente, retenes de grupos criminales.
No obstante, el líder transportista indicó que la situación de seguridad en las carreteras de Chihuahua es relativamente buena en comparación con otros estados, como el Estado de México, Hidalgo, Tlaxcala, Veracruz, Guanajuato, Jalisco, Zacatecas, Puebla, San Luis Potosí y Michoacán.
Dicho tramo también fue identificado por el secretario de Seguridad Pública Estatal, Gilberto Loya Chávez, como uno de los tres más peligrosos en la entidad, junto al de Chihuahua-Ojinaga y Chihuahua-Juárez, debido al control de grupos criminales. En julio del año pasado, el funcionario advertía sobre el riesgo, sobre todo por casos de desaparición de personas dedicadas a trabajar como conductores de plataforma digital.