Chihuahua.— Si bien pudiera pensarse que hay una oportunidad en el sentido de tener mano de obra disponible a raíz de la deportación masiva de migrantes, como planea el próximo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, existen desafíos para su contratación, como el resolver el marco regulatorio y el que cuenten con el perfil que requiere la industria, coincidieron empresarios.
El presidente de Coparmex, Salvador Carrejo Orozco, señaló que no todas las personas que sean deportadas necesariamente tienen las capacidades que la industria, particularmente la industria especializada del estado, requiere.
Esto aunado a que debe existir flexibilidad y adaptación por parte del Gobierno en materia fiscal y seguridad social, para que la industria pueda asimilar a personas en situación de movilidad.
Agregó que las expectativas de los migrantes no son trabajar en México, lo que se ha comprobado, pues en los momentos que se les han brindado oportunidades han sido casos excepcionales cuando las personas realmente se fidelizan con su trabajo.
Consideró que, en caso de una deportación, lo que van a querer los migrantes es regresar a Estados Unidos.
Apuntó que no es tan fácil considerar contratar a migrantes que sean deportados, pues hay muchos desafíos que se tendrían que resolver desde el punto de vista del perfil, de las expectativas propias de los migrantes y del marco regulatorio.
“No le apostaría mucho a esta estrategia, ¿podría ayudar?, definitivamente. ¿Hay que explorarlo?, definitivamente, pero no creo que vaya a resolver en gran medida ni el tema migratorio ni el tema del empleo”, dijo. (Claudia Valenzuela)