El estado de Chihuahua se ubica como el segundo en el país con el mayor número de casos de intoxicaciones por monóxido de carbono en la actual temporada invernal, con la concentración del 21.3 por ciento de los casos a nivel nacional.
De acuerdo con el Informe Semanal Daños a la Salud por Temperaturas Naturales Extremas de la Secretaría de Salud federal, se reportaron 47 pacientes intoxicados con monóxido de carbono desde octubre hasta el 24 de enero, de los cuales 13 fueron en Coahuila, 10 en Chihuahua, seis en Veracruz, cinco en Sonora, cuatro en Durango, cuatro en Nuevo León, dos en Chiapas, uno en Baja California, uno en Hidalgo y uno en Querétaro.
Igualmente, a la tercera semana de enero, resalta la dependencia federal, se han reportado la ocurrencia de defunciones asociadas al frío en los siguientes estados: Chihuahua (2), Chiapas (1), Coahuila (1) y Tamaulipas (1).
Según la Secretaría de Salud, la temporada de frío actual inició el 5 de octubre de 2025 y concluirá el 21 de marzo próximo.
El gas monóxido de carbono, que es invisible e inodoro, puede ser mortal. Puede matar a las personas en sus casas mientras duermen, filtrándose sin ser detectado desde los generadores. Puede acumularse en las paredes de las cocheras cerradas, saliendo de los autos que los residentes dejan prendidos en busca de calor o electricidad durante una tormenta.
La inhalación de monóxido de carbono hace que el gas se acumule en la sangre y se una a la hemoglobina, una proteína de los glóbulos rojos que se encarga de transportar el oxígeno de los pulmones a los tejidos del resto del cuerpo.
Cuando el monóxido de carbono se une a la hemoglobina, “expulsa el oxígeno” de la proteína e impide que los tejidos y órganos reciban el oxígeno que necesitan para funcionar correctamente, resaltó la dependencia federal.
Además, la exposición al monóxido de carbono también puede provocar inflamación y daños celulares en órganos importantes, concretamente el corazón y el cerebro.
Una persona expuesta a concentraciones elevadas del gas durante un período prolongado de tiempo puede perder el conocimiento y dejar de respirar, lo que provoca la muerte. La inhalación del gas tóxico también puede hacer que baje la tensión arterial o puede inducir problemas cardiacos potencialmente mortales, añadió. Quienes sobreviven a una intoxicación por monóxido de carbono pueden experimentar problemas neurológicos a largo plazo, como empeoramiento de la memoria, problemas con la motricidad y síntomas de ansiedad o depresión. (Pavel Juárez)