Chihuahua— Cada tres días, una familia de Chihuahua recibe esta noticia: un ser querido murió a causa de una sobredosis. En algunos casos, no siempre era adicto; en otros, la persona creyó que era cristal cuando en realidad era fentanilo y a veces, sólo combinó una pastilla con alcohol y su cuerpo no lo toleró.

De acuerdo con la Fiscalía General del Estado (FGE), de enero de 2025 a agosto de 2026, 201 personas murieron por consumo de drogas; siendo la ciudad de Chihuahua la que tiene el mayor número de casos con 110, lo que representa el 54.7 por ciento, seguida de Juárez con 49 (24.4 por ciento).

Según la estadística, todas estas personas, terminaron en la plancha de Semefo con la misma causa de muerte: abuso de sustancias.

Del total, según refiere la autoridad, 52 fueron accidentales, 41 están catalogadas como suicidio, 102 fue sobredosis y seis están siendo analizadas.

En lo que respecta al año pasado, 83 eran del sexo masculino y 31 del femenino, mientras que en lo que va de éste, 67 eran hombres y 20 mujeres.

Por municipios, Cuauhtémoc tiene 19 hechos de esta magnitud, lo que representa el 9.5 por ciento.

Delicias y Urique tienen tres cada uno, Aldama, Aquiles Serdán y Saucillo dos, y con uno solo están Ascensión, Bocoyna, Buenaventura, Camargo, Chínipas, Guadalupe y Calvo, Guerrero, Jiménez, Ojinaga, Rosales y Santa Bárbara.

En total, tres municipios –Chihuahua, Juárez y Cuauhtémoc– acumulan 178 de las 201 muertes, mientras que los otros 16 apenas suman 23 casos dispersos.

“Una muerte relacionada con el consumo de sustancias no necesariamente implica una intención suicida”, así lo advirtió José Luis Iberri, de la asociación civil Tratamiento Avanzado de Adicciones (Tavad).

Lo anterior, luego de tener conocimiento sobre los datos de la Fiscalía General del Estado, que reportó 201 fallecimientos relacionados con abuso de sustancias, de los cuales 52 están clasificados como accidentales y 41 como suicidios.

Iberri explicó que se trata de fenómenos diferentes que requieren estrategias de prevención distintas.

“Lo primero que tenemos que hacer es distinguir algo bien importante. Una muerte relacionada con el consumo de sustancias no necesariamente significa que haya existido una intención suicida. Hay que aclararlo”, afirmó.

Detalló que en los casos accidentales se habla de una intoxicación no intencional, es decir, personas que combinan sustancias y que desconocen la concentración de lo que consumen o utilizan algún medicamento controlado y terminan consumiendo una cantidad que su organismo no pudo tolerar, sin que existiera el deseo de morir.

Respecto a qué drogas están provocando los fallecimientos, Iberri fue cauteloso.

“Yo sería muy cuidadoso porque esa tabla no nos permite saber qué sustancia aparece con mayor frecuencia. Necesitaríamos el desglose toxicológico de la Fiscalía”.

No obstante, señaló que por los datos de atención a las adicciones en Chihuahua, la metanfetamina de cristal sigue teniendo una presencia muy importante y hay una preocupación creciente por el fentanilo, particularmente porque se puede encontrar combinado con otras sustancias y generar intoxicaciones que la persona quizá ni siquiera esperaba.

“Una sobredosis no necesariamente le ocurre únicamente a una persona con adicción severa o a alguien que consume todos los días. Puede ocurrir porque combinó sustancias, por desconocer la potencia de lo que se está consumiendo o simplemente porque ingirió una dosis que el organismo no logró tolerar”, explicó.

Finalmente, llamó a dejar de ver el consumo problemático únicamente como un asunto de voluntad o de vicio.

“Estamos frente a un problema de salud pública que puede tener consecuencias muy graves, incluso mortales. El llamado sería a no esperar a que aparezca una crisis. Si una persona empieza a perder el control sobre su consumo, se aumentan las cantidades, empieza a combinar sustancias, tiene problemas familiares, laborales o económicos relacionados con el consumo, ese ya es un momento para pedir o buscar ayuda. La prevención funciona precisamente cuando intervenimos antes de que tengamos que hablar, desgraciadamente como lo muestran los datos, de una muerte”, concluyó.

El último caso de muerte por sobredosis ocurrió el domingo antepasado, en el que una persona del sexo masculino en silla de ruedas murió a causa de un infarto provocado por sobredosis en la colonia Santa Rosa de la ciudad de Chihuahua.