El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó hoy que Irán "pagaría" por el asesinato de soldados estadounidenses, después de que varios militares perdieran la vida durante el fin de semana en el marco de la guerra entre las partes.

El número de soldados estadounidenses fallecidos en la guerra contra Irán ascendió a 17 durante el fin de semana, y se están examinando los restos de otro militar.

Se confirmó la muerte de dos de ellos cuando Irán atacó a personal estadounidense en Jordania.

"Cada vez que Irán mate a un soldado estadounidense, pagará por ese asesinato con creces", escribió Trump en Truth Social.

"Esta directiva se ha transmitido al secretario de Guerra, Pete Hegseth, y al Presidente del Estado Mayor Conjunto, Daniel Caine".

La Casa Blanca ha indicado que Trump asistirá a la ceremonia de traslado con todos los honores en la base aérea de Dover, en Delaware, en memoria de los militares fallecidos.

No está claro qué "directiva" concreta transmitió Trump al Pentágono. Sin embargo, un funcionario estadounidense declaró a Reuters que, antes del mortífero ataque en Jordania, Washington ya había comenzado a trasladar aviones militares adicionales, incluidos cazas y aviones cisterna, a Oriente Medio.

En paralelo, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán indicó hoy que sus fuerzas navales asestaron "duros golpes" a activos e instalaciones de Estados Unidos en Bahréin y Kuwait durante tres rondas de ataques con misiles y con drones, como represalia por los ataques estadounidenses contra provincias iraníes.

En una declaración publicada en su sitio noticioso oficial, Sepah News, el CGRI dijo haber "destruido" hangares de mantenimiento y reparación de drones utilizados por unidades estadounidenses en la Base Aérea de Al-Sakhir en Bahréin durante la primera ronda de ataques.

En la segunda ronda, hangares estadounidenses que alojan los barcos de la Fuerza Especial 59 en Puerto Salman en Bahréin fueron atacados y "destruidos" y los barcos resultaron fuertemente dañados, indicó.

La tercera ronda de ataques generó un incendio y "destruyó por completo" las instalaciones para estacionar, apoyar y equipar comandos navales especiales estadounidenses en Camp Arifjan en Kuwait, agregó.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Bahréin condenó los reiterados ataques iraníes y dijo que fueron dirigidos contra "infraestructura civil vital" y representaron una amenaza directa para las vidas civiles.

A su vez, se escucharon explosiones en las provincias de Hormozgán y Fars, en el sur de Irán, informó la agencia semioficial de noticias Mehr.

Se escucharon varias explosiones en el distrito de Sirik en la provincia de Hormozgán, indicaron residentes locales citados por Mehr, quienes agregaron que se desconoce la naturaleza de las explosiones.

Mehr también citó a Seyed Ahmad Ahmadizadeh, Vicegobernador de asuntos políticos, sociales y de seguridad de Fars, quien señaló que Estados Unidos llevó a cabo un ataque aéreo contra una región de Shiraz, la capital provincia, pero no dejó víctimas.