Ciudad Juárez.- La aplicación digital CBP One no es la herramienta ideal para la migración regular hacia Estados Unidos; sin embargo, ha sido la mejor en los últimos años, de acuerdo con investigadores y autoridades participantes del Congreso anual “Repensar el estudio, la práctica y las transfronteras en las Relaciones Internacionales” que se lleva a cabo en la ciudad de Chihuahua.
“Yo creo que CBP One funcionó bastante bien en los primeros meses porque no había la demanda y se podía atender, ahora me parece que como todos los programas que se generan en Estados Unidos con el paso del tiempo se quedan cortos, no dan una solución digamos clara, y eso forma parte al final de la manera en la que están gestionando su política migratoria, con respuestas muy coyunturales pero que con el paso del tiempo terminan siendo deficitarias y sin la atención propia que requiere un tema de este tipo”, externó el investigador
Rodolfo Rubio Salas, de El Colegio de Chihuahua (El Colech).
Durante la mesa de diálogo binacional “Movilidad humana y el cambio de Gobierno en México y Estados Unidos” que se llevó a cabo en Ciudad Juárez como actividad previa al Congreso anual que se realiza en la capital del estado, la Asociación Mexicana de Estudios Internacionales (AMEI) y la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH) del 16 al 18 de octubre, académicos y autoridades analizaron la medida puesta por el Gobierno de Joe Biden como alternativa de migración regular.
El 5 de enero de 2023 el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) informó que “para facilitar la llegada segura y ordenada de los no ciudadanos que buscan una excepción a la orden de salud pública del Título 42, el DHS está ampliando el uso de la aplicación móvil gratuita CBP One para que los no ciudadanos programen los horarios de llegada a los puertos de entrada”.
Desde entonces y hasta agosto de 2024, aproximadamente 813 mil personas programaron citas con éxito para presentarse en alguno de los ocho puertos de entrada que pueden elegir al solicitar su cita.
“En promedio estamos viendo que la gente tiene tres o cuatro meses sin haber obtenido una respuesta. Y hay una falla muy rara, porque no se responde nada a quienes no les van a dar, se responde a quien va a tener una cita y entonces está ahí el escenario de incertidumbre, que no se sabe qué va a pasar con esas personas”, señaló Rubio Salas.
El investigador de El Colech e integrante del Grupo Interdisciplinar en Temas de Migración señaló que ha funcionado que las personas mexicanas pueden realizar su solicitud desde cualquier parte del país, y las extranjeras tengan la opción de esperar en Tapachula, Chiapas o Villahermosa, Tabasco.
“Creo que CBP One va a continuar, esperemos que se acorten los tiempos de respuesta. Yo creo que más adaptado a la realidad y la capacidad que tienen las personas para poder tener acceso a una solicitud”, comentó.
También destacó que los tiempos de espera y las incertidumbres son las que aprovecha el crimen organizado para convencer a las personas de utilizar otros mecanismos para entrar a los Estados Unidos. Y que lo que vaya a suceder en términos de la política migratoria en Estados Unidos en los próximos meses va a volver a cambiar los flujos.
Emilio Alberto López Reyes, investigador de la AMEI y quien también forma parte del Grupo Interdisciplinar en Temas de Migración, señaló que la aplicación ha tenido distintas fallas desde que comenzó a funcionar, como el no descargarse en algunos modelos de celulares o que personas con ciertos rasgos latinos y afrodescendientes batallaban para tomarse la fotografía.
Sin embargo, “CBP One sí es lo mejor que ha habido para atender esta despresurización que tuvieron las cortes de asilo ante todo el acontecimiento, sobre todo después de los cambios de Obama, porque se tiene la idea de Trump y es desde Obama todo esto, entonces sí ha sido lo mejor; no obstante, hay que estar observando, y esto nos toca a todos y sobre todo a la academia, hay que observar realmente qué se espera”, apuntó.