Desde hace años, los llamados “coyotes” se han instalado como una presencia constante alrededor de los trámites para regularizar vehículos de procedencia extranjera. Prometen rapidez y soluciones, pero en la práctica suelen elevar el costo final y generar confusión entre los usuarios. La regularización, advierten autoridades federales, no requiere intermediarios.

La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, señaló ayer que los propietarios de automóviles pueden realizar el trámite por su cuenta mediante el mecanismo de importación definitiva. El decreto vigente desde noviembre establece que los vehículos con ocho o nueve años de antigüedad deben cubrir un arancel del 10 por ciento, mientras que las unidades con más de nueve años pagan un arancel superior al 50 por ciento de su valor, con el fin de desincentivar la entrada de autos antiguos y altamente contaminantes.

Durante su conferencia matutina, la mandataria adelantó que se aplicarán ajustes para simplificar el procedimiento y hacerlo más accesible, lo que reduce aún más la necesidad de recurrir a terceros. Recordó que el decreto de octubre de 2022 cumplió con su objetivo de regularizar vehículos que ya circulaban en el país, aunque su cancelación dejó trámites inconclusos en varios estados fronterizos.

Ante este panorama, especialistas recomiendan a los usuarios iniciar el proceso únicamente a través de plataformas oficiales, verificar que los pagos se realicen en cuentas gubernamentales y desconfiar de quienes solicitan efectivo o prometen resultados inmediatos. También sugieren revisar con anticipación la antigüedad del vehículo y el arancel aplicable para evitar cobros inflados.

Otra medida clave es no entregar documentos personales ni facturas originales a gestores informales, así como conservar copias digitales y físicas de cada paso del trámite. La información clara y la paciencia siguen siendo las mejores herramientas para evitar abusos en un proceso que, aunque administrativo, impacta directamente en el bolsillo de miles de automovilistas.