Ciudad de México.- Al presentar su carta de renuncia, con efecto el 31 de agosto de 2025, el Ministro Alfredo Gutiérrez aseguró que no se considera un candidato adecuado para un cargo que dependa de apoyo popular.
"Hoy me enfrento a una reforma constitucional que acorta el mandato para el cual fui investido. Se me presentan dos opciones, someterme a un proceso de elección popular o presentar mi renuncia", indicó en la misiva dirigida a la Mesa Directiva del Senado de la República.
"No me considero un candidato adecuado para un cargo que dependa del apoyo popular. Si bien mi trayectoria y capacidades me califican para la judicatura, es en esa labor para la que me siento más apto - donde la función no consiste en validar la voluntad de las mayorías, sino en resguardar los derechos de quienes más lo necesitan. Por ello, he decidido presentar mi renuncia". El Ministro señaló que esta renuncia no implica una aceptación tácita de la constitucionalidad de la reforma."Es necesario subrayar que esta renuncia no implica una aceptación tácita de la constitucionalidad de la reforma. Procedo conforme a la presunción de validez que toda norma merece mientras no sea revocada por un tribunal competente. Pero, como tantas cosas en el derecho, esa presunción provisional, frágil y tal vez destinada a desaparecer cuando la Corte emita un juicio final. Hasta entonces, seguiré las reglas vigentes", señala.
"Renuncio, no como quien abandona una tarea inconclusa, sino como quien entiende que los cargos públicos son préstamos temporales, conferidos para hacer desempañados con decoro mientras dure el encargo. El único lujo que me permito al dejar este puesto es hacerlo con la serenidad de haber sido fiel a los principios constitucionales que guía en esta labor. Al final, el verdadero triunfo no es aferrarse al cargo, sino saber cuándo dejarlo con gracia, conciente de qué nadie es indispensable, sólo libre". Dice que desde que llegó a la Corte, el 27 de noviembre de 2012, sabía que su función como juez constitucional implicaba mantener viva la promesa de justicia en un Estado democrático. REFORMA publicó que, por considerar que terminaron su ciclo en la Suprema Corte, entre siete u ocho integrantes del Máximo Tribunal, conformado por once, renunciarán de manera conjunta a sus puestos.