Esta semana vi dos noticias que me llamaron mucho la atención y que de alguna manera se conectan con lo que planteaba a Usted, mi estimado lector, en el artículo pasado. Decíamos entonces que Juárez no es tan sexy, porque no hemos logrado tener suficientes cosas que lo hagan atractivo.

Hablaba de la carencia de espectáculos culturales, de deportes, de tiendas de todo tipo, de espacios de diversión y de esparcimiento. He estado pensando en cómo le hacemos para hacer a Juárez más atractiva, teniendo los salarios que tiene.

Decía yo que necesitamos una visión empresarial que precisamente se dedique a eso, a volver la ciudad más atractiva, comercialmente, turísticamente, deportivamente. Todo esto es trabajo de la iniciativa privada.

Sólo que para eso se necesita una población que gane suficiente como para darse esos gustitos y hasta ciertos lujos, porque por ejemplo, para ir al beisbol, necesitas gastarte tus 400, 500 o mil pesos, dependiendo de cuántos vayan. Y así, el cine, la nieve, lo que vayas a hacer en materia de esparcimiento, con amigos o familia, te va a costar. Hay tiendas de lujo que no quieren venir.

Bueno aquí es donde entra la primera nota que vi esta semana. Me habló Alex Vargas, que cubre la fuente de Economía para El Diario y me compartió unos datos para que le diera yo un análisis o una opinión sobre la poca capacidad de ahorro que tenemos los chihuahuenses.

Me puso a pensar. Si la gente apenas gana para sus necesidades básicas, cómo le hago para jalar algún atractivo: una obra de teatro, un espectáculo, una tienda de lujo. Según la Encuesta Nacional sobre Salud Financiera (Ensafi) 2023, sólo 56% de los chihuahuenses tienen algún ahorro y el 37% de los chihuahuenses padece estrés financiero.

Significa que dos de cada cinco chihuahuenses presentan cuadros de ansiedad, tristeza, frustración e irritabilidad a causa de que no les alcanza el dinero. También hay consecuencias fisiológicas, como dolores de cabeza, trastornos gastrointestinales, tensión muscular, problemas de respiración, o cambios en la presión arterial, así como conflictos sociales, en el trabajo y la familia.

Salud y dinero. Ambas cosas son parte de la calidad de vida. Y para tener más dinero, lo único que podemos hacer es producir más y vender mejor y precisamente es lo que no estamos haciendo. Producimos para otros y les vendemos mano de obra barata. Por eso la mitad de los chihuahuenses no ahorra.

Una persona que sostiene un hogar de cuatro personas necesita ganar 18 mil 100 pesos al mes. El salario promedio de los trabajadores de maquiladora en el estado es de 13 mil pesos, y ellos son el 48% de los empleados formales. El 53 por ciento de los todos trabajadores adscritos al IMSS en Juárez son obreros y técnicos de maquiladora y ellos ganan apenas 12 mil pesos al mes. No alcanzan a ahorrar, y difícilmente van a ganar suficiente para ir a ver a los Bravos y a los Indios.

Yo creo que la solución es la productividad y la independencia económica. ¿A qué me refiero con productividad? A que abramos más empresas, generemos más ganancias, produzcamos más con menos y nos llevemos más dinero a la bolsa. Para ello necesitamos independencia económica.

¿A qué me refiero con independencia económica? A que nuestro modelo económico, el de toda la frontera norte, debe irse enfocando cada vez más en desarrollar a las empresas mexicanas, en lugar de depender tanto de las extranjeras. Lamentablemente, vamos en sentido contrario, según otra nota que vi en El Economista.

México se había fijado una meta de ser independiente en producción y consumo de maíz amarillo, que se usa como comida para el ganado y otras cosas, pero el próximo secretario de Agricultura, Julio Berdegué, dice que la meta de México ya no es esa independencia, la meta nomás es producir más. Me parece una decisión retrógrada, pues nos condena a depender de otros países.

En resumen: para que Juárez sea sexy, para aumentar la calidad de vida, tenemos que: 1) hacernos más independientes en nuestra economía, 2) desarrollar empresas juarenses y 3) volvernos más productivos.

Traigo una verdadera esperanza, llámele fe ciega. Claudia Sheinbaun y su equipo están prometiendo desarrollar Pequeñas y Medianas Empresas mexicanas. Por eso es momento de activarnos como empresarios y estar alertas, listos con nuestros proyectos, viendo oportunidades, teniendo bien claro qué necesitamos del próximo gobierno.

Si los programas no son lo que necesitamos, pues tenemos que levantar la voz con mucha fuerza y con datos y con buenos argumentos y decirle al gobierno lo que sí necesitamos. Pero de algún modo tenemos que empezar a construir un puente con el nuevo gobierno para que sepan bien qué necesitamos para mejorar la calidad de vida de todos. La presidenta electa dijo que en Juárez va a iniciar su plan piloto de guarderías. ¿Cómo le hacemos para hacer que también su programa de PyMEs inicie aquí?