Uno de los temas importantes para la sobrevivencia en las ciudades, incluyendo la nuestra, son las áreas verdes. La verdad es que para buena parte de los que en ellas vivimos las vemos solo como ornamento y por ello mismo no le damos la atención adecuada. De hecho, en el Plan de Desarrollo Urbano Sostenible para el Centro de Población 2040, PDUS, se adopta la definición acorde con la NPM-001 de SEDATU: Toda superficie cubierta de vegetación natural o inducida, localizada en bienes del dominio público y que ofrece servicios ambientales. También se refiere a la parte o subdivisión de un espacio público específico que cuenta con vegetación, dedicada al esparcimiento, decoración y/o conservación.

Cabe destacar la importancia que el propio PDUS otorga a este tema cuando su objetivo es: “Fortalecer un modelo de Ciudad consolidada y sostenible, donde prevalezca el ejercicio pleno de los derechos humanos y urbanos; que mejore la calidad de vida y el bienestar de sus habitantes”.

Ahora bien, respecto a las áreas verdes, que subyace de manera transversal en esta visión, el mismo PDUS hace referencia a una de las propuestas de los ciudadanos en el sentido de prohibir modificaciones de uso de suelo de área verde a comercial o habitacional -y se puede incluir por supuesto el uso industrial- lo cual no es nuevo pues ya existe normativa a este respecto, sin embargo, en la práctica, el Cabildo ha autorizado gestiones en este sentido- De igual forma, se recomendó plantear una política de gestión y mantenimiento mediante alianzas público-privadas.

Sin embargo, en las estrategias que se exponen en el PDUS son las relativas al Equipamiento, a la Vivienda, Movilidad, Normatividad y Género, por tanto, podemos decir que este tema, áreas verdes, no se hace visible aun cuando en el apartado de Diagnóstico se deja ver que en promedio los metros cuadrados de área verde por habitante en promedio alcanza 6.17 metros cuadrados, cuando de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud se deben tener entre 10 y 15. Sin embargo, como ya sabemos, los promedios si bien nos dan una idea de las situaciones que prevalecen, esconden tras de sí brechas que llegan a ser preocupantes, como por ejemplo la que en ese sentido, áreas verdes, tenemos en Ciudad Juárez.

Existe una disparidad muy grande que se deja ver cuando en la zona de integración Ecológico -a la que ya solo le queda el nombre- es decir, la zona de Sendero, se cuenta con 11.82 metros cuadrados de área verde mientras que en el Sur Oriente, donde vive la tercera parte de la población de Ciudad Juárez solo 6.25. Solo al ver estos números podemos deducir que no existe justicia ambiental, pues existen zonas, como el Sur Poniente, en donde hay dos o menos metros cuadrados por habitante. A todos estos números -tristes en general- debe sumarse la situación de que no todos están en condiciones adecuadas para dar el servicio ambiental que debieran pues el 33.7 por ciento, de acuerdo con el propio Plan, deben ser intervenidas, Tenemos entonces que se trata no solo de abatir el déficit, sino trabajar en revertir las malas condiciones que prevalecen en la mayoría de los espacios verdes.

Sin embargo, ni aun porque se reconoce esta situación crítica en la zona Periurbana Sur Poniente, la Norponiente y Suroriente se establecieron estrategias específicas para cada una de ellas para revertirla o al menos mitigar un poco su carencia. De manera general algunas de las que se plantearon son: Consolidar los proyectos de arborización y desarrollo de arquitectura del paisaje a través de un programa que impulse el cultivo adecuado de especies endémicas y promover el desarrollo de viveros municipales; Crear un sistema de parques municipales en donde se fomente el desarrollo del paisaje; Impulsar la creación, mantenimiento y activación de una red de corredores y áreas verdes que integre jardines de lluvia, parques de bolsillo y espacios públicos que consideren soluciones basadas en la naturaleza; Desarrollar una estrategia para recuperar y rehabilitar el sistema de acequias del municipio.

Retomo la afirmación de que las áreas verdes aunque son redituables social y ambientalmente, no se considera que sean productivas y por tanto pasan a un segundo… ¿tercer? plano. En fin, se dice qué hacer de manera general, pero no de manera particular. No se fijan metas que muestren el compromiso de elevar los metros cuadrados de área verde por habitante en un determinado porcentaje, tanto en promedio, como en las zonas más afectadas. Si no se tiene compromiso, dudo que se destine presupuesto. Por tanto, cuando se llegue el 2040 no estaremos en condiciones de evaluar el desempeño del Plan, ni del cumplimiento de las autoridades.