Existe un sinnúmero de cuestiones por aprender, una ciudadanía enfocada solamente en su entorno laboral y familiar, sin importarle lo que suceda a su alrededor, lo que ha provocado un deterioro social.
La formación debe ser continua y permanente, y no es cuestión de edades, refiriéndonos a la formación cívica de la cual estamos carentes en gran medida.
La televisión, radio, periódicos y demás medios deben ser utilizados por los gobernantes para llegar a la población, no solo en época de campañas o para autoensalzarse, sino para prevenir, educar, formar e informar a la población de las actividades permitidas y no.
Independientemente que debe ser una obligación saberlas, pareciera que no, por ello la importancia de reforzar permanentemente a la población juarense las actitudes que se deben tomar ante diversas acciones cotidianas.
Como ejemplo, independientemente que muchas personas poseen la licencia de conducir, no significa que lo saben, nos damos cuenta que realmente hay carencias en el manejo, choques, cambio de carril sin prender direccional o no hacer el cambio de luces, inclusive personas que usan estrobos o luces de gran iluminación que afectan la visibilidad de los demás.
Se debe tener un programa continuo de medios, donde se fomente la buena práctica del volante, el conducir con respeto y prevención. Educar a los padres irresponsables que llevan a sus hijos en los brazos o jugando libremente dentro del auto mientras se conducen, eso sí, ellos con el cinturón puesto para evitar multas.
En otro apartado, igual de delicado, las personas que siguen quemando la basura, como si estuvieran en un lugar inhóspito o en el rancho, eso nos enferma, hace daño a los pulmones, con la gran cantidad de automóviles que circulan, con eso basta y sobra. No es posible que sigan pasando este tipo de actos. Debiera existir un castigo ejemplar.
Las personas exigen tener sus calles pavimentadas, y cuando lo logran no son capaces de poner banqueta fuera de su hogar, mucho menos barrerla. Con ello se evitaría la contaminación de polvo y luciría de mejor forma su casa.
Los tira-papeles o colillas de cigarro son casos de nunca acabar, porque se sigue teniendo esa práctica tan sucia, conductores abren la ventana y como si nada pasara tiran su desecho de cigarros, ¿no hay sanción para ello? Al parecer no la hay, pues esa práctica continúa. Si no cree, vea las orillas de las calles tupidas de pitillos.
Los pasajeros que van en los camiones locales siguen aventando la basura por las ventanas, será para no quedar mal con el camionero, pero no por eso les van a cobrar menos. Deben entender que le hacen mal a los juarenses y a ellos mismos. No deseamos una ciudad sucia.
Ni qué decir de la práctica de algunos de tirar su perro muerto o mascota en cualquier espacio, o la basura apilada en las esquinas que toman por basurero, al cabo no hay problema por ello.
Las continuas fugas de agua, ya sea de potable o del alcantarillado son frecuentes. No permiten tener una ciudad limpia y de buena traza, ni hablar de los carros, siempre sucios y malolientes por las aguas negras regadas en la intemperie, menos si se llegara a pasar por el viaducto, palabra que siempre la han iniciado con la letra m, por obvias razones.
Las malas prácticas han empañado la vida de los ciudadanos y al mismo tiempo se han hecho partícipes de estas usanzas que no han dejado nada bueno y al seguirse fomentando se crean costumbres perniciosas para las generaciones. Hace falta fomentar buenos hábitos cívicos y endurecer las medidas. Queremos una ciudad limpia y que luzca como se merece.