Chihuahua ni siquiera fue considerado para los foros de debate que está organizando la Cámara de Diputados
Hace unos días se dieron a conocer los resultados de tres encuestas nacionales por parte de la presidenta electa Claudia Sheinbaum realizadas por De las Heras, Enkoll y la Comisión de Encuestas de Morena las cuales tenían como fin conocer la percepción de la ciudadanía respecto a la reforma al poder judicial.
Llama la atención que dichas encuestas se levantaron el fin de semana, es decir, se tuvieron dos días para el levantamiento de las mismas y ya para el lunes se tenían los resultados. Por otro lado, siempre he cuestionado la metodología de este tipo de encuestas que dista mucho de ser una metodología con carácter científico, es decir, el fin de estas encuestas es simplemente posicionar el tema en la vox populi para favorecer ciertos intereses.
Varios puntos que hay que tomar en consideración que nos arrojan que dicha información no puede ser considerada confiable es en primer lugar, la metodología que realizan las encuestadoras, ya que hacen referencia que aplicaron entrevistas pero también refieren que aplicaron encuestas, por lo que hay una confusión, puesto que no es lo mismo ya que la encuesta se vincula con datos numéricos pues su fin es medir el fenómeno es decir es objetiva mientras que la entrevista se vincula con datos subjetivos porque no le interesa medir el fenómeno. Sin embargo, de la información proporcionada se puede arribar a la conclusión de que lo que aplicaron fueron encuestas y no entrevistas, porque incluso dichas encuestadoras señalan que el tipo de estudio fue cuantitativo.
En segundo lugar, las tres encuestadoras, refieren en su metodología que levantaron entrevistas, por ejemplo, Enkoll señala que levanto 1,202 entrevistas, De las Heras precisa que considero 1,195 entrevistas, y la Comisión de Encuestas de Morena refiere 1,458 entrevistas, todas ellas, realizadas a hombres y mujeres de 18 años y más con credencial de elector vigente. Respecto a la precisión y confianza de dicho instrumento señalan que hay un nivel de confianza del 95% de los resultados obtenidos. Conviene señalar que a partir de los datos proporcionados por las encuestas no es dable precisar que la mayoría de la población opina de esa forma, porque tan solo hay registrados 98 millones 517 mil personas con derecho a voto en el INE, es decir, a partir de mil encuestas realizadas se concluye que dicha percepción es generalizada, lo cual es incorrecto, pues el grupo muestra debía ser mayor, ya que debía atender a la población universo.
Por otro lado, está en duda, si las mil encuestas se aplicaron en todas las entidades federativas, porque se señala que son encuestas nacionales, por lo que uno entendería que los resultados obedecen a la percepción de las personas de todas las regiones del país. Y aunque si bien la presidenta electa hizo alusión a que el único objetivo de estas encuestas era informativo, y que debían ser consideradas en las discusiones que se van a abrir en estos días, lo cierto, es que dicha información no es confiable.
Así tenemos, por ejemplo, algunas preguntas realizadas por Enkoll en donde se preguntó ¿cómo cree usted que deben ser elegidos los ministros de la Suprema Corte? Y que el 75% de los encuestados contesto que “por elección popular del pueblo de México”, a la pregunta, por lo que usted sabe o ha escuchado ¿Qué tanta corrupción existe en el Poder Judicial? El 44% de los encuestados contesto que “la mayoría son corruptos” otra pregunta fue ¿usted estaría de acuerdo o en desacuerdo con la creación de un órgano independiente al Poder Judicial de la Federación, que vigile, investigue y sanciones a los ministros, magistrados y jueces que incurran en alguna falta o en actos de corrupción? El 85% de los encuestados contestó estar de acuerdo.
Sin duda debe discutirse la reforma judicial porque sí se requieren cambios como por ejemplo contar un órgano de vigilancia independiente que investigue quejas de corrupción como lo sería el Tribunal de Disciplina Judicial, pero se deben abrir espacios de diálogo para que se dé una verdadera democracia participativa, porque dichas encuestas no pueden reflejar que un porcentaje muy alto de la población piensa así pues ni siquiera es una muestra representativa. Esperemos que realmente se le tome en cuenta a la gente y se haga trabajo de territorio, el cual por cierto no hay, y no está demás mencionar que Chihuahua ni siquiera fue considerado para los foros de debate que está organizando la Cámara de Diputados.
Facebook: Dra. Olivia Aguirre Bonilla