En el vecino país del norte, habrá cambio de estafetas. Saldrán los demócratas y entran los republicanos en los primeros días del 2025. Y es un hecho que Estados Unidos y hoy su presidente electo Donald Trump tienen fuertes intereses en recuperar su economía, regular la migración y el narcotráfico.
Resulta difícil de entender que le hayan otorgado un segundo periodo como mandatario a Donald Trump no por su franco racismo en materia migratoria, sino por su probado desprecio por la ley. Las recurrentes mentiras, el perjurio y falsedades son de los conceptos mayormente penalizados por las leyes americanas, pero en cuanto a Trump parece que están siendo valoradas como atributos dignos de confianza.
Han sido las mentiras con las que cimentó su campaña las que lo están colocando de nuevo en la silla presidencial por otros cuatro años y no debe esperarse que gobierne de manera distinta esta vez.
Los votantes hartos de la inmigración; votaron por Trump. Los votantes de todos los partidos se decantaron por la derecha en materia de inmigración y culparon al presidente Biden y a Kamala Harris de no controlar el caos fronterizo.
El aumento de la inmigración a través de la frontera con Ciudad Juárez y el resto de México, que alcanzó niveles récord durante el gobierno de Biden, ha repercutido en todo el país y ha endurecido la opinión de muchos estadounidenses sobre la inmigración. Los votantes republicanos salieron a votar, pero los demócratas e independientes también se movieron a la derecha, según recientes encuestas realizadas. Los más de 20 millones de migrantes mexicanos o descendientes de ellos llegaron o ingresaron en su mayoría, de manera ilegal a los Estados Unidos, muchos de ellos a través del muro fronterizo que divide a Juárez y El Paso, Texas. Hoy miles de ellos, apoyaron con su voto a Trump, quien reiteradamente ha rechazado el ingreso de más ilegales.
El peso mexicano se deslizó unos días ante el regreso de Trump a la Casa Blanca. Llegó a cotizar hasta en 20.80 pesos por dólar, nivel no visto desde el 3 de agosto del 2022. La frontera México-Estados Unidos, migración, fentanilo, Tratado de libre Comercio y crimen organizado, fueron temas que a Donald Trump le dejaron buenos dividendos en la pasada campaña que lo lleva de regreso a la Casa Blanca. Temas que le han traído la atención del electorado y con los que seguirá seguramente lucrando.
No hay duda que pasará de las advertencias campañeras a los hechos apenas retome el control de la Casa Blanca y las riendas de la más poderosa nación. Fuera migrantes ilegales, refuerzo del muro y ataque a los grupos delictivos trasnacionales pueden ser su próximas acciones. Los mexicanos ya conocen a Trump y su trato hacia México. Ya es conocido que siempre ha ofendido a los mexicanos, señalando que han llegado a EU, a robar. Que son delincuentes y criminales, que es gente sucia y floja. Y en campaña, el ahora presidente electo, denunció que desde México, se inunda a su nación con droga. Habló de la posibilidad, que de no combatir a los cárteles el gobierno mexicano, se les puede decretar como terroristas e invadir con marines.
Por otro lado, ya volvió a amenazar con elevar aranceles a las importaciones de productos mexicanos a EU. Perro que ladra no muerde, dicen de Donald Trump. Sin embargo, si debería preocupar. Trump va en una guerra o lucha comercial contra los chinos, y México, ha sido invadido por los mercados asiáticos. En campaña el magnate amenazó al Gobierno de México con imponer aranceles de entre 25 y 100 por ciento a las importaciones provenientes de esta nación en aras de que se desarrollen estrategias para frenar el flujo migratorio y de drogas a través de la frontera.
Trump dice muchas cosas, y muchas no se hacen, pero México tendrá que empezar a cooperar con Estados Unidos, precisamente para poder negociar. También va a tener que trabajar en estrategias para desarrollar el mercado interno.
En el anterior Gobierno de Donald Trump le fue bien a México en términos del T-MEC. Pero la intensión de relocalizar a en EU a las empresas estadounidenses, traería complicaciones en términos de negociaciones del T-MEC. En cuanto a ciudad Juárez, se estima que la competitividad de seis de cada 10 empresas, pudiera tambalearse si Donald Trump cumple su promesa de retornar a Estados Unidos las compañías norteamericanas que hay en México.
Según el Consejo Coordinador Empresarial local, las autoridades deben responder ante las amenazas, ya que en Ciudad Juárez, el 60 por ciento, o más, de empresas instaladas son de capital americano, por lo que el Gobierno debe iniciar negociaciones a la brevedad para poder dar continuidad favorable al T-MEC. En breve comenzará la administración de Trump y con esto otro periodo de incertidumbre también.