¿A quién en su sano juicio se le ocurrió que el tren pasara justamente por el centro de la ciudad?
¿Por qué Ferromex ahora se muestra tan solícito para colaborar con la solución del problema que nos ocasiona con el paso del tren? Bueno, pues como siempre los negocios son eso, negocios, resulta que esta empresa privada planea intensificar el uso de las vías férreas aumentando al menos al doble el número de vagones y pasos al día, sí, utilizando nuestro espacio público, el más preciado de todos: el centro histórico de Ciudad Juárez.
Hace cosa de un par de semanas Coparmex organizó un foro para abrir un espacio a fin de escuchar las diversas opiniones y posiciones sobre la construcción del puente elevado sobre la Av. Vicente Guerrero en pleno centro de la Ciudad. Usted recordará que de acuerdo al proyecto pasará a un lado de los principales edificios históricos que tenemos dividiendo la zona en dos, esto es, aislando al icónico Monumento a Juárez del resto de los sitios de mayor interés: la Misión de Guadalupe, la Catedral, la Plaza de Armas, el Muref y la Garita de Metales, todos ellos catalogados como patrimonio histórico y, por ciento, aunque se haya dicho que se han cumplido con todas las normas y gestiones, no se ha informado al Instituto Nacional de Antropología e Historia de la afectación que tendrán tales edificios y monumentos, como debe hacerse dada la colindancia, poco amable, del puente en cuestión.
Una de las manifestaciones más importantes que se escucharon en la reunión es la importancia de pugar para que la solución que se dé al problema sea la mejor que pueda darse y no la que le resulte más barata a Ferromex: ¡le estamos dando a cambio el espacio público, de usted y mío, nada más y nada menos que del centro de la ciudad! Además de que está de por medio la vocación turística de Ciudad Juárez que cada vez se desatiende más perdiendo también la oportunidad de tener un centro histórico digno, a la altura que merecemos los juarenses.
No se perdió la oportunidad de poner en la mesa una pregunta que hizo reflexionar a los presentes y sobre la que todos podemos opinar: ¿Qué hubiera pasado si en lugar de hacer el túnel de la Av. 16 de Septiembre, se hubiera hecho un puente? Todos estuvieron de acuerdo en que el espacio público que se generó sobre el paso a desnivel fue por demás positivo no solo para las personas que hacen uso del él, sino para los propios comerciantes que, admitieron, en un inicio se opusieron porque ya no iban a pasar los autos frente a sus negocios. La realidad los llevó a confirmar las teorías que afirman que lo importante es que sean las personas las que caminen y permanezcan frente a sus negocios, pues así se fomenta el consumo, y no tanto privilegiar el paso de automóviles, lo cual no implica que se le deba restar accesibilidad al centro para poder llegar a él y que se disponga de espacios estratégicos destinados a estacionamiento de vehículos. Todos estuvieron de acuerdo en que de replicarse esa experiencia urbana sobre la Vicente Guerrero todos ganarían: la ciudad, los ciudadanos, turistas y los comerciantes de la zona.
Los comerciantes de la zona afirman que, aunque mermada, el centro de la ciudad conserva su vitalidad pese a que tal como sucede con esta decisión han enfrentado otras: “con golpe y golpe, nos van a acabar”, afirmaron, y compararon lo que hoy enfrentan con lo que sucedió en la Av. Sanders, los puentes elevados que se construyeron también para privilegiar el paso del tren, obra que finalmente vino a acabar con todo lo que estaba alrededor, incluyendo el mercado de abastos.
“Presidentes van, presidentes vienen, y la historia permanece… No se puede sepultar la historia de esta gran ciudad, si no la rescatamos ahora, nos vamos a arrepentir”, dijo un asistente. “El centro es como la sala de nuestra casa, y da pena”. Uno de los asistentes imaginó que a similitud de los pueblos mágicos, aquí pudiéramos aspirar a tener un Centro Mágico. Otro más expresó: “con debida distancia en la comparación que se ha hecho es como si se planeara construir puentes elevados frente al zócalo y Bellas Artes en la Ciudad de México ¿por qué no valoramos nuestro Juárez? ¿Dónde está el IMIP? ¿Dónde están las autoridades para defendernos, pues el principal beneficiado es Ferromex y los juarenses los afectados? La falta de presupuesto no exime del cumplimiento de la ley, y la ley dice que debe ser un paso a desnivel”
Igual de triste será la memoria de quienes permitan la división del centro, como hoy es la de aquellos que en su momento consintieron el paso del tren por el corazón de Juárez.
Más, con todo lo que se diga y se haga, hay una realidad que no nos podemos quitar de encima: aún con el riesgo y la inseguridad que para las personas signifique… el tren permanecerá.