-La oportuna caída de chapulín de “La Empresa”

-Apostó Trump credibilidad por varios millones

-Debe Claudia cumplir compromisos

-Reaparece FGR en reuniones de seguridad

Un garbanzo de a libra fue el que descubrió la Policía Municipal sin escarbar con la detención de un chapulín de “La Empresa” cargado con 36 mil pastillas de fentanilo, esa droga por la que Donald Trump mantuvo y mantiene amenazados a Claudia Sheinbaum y a México con la imposición de aranceles impagables.

Sin querer queriendo, los elementos policiacos de esta frontera detuvieron ayer a Javier Alonso S. R. en el bulevar Zaragoza y calle Santa Bárbara, colonia Nuevo Hipódromo, cuando buscaba colocar 20 bolsas de plástico con la droga sintética, valuada en el mercado estadunidense en 700 mil dólares.

El detenido confesó a los policías que pertenecía a La Empresa hasta que sus jefes le dejaron de dar “jale”. Se conectó con el Cártel de Sinaloa, le enviaron la droga sintética de Culiacán y la cruzaría a El Paso en pequeñas porciones presumiblemente a través de narcomenudistas mujeres.

Javier Alonso S. carga un largo historial policiaco desde el 2012 hasta la fecha: robos, violencia familia, portación de armas y varios procesos penales por delitos contra la salud. Posiblemente, ahora sí dure buen tiempo tras las rejas.

Los municipales adelantaron con ese decomiso algo del trabajo al que se comprometió la presidenta Sheinbaum ayer en su llamada con el presidente de los Estados Unidos, los 10 mil militares colocados en la frontera que combatirán justo el fentanilo.

***

No debe haber sido gratuito que el presidente Trump haya apostado su credibilidad, al dictar precisamente una orden de elevar aranceles hasta un 25 por ciento a las mercancías mexicanas, para luego flexibilizar su postura en un acuerdo temporal con la presidenta mexicana.

La estrategia del norteamericano debe haberle sumado algunos cuantos millones a sus cuentas personales, en esa visible manipulación de los mercados financieros que hizo con sus declaraciones; igual deben haber ganado o van a ganar sus cercanos amigos multimillonarios, apostándole al tipo de cambio y a las bolsas de valores que entraron en fase bajista, dándoles oportunidades inmejorables de comprar barato ahora y vender caro mañana.

Si antes existía la percepción de que Trump no cumpliría la amenaza arancelaria, porque en términos fríos sería una medida nada benéfica para México ni para Estados Unidos, posponer su vigencia un mes le resta credibilidad, al tiempo que deja latente la amenaza de una guerra comercial impensable.

Quedó evidenciado el juego y la visión financierista de su gobierno, así como el manejo político del comercio con el trato diferenciado a sus amigos México y Canadá.

Al gobierno canadiense lo tachó de tonto, básicamente, por no entender lo que implicaba su amenaza; claro, el régimen de Justin Trudeau va de salida y por la puerta de atrás, lo que le da posibilidades de incidir en las decisiones políticas venideras de Canadá. Ahí soltó a todo vapor el tren del injerencismo colonialista.

A México y a los mexicanos, con un gobierno que apenas comienza y en el que poco puede incidir, ahora los elogió por la forma de asumir compromisos, bajándole dos rayitas a su tóxica retórica racista.

Los aranceles eran un juego de suma cero, con pérdidas y sufrimiento para ambas economías; las amenazas de aranceles, muy distintas a ponerlos en práctica, eran diferentes, aquí sí cabrían ganadores, de los que juegan en el casino financiero global.

***

Ahora bien, el acuerdo entre Trump y Sheinbaum también representa un calmante que regresará la estabilidad por unos días, en lo que el estadounidense vuelve a vociferar contra México, la presidenta, los cárteles y los migrantes que ayudan a construir su país.

La respuesta presidencial mexicana fue magistral en términos diplomáticos, económicos y políticos, al plantear la exigencia de que Estados Unidos revise su consumo de drogas interno y su venta de armas que le dan mayor poder de fuego a los cárteles.

Pero así como la presidenta pide a Trump empezar por su casa, ella debe hacer lo mismo. En vez de negar la existencia de ese secuestro de medio país por la delincuencia organizada, debe replantear la estrategia en materia de drogas, violencia, migración-tráfico de personas, narcopolítica, extorsiones y demás.

Defender al gobernador morenista Rubén Rocha Moya -ante evidencia contundente de su vinculación con el Cártel de Sinaloa- y a otros cuestionables personajes políticos de Morena o cualquier otro partido, ¿es muy patriota o es una buena decisión mientras Trump reclama la existencia de un narcogobierno en México?

Sostener al criminal Francisco Garduño en el Instituto Nacional de Migración (INM), considerado el mayor pollero de la historia de México, ¿es una medida efectiva para atender el delito de tráfico de personas que ha colapsado varias urbes en el país y la frontera con Estados Unidos?

Si la presidenta actúa de forma congruente, tiene que honrar los compromisos asumidos con Trump. Eso no es sometimiento ni subordinación, es mera congruencia y es oportunidad de oro para ella, a fin de darle un toque de mayor eficiencia a su segundo piso de la 4T.

***

Finalmente, reapareció en las mesas semanales de seguridad una pieza que debiera ser fundamental en el combate a la delincuencia organizada, el delegado de la Fiscalía General de la República (FGR), Ramón Badillo.

No aportó gran cosa, entregó un reporte-ficha sobre los 16 detenidos en el municipio de Matamoros que enfrentaron y dieron muerte el pasado jueves al coronel de la Guardia Nacional, Juan Manuel Corral Hernández. Dijo que los delincuentes fueron imputados y hasta ahí.

Badillo debiera ser el actor principal de las corporaciones de seguridad en el ataque al crimen organizado pero la institución que representa está disminuida literalmente a nada; bueno, solo a recibir las consignaciones que le hacen policías municipales, estatales y militares. La famosa autonomía no le ha servido de nada.

Su presencia en las reuniones de seguridad ha dejado de ser relevante. Ayer la reunión, como todos los lunes, fue en Palacio de Gobierno. No estuvo la gobernadora pero sí su Fiscal General, César Jáuregui y su Secretario de Seguridad, Gilberto Loya Chávez.

Tampoco estuvo otra pieza sustancial en la temática binacional México-Estados Unidos, la migración y las deportaciones: Zahira Carrasco, delegada estatal del Instituto Nacional de Migración (INM), simplemente se la echó de pinta. Alguien por ahí en su lugar aportó algunos datos menores.

Hicieron fuerte la reunión Jáuregui, Loya y el jefe de la V Zona Militar, Rubén Zamudio Matías, que hablaron de llevar de Juárez a Guadalupe y Calvo a cerca de nuevos 100 policías que acaban de ser integrados a la Secretaría de Seguridad Pública Estatal. ¿Cadetes contra tiburones del crimen? Sí, allá van.

Por obvias razones no asistió esta vez el comandante de la 42 zona militar con sede en Parral, Jorge Gutiérrez Martínez, quien sigue recuperándose de las lesiones sufridas el pasado fin de semana nada menos que en la zona de Guadalupe y Calvo, donde su convoy fue atacado con explosivos.

Lo mismo en ese ataque, crimen organizado de por medio. Ojalá en adelante se normalice la presencia de la FGR en esas reuniones de seguridad...pero con resultados positivos no con puro saldos adversos.

***

No aparece el contrato mediante el cual están siendo construidas las instalaciones para atender migrantes en El Punto y en el área del exgalgódromo.

Buscamos en compranet, donde supuestamente deben estar cargados los contratos realizados mediante cualquier procedimiento, compra directa, con invitación a cuando menos tres proveedores, o licitación pública.

Cero dato revisando con lupa el Excel que permite bajar el sistema, ni por parte del Instituto Nacional de Migración, Secretaría de Bienestar o Secretaría de la Defensa, que luego es el mecanismo para contratar con el objetivo de evitar la transparencia. Nada.

Debería ventilarse no solo el costo de instalación, sino los seguros exigidos para cualquier circunstancia, como podría ser el derrumbe de la instalación o cualquier otra situación como un eventual incendio.

Recordemos que dicho lugar inicialmente considerado como un punto de concentración momentáneo de los miles de personas, podría convertirse en un centro de permanente de hospedaje de los migrantes.

Primero dijo la presidenta Sheinbaum que les ayudarían a los migrantes mexicanos a reintegrarse a sus lugares de origen, igual que a los extranjeros, con un apoyo en dinero de dos mil pesos, pero ahora ha venido modificándose el objeto del centro, para ser por días, semanas o meses.

Así es de que habrá que brindarles cama, baño, y alimentos, lo cual implica uso de gas y electricidad, hasta para calentar el amplio espacio abierto, lo cual requiere calefactores, con el consecuente riesgo, aunque sean eléctricos.

De ahí la relevancia de conocer el contrato de prestación de servicios, que hasta el momento es guardado en la más completa opacidad.