Opinión
Domingo 30 Mar 2025, 06:10
OPINIÓN
Los hundió el millón 200 mil en efectivo ante el juez
Hubo manoteo y discusión por muchas pacas de billetes de 500 pesos; en total un millón 200 mil pesos, entre personal de un juzgado de control, presidido por Carlos Jaime Rodríguez García, los abogados del director de Vitas, Carlos Alberto Vidaña, y los asesores de una víctima
La Columna de El Diario
Hubo manoteo y discusión por muchas pacas de billetes de 500 pesos; en total un millón 200 mil pesos, entre personal de un juzgado de control, presidido por Carlos Jaime Rodríguez García, los abogados del director de Vitas, Carlos Alberto Vidaña, y los asesores de una víctima que tomaron todas las previsiones para que esta vez no le fueran a robar un solo billete y llevaron una maquinita. No necesitaron utilizarla.
Al montón de billetes le salieron alitas cuando el juzgador ordenó su aseguramiento en la audiencia de vinculación desarrollada en Ciudad Judicial el lunes de la semana pasada.
El dinero en efectivo era llevado en una bolsa por los representantes legales de Vidaña, Luis Adrián Herrada Smith y Francisco Ramírez González. Ah, también llevaban las llaves de un flamante BMW de reciente modelo que estaba listo en el estacionamiento para cambiar de dueño.
El juez ordenó asegurar el dinero y el propio vehículo por solicitud del agente del Ministerio Público, representante de la Fiscalía General del Estado, cuyos agentes ministeriales habían detenido a Vidaña días antes, en Mazatlán, Sinaloa.
Pidieron asegurar efectivo y vehículo para ser investigado su origen ante la posibilidad que hayan sido obtenidos ilícitamente. Una obviedad.
Perdón por la comparación, pero es casi nula la diferencia entre un hipotético narco detenido con medio millón de pesos, o un millón, y alguna carga de droga, y un defraudador masivo que presenta ante un juez cantidades similares en efectivo como pago de reparación de daños para obtener su libertad; condicional pero libertad.
Durante la audiencia estuvieron representantes y/o víctimas de Vitas Financial en tres casos de denuncias judicializadas por fraudes de 200 mil pesos en un caso, 150 mil en otro, y tres millones 193 mil pesos en el tercero.
Los abogados del cerebro de Vitas pudieron negociar con los dos primeros y entregarles sus 350 mil pesos respectivamente. Así que Vidaña recibió el “más amplio perdón” de los afectados. El tercero quedó atorado por las razones descritas.
Las víctimas del tercer caso salieron de la audiencia echando chispas de coraje tanto o más que los abogados, pues fue asegurado el efectivo que, de entrada no tenían ninguna explicación sobre su origen; era obvio de dónde provenía.
Imaginemos también la impotencia de los litigantes. Prácticamente tenían en la calle a su cliente y algunas pacas de ese mismo dinero en sus bolsas. Decepción al máximo.
Tras la detención del defraudador corrió la especie, o la hicieron correr, que libraría de inmediato la cárcel porque traía varios amparos en su bolsa y resarciría el daño precisamente en esos tres casos denunciados aquí en Juárez, pero ahora tiene el mundo encima.
Las denuncias son por decenas y por decenas las carpetas judicializadas; son 79 denuncias en Juárez por un monto aproximado a los 50 millones de pesos; una sola de ellas es por casi 10 millones de pesos. Todas ellas están cayendo como chorrito intermitente en el Poder Judicial.
Fue interpuesta la de casi 10 millones por un profesionista-empresario que cayó en el cuento chino del nueve por ciento de interés mensual del clásico sistema piramidal Ponzi, conocido desde hace décadas en todo el mundo, y para el cual sigue habiendo millones de incautos necesitados de hacer dinero pronto y fácil.
Vidaña y sus principales cómplices de esa financiera ilegal que ha sido Vitas no tenían la menor intención de pagar a los “inversionistas” juarenses una vez que fue descubierto el fraude y presentadas las acusaciones.
Pies en polvorosa se llama a quienes salen corriendo en situaciones de peligro inminente. Eso hicieron ellos, buscaron desaparecerse.
Tenían perfectamente planeado repetir el esquema de Aras y el jefe de esta defraudadora monumental, Armando Gutiérrez, acumular todos los millones posibles y simplemente escapar, dejando a los inversionistas en estado de shock.
Los procesos penales iniciados en Juárez son relativamente pocos, 79, por los aproximadamente 50 millones mencionados, pero en la ciudad de Chihuahua y otras ciudades del interior son cerca de 400, por más de 200 millones de pesos.
Calculan los investigadores que el círculo de Vitas Financial debió haber robado cerca de 500 millones de pesos, sumadas las cantidades citadas con otros fraudes cometidos también en Durango, Jalisco, Sinaloa y Sonora. Una auténtica fortuna en menos de cinco años.
A estas alturas del partido tal vez Vidaña seguiría con pies en polvorosa; si no huyendo, al menos algo escondido, de no haber sido porque la Fiscalía de la zona norte consiguió y ejecutó la semana antepasada las tres órdenes de aprehensión que están dando pie a las más de 70 pendientes por la misma cantidad de defraudados aquí.
Algo hubo de oscuridad, por decir lo menos, en la ciudad de Chihuahua. Allá no había prosperado hacia el terreno judicial ni una sola de las más de 350 denuncias llevadas por los afectados a la Fiscalía de la zona centro. Los montos promedio robados van de los 50 mil hasta los ocho millones de pesos.
Ahora, ya con Vidaña detenido por los agentes y ministerios públicos bajo la jefatura del Fiscal Norte, Carlos Manuel Salas, tenemos que en Chihuahua “apareció” al menos extraoficialmente la judicialización de varias carpetas iniciadas contra los directivos de Vitas Financial. Ayer inclusive hubo audiencia electrónica por uno de los casos de Chihuahua con orden de aprehensión.
Sabemos que la Coordinación de Delitos Patrimoniales de la Fiscalía centro tuvo información primero sobre la ubicación de Vidaña en Mazatlán y la compartió con el personal de Salas en Juárez para la ejecución de la orden de aprehensión pero misteriosamente esa orden, o muchas órdenes, no habían sido liberadas en juzgados de la capital del estado.
El cerebro de Vitas (originario de Nuevo León) fue arrestado mientras asistía en Mazatlán al funeral de su pareja, la chihuahuense Suiry Chávez. Aparte de la relación sentimental entre ambos –de 41 años de edad- eran socios de la “inversora”; y desde luego, cómplices. Con esa bajada de guardia tuvo para ser aprehendido. Insistimos, quizá fue exceso de confianza porque en la capital del estado no era perseguido con orden de captura aún y las centenas de denuncias. Había otras “prioridades”.
Ahora las cosas se le han complicado para recuperar su libertad, a menos que sus abogados saquen de sus bolsas pacas de efectivo y propiedades por los más de 500 millones robados como lo hicieron en la audiencia judicial de vinculación del lunes pasado.
Así será siempre y cuando ni ministerios públicos ni jueces, ni magistrados, se presten a las siempre tentadoras ofertas para disminuir gravedad a los cargos y modificar medidas cautelares, como esa muy célebre de los últimos días sobre los arrestados con 26 kilos de cocaína, liberados por un juez... ¡a petición del Ministerio Público federal!