Pocas cosas provocan tanta indignación como cuando se hace pasar lo absurdo, irracional y antinatural como legal, y eso, hacer creer que la norma es incuestionable, es lo que nos ha regalado el gobierno municipal durante los últimos días, porque si bien muchas veces hemos pugnado por el cumplimiento de la normatividad, otras tantas hemos cuestionado su legitimidad.
¿Quién se puede quedar con la conciencia tranquila cuando autoriza y justifica la destrucción de doscientos árboles en pleno servicio ambiental precisamente en lo que pudiésemos considerar como un oasis en el desierto? Porque eso es el nororiente de la Ciudad Juárez, un oasis donde la tierra contigua al río es lo mas cerca que podemos estar de contar con suelo con potencial de alojar vegetación de manera natural ¿o por qué estaban ahí esos doscientos árboles?
De ahí lo absurdo, irracional y antinatural, porque lavarse la conciencia y hacer sonar con magnanimidad que en cumplimiento con la norma se ha pedido que la empresa privada “done” seiscientos “ejemplares” para reponer los doscientos aniquilados suena a cambiar “oro por espejitos”, pues difícilmente sobrevivirán en camellones y sus beneficios seguramente ni usted y yo los habremos de usufructuar.
¡Y con estas cosas nos sentimos tan avanzados como para presumir ser un municipio ejemplo a nivel estatal!
Y es que en estos últimos días hemos conocido al menos tres declaraciones que resultan increíbles por haber sido dichas por funcionarios del más alto nivel del gobierno municipal: la primera afirmar que “Esta es la dinámica de crecimiento de la mancha urbana”, hecha por el Director de Parques y Jardines, una persona con grado de maestría en Arquitectura que, se supone, podría pensar en muchas otras opciones de crecimiento para las ciudades: las hay y él las conoce ¿por qué justificar este modelo depredador? Sus decisiones dejan huellas cuestionables. Aunque de hecho en algún momento nos hemos preguntado si sería sano dejar de impulsar el crecimiento y darnos una pausa para reflexionar sobre un nuevo orden y consolidación del crecimiento urbano antes de seguir con la misma inercia que tantas problemáticas genera, es importante apuntar que no se trata de estar en contra del crecimiento urbano, pero hay lugares y sobre todo formas para hacerlo.
Y mientras tanto el Honorable Cabildo haciendo de las suyas: cambiando el uso del suelo del predio en cuestión de “Habitacional Ecológico” y “Andador Ecológico” a “Usos Generales” para dar paso a la construcción de una industria. ¡Mire usted cuánta afinidad entre ambos fines!: de un uso de suelo que beneficia a usted y a todo juarense, a uno que tiene destinatarios predeterminados. Y no conformes eliminan una vialidad que pasaría por el predio ¡en una ciudad con problemas de movilidad urbana! Lo que necesitamos son más opciones y no que quiten las pocas que hay planeadas. De tal magnitud son los llamados “cambios menores” al Plan de Desarrollo Urbano, completamente puesto en entredicho aunque presuma del calificativo que pomposa y engañosamente le otorgan: “Sostenible”. Esta es la consideración les merecemos y la alta estima que nos tienen.
Otras aseveraciones impensables que nos llega desde la silla más alta: “la compañía adquirió el terreno y en su propiedad puede hacer lo que considere’’. ¿De verdad? ¿Cada quién puede hacer lo que quiera con su propiedad? Entonces nos preguntamos el sentido de tener un reglamento de construcción y aun de ese plan que llaman “sostenible” que establece el Coeficiente de Ocupación del suelo, COS, -porcentaje de los predios debe dejarse libre para favorecer la absorción de agua pluvial al manto freático- o el Coeficiente de Utilización del Suelo, CUS, -el máximo de metros cuadrados que se pueden construir en un terreno- Determina los usos compatibles y densidades supuestamente para dar orden y aún planear la infraestructura. ¿Es ficción? ¿Se trata de fingir? Por cierto, al cambiar el tipo de uso o aumentar la densidad ¿Qué estarán pensando cuando autorizan las torres con cientos de departamentos? Por ahí nos viene otro infierno ¿suficiente agua? ¿capacidad y suficiencia en el suministro de energía?
Una más: “se vigilará que en la construcción del parque industrial se cumpla con la normatividad” ¿es necesario aclararlo? ¿En esta ocasión se debe dar esta instrucción a la Dirección de Desarrollo Urbano ¿por qué? ¿no es algo que se debe hacer de oficio?
Con esta decisión que empezó a oficializarse desde abril el gobierno municipal nos está despojando de tajo de uno de los pocos caminos que tenemos para arrancar una sinergia de recuperación del hábitat. El que la norma justifique acciones como ésta solo hace obvio que en necesario cambiar la norma, o a quien la administra. Por cierto ¿alguien sabe algo de la Dirección de Ecología?