La semana pasada vimos la ilustración de la inmadurez política. La gobernadora Maru Campos después de hacerse la víctima primero, luego pretendiendo que eso le ayudaría a forjar una candidatura con miras a la presidencia que solo ella (porque creo que ni en su partido) imagino. No presentarse al Segundo Informe de Gobierno y luego a través de una carta pedir una reunión. Eso es inmadurez política y un “juego” en el que siempre jugó sola.

En días pasados que la presidenta Claudia Sheinbaum estuvo en Ciudad Juárez como parte de su gira por su segundo año de gobierno, la gobernadora dejó ver el sello que durante toda su administración: la falta de estrategia, esa que la ha seguido desde que inició su mandato y que se ha caracterizado también por ser un gobierno ausente.

No hace falta más que dar un breve repaso por sus “obras” o mejor dicho, ausencia de obras; iniciando con la fallida torre centinela, proyecto de seguridad tecnológica de gran escala que buscaba centralizar vigilancia e inteligencia en Chihuahua, pero con sede en Ciudad Juárez. El costo de esta obra de relumbrón (como esas que tanto le gustan a los panistas, ahí está en ciudad de México la Estela de Luz, que la gente ha rebautizado con la torre suavicrema) fue de más de 4 mil millones de pesos.

La tecnología nunca necesariamente se traduce en una reducción de la violencia, pero eso no le importó a la gobernadora, porque además de todo, distintos medios e investigaciones han señalado la opacidad en los contratos y proveedores. La torre ahí está, existe, pero la inseguridad se sigue manteniendo exactamente igual.

Otra de las “acciones” a destacar de la gobernadora es que durante toda su administración no inauguró una sola escuela, señal de la “importancia” que tiene para ella la educación, caso muy distinto en la Federación.

Lo cierto es que se dedicó a sobrellevar lo que ya estaba, lo que dejó el otro gobernador viajero, Javier Corral. Chihuahua se ha destacado por las zonas industriales, pero eso es algo que lleva décadas, ni siquiera atribuible a gobiernos, pero lo que ningún gobierno ha logrado hacer, mucho menos este que se acaba, es reducir el rezago social que existe en nuestro estado.

Hoy persiste la pobreza en la sierra tarahumara y en distintas comunidades indígenas a las que siguen sin tener servicios y donde persiste la desigualdad regional, esa que le deben a Chihuahua desde hace mucho tiempo y que también, y por si no fuera poco, están bajo el asedio de la violencia y el crimen organizado.

Este sin duda era una de las deudas más importantes de la gobernadora y que deja no sólo intacta sino hasta más grave. Y acá una muestra más de su falta de estrategia, conocimiento y madurez, fueron sin duda las operaciones de la CIA en Chihuahua sin el conocimiento federal, y que se dieron a conocer solo debido al accidente en el cual murieron agentes estadounidenses.

Y así muchas más “anécdotas” de la gobernadora que no tienen estrategia. Es así como llegó a la reunión de 5 minutos que se dio en el aeropuerto de Ciudad Juárez con la presidenta Sheinbaum quien tuvo un trato (como se espera de una mandataria) de madurez política, sin jugar a ganar o perder porque a comparación de Campos Galván, ella sí entiende cómo se ejerce el poder, sin vacilaciones, sin rencores, sin colores.

Queda el videito de la gobernadora dando cuenta de la atención que los secretarios de Estado que la recibieron, como a cualquier otra mandataria estatal. Qué sigue, lo que parece se trama ante la derrota del panismo en Chihuahua: embestir de fuero a varios funcionarios, entre ellos, a la misma gobernadora.