La caída nacional de las remesas, así como del tipo de cambio, han impactado de manera negativa, aseveró Iván Pérez Ruiz, presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco). Manifestó que “obviamente es dinero que ya no está circulando” y no abona en el escenario de desaceleración.
El Banco de México informó ayer que el valor acumulado de los ingresos por remesas en el país durante 2025 fue de 61 mil 791 millones de dólares, con una disminución anual de 4.5 por ciento, en el marco del regreso de Donald Trump, que continúa impulsando una agresiva política migratoria.
Mientras los envíos económicos siguen mermando por las restricciones estadounidenses, el dólar registró una caída de 1.27 por ciento en enero de 2026, su nivel más bajo desde febrero de 2022. Esto, sentenció Pérez Ruiz, impacta a quienes se dedican a exportar y complica más las inversiones.
“El dólar débil hace que tengamos dos escenarios: a quienes se dedican a exportar se les disminuyeron sus ingresos, y también las empresas que invierten en México, por ejemplo las maquiladoras, al tener un peso bajo, usarán más dinero para poder cumplir sus obligaciones”, dijo.
En el tema cotidiano, agregó, también hay afectaciones en los centros cambiarios de la localidad, puesto que la gente no quiere vender sus dólares. Subrayó que nadie quiere comercializar la divisa por alrededor de 16.90 pesos, cuando hace algunos meses ésta oscilaba arriba de 17.90 o 18 pesos.
“La gente no quiere vender sus dólares porque son muy baratos. Hace cuatro meses te los compraban en 17.90 o en 18.00, claro que se hace una carencia de billete verde en casas de cambio, porque, insisto, la gente no quiere soltarlos, los sueltan solo por necesidad absoluta”, enunció.
Resaltó que el primer mes del año inició con una contracción en las ventas de un 15 a 20 por ciento en este municipio. “Ha sido lento, complicado, pero esperamos que febrero venga con más flujo”, consideró el representante del organismo empresarial. Tuvo fe en que exista una recuperación.