Ciudad Juárez. La inflación y la escasez de empleo empujan cada vez más a los juarenses a surtir su despensa comparando precios en los mercados, centrales de abasto y tiendas. Antes era una opción, ahora una necesidad, pues trasladarse para reducir gastos es rutina obligada para que el dinero alcance.

Ya no basta con ir a un solo lugar. Las familias recorren distintos puntos de la ciudad para contrastar, preguntar y decidir dónde comprar. Cada peso cuenta, afirman los ciudadanos, mientras que sus recorridos diarios se han vuelto una estrategia frente a las alzas de precios y la caída de ingresos.

Moverse para ahorrar

Gabriela Salazar, de 42 años, relató que antes tomaba la ruta hasta el Centro para surtir su despensa. Eran 24 pesos de ida y otros de vuelta, pero con mucho esfuerzo logró adquirir un automóvil; con él se mueve a la Central de Abastos, donde, acotó, los precios bajos justifican el gasto del transporte.

Dijo que ha visto en 68 pesos la cartera de huevos en las tiendas de grandes cadenas, mientras que en los puestos del mercado la consiguió en 59 pesos. La fronteriza subrayó que aunque sea pequeña, cada diferencia se multiplica en la compra total y se vuelve esencial para que el ingreso alcance.

“Póngale que vamos de pesito en pesito. Por eso me vengo aquí, es más barato; además, hay diferentes puestos que tienen diferentes precios y así es como hago rendir mi dinero. Buscando de aquí o de allá. Ahora que tengo carro me acerco a este lugar, vale mucho la pena”, puntualizó.

La lechuga, agregó Salazar, puede encontrarse hasta en 29 pesos en supermercados, mientras que en el inmueble sobre la calle Aeronáutica la adquirió en 14 pesos. Pronunció que buscar opciones se volvió una parte de su rutina para enfrentar tanto la inflación como el ajuste de presupuesto.

Indicó que el kilo de chile jalapeño lo ha visto en 32 pesos en tiendas comerciales, pero en el mercado popular lo consiguió en 19 pesos. Estas diferencias, se constató, obligan a la comunidad a recorrer distintos puestos antes de comprar, sobre todo a aquellos que buscan extender el dinero.

La compradora agregó que incluso considerando el gasto de gasolina, el ahorro sigue siendo mayor, pues reiteró que antes gastaba alrededor de 48 pesos en transporte público más lo que debía invertir en sus alimentos, por lo que el esfuerzo de moverse resulta rentable para su economía.

Comprar menos para que alcance

Carolina Mijares, de 72 años, también recorre los mercados en busca de precios accesibles. Antes compraba en grandes cantidades, pero ahora, mencionó, se ajusta adquiriendo sólo lo suficiente para sus necesidades. Así, puede estirar su ingreso ante una inflación sobre el promedio nacional.

La ciudadana señaló que el chile california lo compró en 33 pesos por kilo en la Central de Abastos, cuando en supermercados lo había visto hasta en 60. Estas diferencias, explicó Mijares, la obligaron a cambiar de hábitos y a priorizar recorridos en busca de mejores precios para su despensa semanal.

El chile jalapeño, agregó, lo adquirió en 23 pesos, mientras que en tiendas grandes resulta más caro. Por eso, recurre regularmente a mercados y centrales de abasto, comparando precios entre distintos puestos para poder cubrir sus necesidades sin comprometer de más su presupuesto.

“Antes compraba tres kilos de frijol, ahora compro dos, o uno”, subrayó. Aceptó que ha tenido que reducir las cantidades para cubrir otros gastos fijos del hogar, como servicios y recibos, mientras este municipio enfrenta un contexto inflacionario que sigue presionando la economía del hogar.

Inflación por encima del promedio

El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) plasmó que la inflación anual en Ciudad Juárez se ubicó en 4.06 por ciento en la primera quincena de enero de 2026. Pese a que desaceleró contra el 4.20 registrado en la segunda mitad de diciembre, continuó sobre la nacional, que fue de 3.77.

La franja de Alimentos se colocó en 3.43 por ciento. Aunque desaceleró contra el 4.01 por ciento de la segunda quincena de diciembre esto no implicó que los precios bajaran, más bien aumentaron, pero a un ritmo más lento. En tanto, los consumidores locales continúan adaptando sus hábitos.

Los comercios también resienten

Desde los negocios, el panorama tampoco es sencillo. Cristina Lara, de 70 años, es comerciante y como tal afirmó que la actividad económica es lenta, ya que los clientes compran lo indispensable, adaptándose a los precios elevados y a la reducción de ingresos que persiste entre la población.

“Quiere uno traer a la gente, ¿pero cómo? Definitivamente sí ha estado más lento (el inicio de año). La economía, los costos, están demasiado elevados. Tal vez, pienso yo, es por la escasez de algunos productos y también el costo del flete, eso hace que el producto se eleve bastante”, comentó.

Aun así, dijo, como vendedores intentan mantener precios accesibles para atraer clientes y tener un flujo constante de ventas: “A veces no es costeable, pero tratamos de sostenerlos”, comentó. Agregó que en los mercados, los consumidores encuentran mejores precios sin sacrificar calidad.

Hermelinda Chávez, de 84 años, es propietaria de una tienda de abarrotes. Explicó que acude a la Central de Abastos para surtirse a precios más bajos y poder competir. Esto le permite ofrecer mejores precios y mantener flujo de ventas, aunque las compras, aceptó, han sido más cautelosas.

“Llevamos papel de baño, papitas. Yo tengo un puestecito; han estado muy bajas las ventas, desde noviembre (de 2025) para acá (enero 2026) estuvieron las ventas más bajas. Esperamos subir un poquito. Tratemos de economizar, que el dinerito que agarremos lo usemos en lo necesario”, dijo.

Menos ingreso, menos consumo

A esto se suma la caída del empleo. Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la industria maquiladora, principal empleador local, pasó de 326 mil 388 asalariados en junio de 2023 a 259 mil 561 en noviembre de 2025, reflejando una disminución de 66 mil 827 trabajadores, poco más de una cuarta parte de su fuerza laboral.

La Asociación Nacional de Importadores y Exportadores (Anierm) advirtió que la derrama salarial de la industria manufacturera cayó cerca del ocho por ciento, sólo entre octubre y noviembre de 2025, última actualización. Esto, afecta el consumo interno y reduce el flujo de dinero en otros sectores.

Marcelo Vázquez, delegado estatal del organismo, explicó que la derrama pasó de seis mil 62 millones a cinco mil 553 millones de pesos, lo que implicó que dejaron de circular 506 millones aquí. Esta contracción, subrayó, impacta a los que dependen de los ingresos de los trabajadores de las fábricas.

Consideró que las pequeñas y medianas empresas (Pymes) locales han sido las que más lo resienten, con más de 400 negocios que cerraron en 2025, al ser incapaces de sostenerse ante la caída de consumo y el encarecimiento de los insumos, mientras que las sobrevivientes apenas se recuperan.

“Creo que el principal factor aquí es la automatización y la eficiencia de los procesos industriales. (Ante las presiones nacionales e internacionales) Las maquiladoras hacen más con menos gente. Debe haber un gran enfoque en desarrollar gente para la automatización”, expuso el empresario.

Advertencia de la industria maquiladora

Ante la reducción de 25 por ciento de las plazas laborales, las personas han empezado a pernoctar afuera de las pocas plantas que aún contratan en búsqueda de una plaza. En tal contexto, la Asociación de Maquiladoras (AMAC-Index Juárez) exhortó a no pasar la noche a la intemperie.

“No hay suficientes vacantes y las pocas que hay se llenan”, destacó Teresa Delgado, vicepresidenta del organismo. Confió en que la situación mejorará cuando se concreten los términos de la renegociación del T-MEC, lo que permitirá a la industria adaptarse, pero el escenario es desafiante.

Volatilidad seguirá alzando los precios

Isaac Sánchez, titular del Laboratorio de Economía de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), apuntó que se sigue observando un escenario geopolítico volátil, sobre todo ante las políticas norteamericanas. Pese a que previó que la inflación desacelerará, subirán los precios.

“En el caso particular de la inflación de Juárez se espera que siga reduciéndose de enero a marzo, por motivo de menores presiones de demanda (…) Pero, en particular esperamos alzas importantes en la carne de res, puerco, pollo y pescado, e insumos: tomate, chile, cebolla y limón”, afirmó.

Hay que desentrañar gastos: IMEF

El Instituto Mexicano de Ejecutivos en Finanzas (IMEF), a través de su presidente en la ciudad, Alejandro Sandoval, invitó a los juarenses a mejorar sus hábitos de manejo económico para enfrentar la cuesta de enero, que se caracteriza por una mayor presión financiera para las familias.

Subrayó la relevancia de contar con una reserva económica que sirva como colchón para imprevistos y facilite enfrentar los compromisos financieros propios del inicio de año con menos estrés. Señaló que una adecuada planificación fomenta entre la gente una cultura de ahorro y control financiero.

Situación complicada este 2026

Ricardo Melgoza, especialista en Economía, puntualizó que, aunado a los cambios a nivel nacional, el arribo de Donald Trump a la presidencia del vecino país ha sido como un “huracán”. Recordó que México no pagaba aranceles en muchos productos y ahora se ve debilitado para negociar el TMEC.

En este escenario, comparar precios dejó de ser una recomendación para convertirse en una estrategia de supervivencia cotidiana. Con menos empleo, ingresos presionados y precios inflados, las familias ajustan hábitos, recorren más kilómetros y compran menos para sostener su economía.