Santa Teresa, NM— Para frenar la ola de peleas estudiantiles que se registran con frecuencia en Santa Teresa High School, ubicada en el 4800 McNutt Rd, el Distrito Escolar Independiente de Gadsden (GISD) implementó a una serie de medidas con el fin de evitar más pleitos y garantizar la seguridad entre el alumnado, informó el superintendente Travis Dempsey.
Y es que haciendo honor a su slogan ‘Hogar de los Guerreros del Desierto’, decenas de estudiantes se han enfrascado en múltiples pleitos utilizando diversos escenarios del centro educativo sin que nadie pueda detenerlos.
Los patios, aulas y pasillos se han convertido en campos de batalla ante la mirada atónita de sus compañeros y maestros.
“De repente se agarran y tenemos que cuidarnos para que no nos vayan a dar un golpe porque se ponen como locos. No respetan a nadie”, dijo una estudiante que prefirió permanecer en el anonimato.
A decir de los testigos, conforme se desarrollan las riñas intramuros va incrementando el nivel de ferocidad. “Parecen animales”, dijo otro de los alumnos que sufrió un ataque de ansiedad y tensión al ver uno de los enfrentamientos.
Mientras esto se registra los padres de familia mostraron su preocupación ante el número de peleas, que iniciaron con fuerza desde los primeros días del arranque del semestre otoñal y exigieron a las autoridades educativas actuar al respecto antes de que ocurra una tragedia.
“El Distrito está al tanto de las alteraciones recientes entre estudiantes de este plantel y estamos enfocados en garantizar la seguridad y el bienestar de nuestros estudiantes, que es nuestra máxima prioridad”, dijo Dempsey al afirmar que están tomando las medidas inmediatas y completas para abordar estos incidentes y prevenir futuras ocurrencias.
Ante las denuncias de los padres de familia, alumnos, profesores e imágenes difundidas en las redes sociales, el Distrito de Gadsden implementó una estrategia integral para abatir los enfrentamientos juveniles, pero sobre todo borrar esa mala imagen que se ha ganado en los últimos tiempos.
Aunque las peleas entre los estudiantes son frecuentes en todos los distritos escolares de secundaria, la autoridad siempre ha tomado control de los incidentes, pero algunas veces son rebasados por la agresividad mostrada por los estudiantes al grado de que algunos han tenido que ir a parar al hospital.
Los padres de familia denunciaron que a pesar de los controles de seguridad existentes los alumnos se dan sus ‘mañas’ para iniciar una pelea. “Todos los días hay peleas, todos los días hay niños golpeados”, dijo angustiada una madre de familia luego de recibir información de su hijo sobre lo que sucede al interior del plantel casi todos los días.
Sin precisar los motivos que originan estos zafarranchos escolares las autoridades creen que esto se debe a la irrabilitalidad que sufren los adolescentes con frecuencia desde sus hogares, otros dicen que se debe a incidentes menores que tienen que ver con envidias, diferentes modos de pensar, enemistades o porque simplemente se ‘caen gordos’, sinónimo de una persona antipática o de no aceptar o que no le agrade la personalidad de su oponente.
De acuerdo a los especialistas, las peleas escolares afectan severamente a los involucrados al perjudicar su aprendizaje a corto plazo, y a largo plazo, les puede acarrear depresión y ansiedad e incluso los puede llevar al suicidio. “La violencia es una lección inolvidable que ningún niño tiene que aprender”.
Afirman que en la víctima produce miedo y rechazo al contexto en el que se sufre la violencia, pérdida de confianza en uno mismo y en los demás, así como diversas dificultades que pueden derivarse de estos problemas: de rendimiento escolar, baja autoestima, entre otros trastornos. Cada vez que participan en una bronca, corren el riesgo de sufrir lesiones graves e incluso la muerte.
Para evitar que suceda este cuadro de posibilidades y garantizar la seguridad de la comunidad estudiantil las autoridades escolares dispusieron de manera urgente la implementación de medidas encaminadas a garantizar la seguridad y el bienestar de los alumnos radicados en la ciudad de Sunland Park, NM.
Por lo pronto el horario de inicio se adelantó 10 minutos y estará vigente en las próximas semanas. La medida, se dijo, permitirá a los estudiantes dirigirse a sus aulas más rápidamente.
Asimismo los maestros recibirán a los estudiantes directamente en sus aulas en lugar de estar en los puestos de vigilancia al aire libre. Sin embargo los estudiantes seguirán teniendo acceso a la cafetería para tomar su desayuno y comida.
También habrá mayor presencia de seguridad en el campus encabezada por el responsable de recursos escolares y personal de seguridad adicional quienes estarán presentes a partir de las 8 de la mañana para mejorar la supervisión.
Para reducir la congestión y minimizar las oportunidades de conflicto se implementó además una salida escalonada por la tarde con el fin de que los estudiantes que toman el autobús, caminen de manera organizada por el edificio y pasillos. Los maestros acompañan a los estudiantes hasta los autobuses para asegurar una salida ordenada.
De igual forma los administradores mantendrán una presencia activa en los pasillos durante las transmisiones y en las aulas durante la instrucción para supervisar de cerca el comportamiento de los alumnos.
En la carta enviada a la comunidad se estableció que durante las presentaciones especiales del primer período se reforzarán las expectativas de los estudiantes enfatizando la importancia del respeto, la responsabilidad y la seguridad.
“Estaremos trabajando estrechamente con nuestros consejeros para crear presentaciones educativas para los estudiantes sobre temas como la violencia y el acoso escolar”, dijo el superintendente al indicar que los especialistas también estarán llevando a cabo mediaciones extensas y reuniones con los padres de familia.
El objetivo de estas medidas va encaminado a mantener la tranquilidad, la convivencia y el aprendizaje en el plantel educativo, y sobre todo evitar que que los alumnos sean expuestos a la violencia, sufrir daños físicos y trastornos psicológicos que pueden tener efectos negativos a largo plazo, dificultar su educación y dar lugar a la deserción escolar.