En lo que fue la última reunión comunitaria antes de concluir la Declaración de Impacto Ambiental (EIS), funcionarios de la Administración de Servicios Generales (GSA), dieron a conocer las propuestas finales de tres alternativas para continuar con el proyecto de modernización del Puente Internacional Córdova de las Américas (BOTA) impulsado por la congresista Verónica Escobar.

Una de las opciones que se contempla es la desaparición del cruce de vehículos con carga comercial por este puente –conocido como “Libre”–, iniciativa que fue celebrada por los vecinos del área del Chamizal.

Reunidos en el Centro para Personas Mayores ‘Hilos de Plata’, ubicado en el  4451 Delta, decenas de residentes y funcionarios de los tres niveles de gobierno escucharon atentos las decisiones tomadas por la agencia federal en base a los comentarios recibidos por la comunidad y de esta manera respetar los lineamientos de la Ley Nacional de Política Ambiental (NEPA).

“Estoy muy agradecido con el Gobierno federal de que hayan escuchado al público, eso es muy bueno y una muy buena decisión, estoy muy agradecido en ese sentido”, dijo David Stout, comisionado del Precinto 2 en el Condado de El Paso.

El ambicioso proyecto de modernización ha estado en proceso durante más de una década, con estudios de viabilidad completados tanto en 2008 como en 2018, pero cobró nueva vida en abril de 2022 cuando la Ley Bipartidista de Infraestructura asignó más de 600 millones de dólares para financiarlo.

“Ahora viene una lucha muy importante que consistirá en que se retiren los camiones de carga del puente Libre”, agregó Stout.

Mencionó que con la presentación de las tres alternativas, una de éstas que elimina el tráfico comercial de BOTA, los defensores comunitarios tienen confianza en que se cumplan sus peticiones en la que privilegian la salud pública por encima del comercio internacional.

Apuntó que desde el anuncio del proyecto bipartidista había varias alternativas a estudiar, y varias de ellas contemplaban quitar el terreno del Coliseo del Condado de El Paso, pero gracias a que la comunidad levantó la voz y se abogó para que no se eliminara, ahora GSA les anunció que no van a seguir adelante con ninguna alternativa que afecte esos terrenos.

Durante la junta pública las autoridades federales presentaron las tres alternativas, las cuales ya habían sido introducidas en reuniones anteriores. La primera es no seguir ninguna acción, es decir, no hacer nada.

La segunda de acción viable identificada como 1A que consiste en la modernización de varios niveles (casetas altas/bajas) principalmente dentro de los límites del puerto existente con adquisición menor de terrenos inmediatamente adyacentes al puerto y adquisición de terrenos adicionales al Este. No se adquirirán terrenos en el Condado de El Paso.

Y la tercera de acción viable 4, que busca la modernización de múltiples niveles dentro de los límites del puerto existente con adquisición menor de terrenos inmediatamente adyacentes al puerto y eliminación de operaciones de carga comercial. No se adquirirán terrenos del Condado de El Paso ni del Departamento de Transporte de Texas (TxDOT) ni del Departamento de Seguridad Pública de Texas (DPS).

Para el comisionado Stout esta última alternativa, que contempla la desaparición del tráfico comercial, atiende las demandas de la comunidad que se ha llevado lamentablemente la carga durante muchos muchos años a causa de las decisiones negativas de sus líderes en materia de desarrollo.

“El objetivo es identificar y analizar los ‘efectos potenciales’ de cualquier curso de acción y priorizar el análisis de los efectos en el tráfico y la calidad del aire, que han sido las principales preocupaciones de los residentes”, dijo Daniel Partida, administrador del proyecto de Administración de Servicios Generales, quien al principio presentó seis alternativas en las que todas contemplaban el tráfico comercial.

Partida dijo que el recibir comentarios y escuchar a los residentes ayuda a consolidar y afinar el proyecto. “Depende de la comunidad hablar y dar su opinión y esa es la razón por la que estamos aquí”, dijo previo al inicio de la reunión.

Cemelli Aztlán, organizadora comunitaria del grupo de defensa Familias Unidas del Chamizal, dijo que cuando iniciaron este proceso no había opción de sacar los camiones, que irónicamente, para eso estaba el dinero, para eliminar o reducir emisiones. Sin embargo, no estaban considerando la crisis de salud pública que estaban experimentando.

“Somos una comunidad muy vulnerable que ha sido explotada y contaminada durante mucho tiempo. Estamos en el percentil 99 cuando hablamos de toxinas cancerígenas y contaminación por diésel”, explicó al resaltar que desafortunadamente existe una desconexión entre quienes están planificando una comunidad y la comunidad que se ve afectada por esos planes.

Al igual que el comisionado Stout, manifestó que los líderes comunitarios y los residentes de las áreas cercanas al puerto de entrada han estado luchando durante mucho tiempo para presionar para que se elimine el tráfico comercial del puerto de entrada debido al impacto nocivo para la salud por las emisiones de los semirremolques que permanecen inactivos durante horas en el puente.

No obstante aseguró que ha sido necesario un fuerte impulso de los residentes y la participación de otras agencias federales como la Agencia de Protección Ambiental (EPA), para que la GSA comience a considerar los desafíos que han enfrentado los residentes cercanos.

Kirino Villa, presidente de la asociación de vecinos de Washington-Delta, al igual que el resto de los residentes se pronunció por la tercera alternativa consistente en el retiro de las trocas del puente Libre. “Tenemos fe de que nos van a escuchar, pero tenemos que pelear y no dejarnos”, dijo el líder vecinal al apuntar que existen mejores lugares donde se desarrolle el tráfico comercial sin afectar la salud pública de las familias.

David Stout, quien ha sido uno de los líderes comunitarios que ha expresado su apoyo a los residentes afectados, reiteró su agradecimiento a GSA por haber escuchado los comentarios de la comunidad.

“Creo que esta comunidad merece ver que este proyecto de modernización retire los camiones del puente para que no estén sujetos a más contaminación y más enfermedades, porque eso es lo que causa la contaminación en el aire, en el suelo y en el agua”, dijo Stout.

Detalló que el puente ‘Libre’, único cruce internacional que está rodeado por áreas habitacionales, también lo está por diversas fuentes contaminantes como el tráfico comercial, una refinería de petróleo, plantas de reciclaje, las cuales dos de estas recientemente sufrieron un fuerte incendio que afectó de manera negativa a la comunidad.

“Estos son los efectos negativos que afectan la salud de las familias. En mi opinión esta es una área que no ha recibido la atención necesaria por parte de los líderes que están tomando decisiones en esta comunidad. Pienso que tenemos que escucharlos y estar de su lado y sobre todo abogar porque este proyecto sea el mejor posible para no causarle más daño”.

Manifestó que el Condado en conjunto con autoridades y empresarios de ambos países –Estados Unidos y México– trabajan en la idea de impulsar el tráfico comercial por el puerto de entrada Marcelino Serna, conocido también como Tornillo-Guadalupe, con el fin de incrementar las actividades comerciales por ese cruce al igual que el de Ysleta-Zaragoza.

“Este es un compromiso comunitario, este es el sexto que hemos tenido durante los diversos estudios que se estaban realizando y en este momento este es para la declaración de impacto ambiental de NEPA que tenemos que completar para determinar para la alternativa preferida”, dijo el administrador del proyecto de GSA.