Las autoridades del condado obtuvieron esta semana el cierre definitivo de *Lava Lounge*, un club nocturno ubicado en la avenida Montana, tras documentar que operaba sin permisos como un negocio de índole sexual y que acumulaba un largo historial de violencia, incluyendo robos, agresiones y un tiroteo.
El acuerdo final, firmado el martes por la jueza Melissa A. Baeza del Tribunal del Condado No. 3, prohíbe a los propietarios y operadores del local volver a abrir el establecimiento o participar en cualquier negocio con el mismo nombre en el condado de El Paso. También se les impide operar o administrar cualquier negocio en el mismo espacio físico, ubicado en el 1615 de Montana Ave., Suite 117. Los dueños deberán pagar además 12,000 dólares en sanciones civiles.
*Lava Lounge* llevaba cerrado desde el mes pasado, cuando un juez emitió una orden de restricción temporal a petición de la Oficina de la Abogada del Condado. La demanda civil fue presentada el 24 de octubre, después de que investigadores documentaran múltiples violaciones a la ley estatal: el lugar funcionaba como un club BYOB (Bring Your Own Beverage) pero también vendía alcohol fuera del horario permitido y operaba como un negocio sexual (Sexually Oriented Business), sin registro ni autorización.
Los registros judiciales muestran que la policía y equipos de emergencia respondieron 18 veces al lugar entre julio de 2024 y septiembre de 2025. Las llamadas incluyeron un asalto agravado con arma blanca, un tiroteo que dejó 13 casquillos en el estacionamiento, dos arrestos por posesión ilegal de armas y varias peleas y disturbios relacionados con clientes intoxicados.
La investigación —que terminó en el cierre permanente— contó con la participación de la Unidad de Pandillas del Departamento de Policía de El Paso, la Oficina del Sheriff, la Comisión de Bebidas Alcohólicas de Texas (TABC), la Oficina del Contralor y el Departamento de Seguridad Pública de Texas.
La abogada del condado, Christina Sanchez, dijo en un comunicado que el acuerdo “pone fin a una operación que se había convertido en una fuente persistente de violencia y actividad ilegal en nuestra comunidad”. Añadió que su oficina continuará utilizando las herramientas civiles disponibles para proteger a los residentes cuando un negocio represente una amenaza continua para la seguridad pública.
La Unidad de Abatimiento de Molestias del condado, responsable del caso, exhortó a residentes a reportar propiedades problemáticas mediante la línea telefónica 915-273-3238 o a través del sitio web de la Abogada del Condado.