Los abogados de Jessica Weaver, madre acusada por la muerte de su hijo, Anthony Leo Malave, de 3 años, tras ahogarse en el parque acuático Camp Cohen en El Paso, responsabilizan a la administración del lugar, asegurando que la tragedia ocurrió debido a la negligencia de los salvavidas, quienes estaban ocupados friendo churros en lugar de vigilar a los nadadores.
En un extenso boletín de prensa enviado a El Diario de El Paso, los abogados presentaron extractos de declaraciones bajo juramento de empleados del parque acuático, señalando que el día del incidente, el 13 de mayo de 2023, reinaba el caos y la falta de supervisión en el área de piscinas. Según los documentos, declaraciones de empleados revelan que la vigilancia de las piscinas era prácticamente inexistente cuando Anthony se ahogó.
Una de las salvavidas testificó que ella y otros empleados estaban en la cocina preparando comida, en lugar de monitorear la piscina.
Cuando se le preguntó quién estaba supervisando el área donde Anthony se ahogó, la joven respondió: “Nadie sabe”, añadiendo que quienes deberían haber estado en la zona simplemente no lo estaban. Otra salvavidas confirmó que en el momento del incidente se encontraba en una sesión de entrenamiento sobre cómo llenar reportes de rescate, en lugar de supervisar la piscina.
El sitio estaba tan desorganizado que, según las declaraciones, la música en la cocina era tan fuerte que los gerentes no podían escuchar los silbatos de los salvavidas ni las llamadas de radio de emergencia.
Una gerente del parque testificó que, en el momento en que Anthony se ahogaba, ella estaba en la cocina “sirviendo crema agria”. Cuando el abogado de Weaver le preguntó si había hecho todo lo posible para prevenir la tragedia, la gerente respondió: “Estaba haciendo lo que tenía que hacer en ese momento. Prevenir su ahogamiento no era lo que estaba haciendo en ese momento”.
Otro alto funcionario del parque acuático confirmó que también se encontraba en la cocina sirviendo bebidas cuando ocurrió el incidente.
Un salvavidas novato
Uno de los testimonios más impactantes proviene de un salvavidas de 17 años, quien trabajaba por primera vez en un parque acuático. En su declaración, el joven mencionó que vio a Anthony flotando de una manera extraña y se acercó a la zona. En ese momento, hizo un gesto de “pulgar arriba” a un hombre que estaba cerca del niño y preguntó si todo estaba bien. Al recibir una respuesta afirmativa, simplemente regresó a su silla sin tomar más medidas.
Minutos después, otro salvavidas fuera de servicio se acercó y le preguntó al joven si Anthony estaba bien, a lo que este respondió: “No, creo que no está bien”.
Cuando se le preguntó a la gerente del parque si el joven salvavidas debió haber saltado al agua al notar algo extraño, ella respondió que sí, pero agregó que no sabía cómo se desarrollaron los hechos porque “no estaba allí”.
Señalamientos contra Jessica Weaver
Mientras los abogados de Weaver culpan a la administración del parque acuático, la Fiscalía de El Paso argumenta que la verdadera responsable es la madre del niño.
Weaver enfrenta un cargo de lesiones a un menor con intención de causar daño grave por la muerte de su hijo. Según la acusación, la madre estaba distraída con su teléfono celular y no prestó atención a su hijo mientras se ahogaba.
De acuerdo con documentos judiciales, testigos dijeron a la policía que Weaver “estaba sola en su teléfono, sin mirar ni prestar atención a nada”. Además, señalan que le tomó “aproximadamente cinco minutos” reaccionar y correr hacia su hijo, incluso después de que los salvavidas hicieron sonar sus silbatos para desalojar la piscina.
Las reglas del parque Camp Cohen establecen que todos los niños menores de 6 años deben estar bajo la supervisión directa de un adulto en todo momento y que deben permanecer “a una distancia de un brazo” de su tutor mientras están en el agua.
Falta de equipo y prohibición de ayuda
El abogado de Weaver, Ryan S. MacLeod, argumenta que el parque acuático no contaba con el equipo adecuado para realizar maniobras de primeros auxilios y que, incluso cuando un médico intentó ayudar a Anthony tras su rescate, los administradores del parque se lo impidieron.
“El pliego de cargos contra Jessica Weaver omite el hecho de que ASM Global no tenía el equipo necesario en Camp Cohen para proporcionar medidas de salvamento”, afirmó MacLeod. “Además, un médico intentó asistir a los salvavidas, quienes claramente no sabían lo que hacían, pero la administración del parque se lo impidió”.
MacLeod sostiene que la Fiscalía está tratando de desviar la atención culpando a Weaver, en lugar de responsabilizar a ASM Global, la empresa contratada por la ciudad de El Paso para operar el parque acuático.
“ASM Global puede inventar todas las excusas que quiera; puede intentar culpar a la madre todo lo que desee”, declaró MacLeod. “Pero los hechos son los hechos, y la verdad siempre sale a la luz. Los ciudadanos de El Paso merecen conocer toda la verdad sobre lo que pasó con Anthony el 13 de mayo de 2023”.
La respuesta de ASM Global
Hasta el momento, ASM Global, LLC, la empresa encargada de administrar Camp Cohen Water Park, no ha emitido comentarios sobre las declaraciones presentadas en la demanda.
Mientras tanto, la comunidad de El Paso sigue atenta al desarrollo del caso, que ha generado un intenso debate sobre la seguridad en los parques acuáticos y la responsabilidad de los padres en la supervisión de sus hijos.