El Condado de Doña Ana proporcionó la primera actualización a las partes interesadas desde que notificó a la Ciudad de Sunland Park sobre la terminación del Acuerdo de Poderes Conjuntos que creó la Autoridad Regional de Servicios Públicos de Camino Real (CRRUA), la cual ha enfrentado críticas por problemas en la calidad del agua.
Un día después de que la Junta de Comisionados del Condado (BOCC, por sus siglas en inglés) notificara a la Ciudad de Sunland Park, el Condado comenzó a informar a las partes interesadas federales y estatales, así como a responder preguntas urgentes.
Las iniciativas de divulgación continuarán con los residentes y las empresas durante los próximos días. Se anunció que próximamente se programará una conferencia de prensa y una sesión de escucha comunitaria.
“Estamos aquí para la comunidad y seguiremos actuando con transparencia para el bienestar de los residentes actuales y futuros. El Condado es capaz y nos alienta la disposición de la Ciudad de Sunland Park para participar e iniciar conversaciones rápidamente”, declaró Christopher Schaljo-Hernández, comisionado del Distrito 1 y presidente de la Junta.
En una decisión unánime, la Junta de Comisionados del Condado de Doña Ana votó el pasado martes 13 de mayo a favor de rescindir el acuerdo de colaboración que sostuvo durante años con la Autoridad Regional de Servicios Públicos de Camino Real (CRRUA), un organismo creado para gestionar servicios esenciales en la región.
La medida, justificada bajo la “subsección 15” del pacto, busca un “beneficio mutuo”, según el presidente de la Junta, aunque –a decir de muchos– genera incertidumbre sobre el futuro de los servicios públicos compartidos.
El Acuerdo de Poderes Conjuntos (JPA, por sus siglas en inglés), establecido entre el Condado y Sunland Park en 2016, permitió la creación de CRRUA para administrar los servicios de agua potable y saneamiento en zonas limítrofes.
No obstante, tensiones administrativas y financieras llevaron al Condado a retirarse, argumentando que la decisión “prioriza la eficiencia y la responsabilidad local”.
Schaljo-Hernández enfatizó: “Es momento de redefinir prioridades, garantizando que cada entidad gestione sus recursos sin ataduras burocráticas”.
Por su parte, Javier Perea, alcalde de Sunland Park, indicó que los términos del acuerdo establecen una duración de cuatro años. “Por lo tanto, durante este período de cuatro años, lo que debe suceder es que nos reuniremos con el Condado para definir la división de activos y cómo se verá el área de servicio”.
Aseguró que esto podría implicar que la Ciudad asuma la prestación de los servicios de aguas residuales, o que se abran nuevas oportunidades de colaboración con el Condado en ese ámbito.
Aunque las autoridades municipales reconocieron la decisión, subrayaron la necesidad de una transición ordenada:
“Respetamos la autonomía del Condado, pero exigimos garantías para que nuestros residentes no sufran interrupciones en servicios críticos. Seguiremos colaborando regionalmente, aunque bajo nuevos esquemas”, se informó.
La Ciudad adelantó que su administración evaluará opciones legales y logísticas para absorber las funciones de CRRUA, asegurando que “el acceso al agua no se politice”.
Y es que la disolución de CRRUA podría fragmentar la gestión de servicios, obligando a Sunland Park y al Condado a operar sistemas independientes.
“Nos comprometemos a ser transparentes en este proceso y a mantener informados a los usuarios de servicios públicos. También exploramos maneras de brindar asistencia a corto plazo a los residentes”, declaró el administrador del Condado, Scott Andrews.
Y agregó: “Compartiremos más detalles tan pronto como podamos y avanzaremos en la comunidad, trabajando con las partes interesadas estatales, incluyendo la oficina de la gobernadora, la Autoridad Fronteriza de Nuevo México y otros, según sea necesario”.
Al mismo tiempo, expertos advierten sobre posibles aumentos de costos para los usuarios, aunque el Condado aseguró que apoyará a las comunidades durante la transición.
Mientras tanto, CRRUA no ha emitido un comunicado oficial, aunque fuentes internas revelan preocupación por deudas pendientes y el mantenimiento de la infraestructura. Los usuarios exigen información.
El hecho marca un giro en la cooperación regional, dejando en vilo la sostenibilidad de proyectos binacionales, según expertos.
Schaljo-Hernández concluyó que se buscarán “mecanismos alternativos de colaboración”, mientras que Perea instó a “priorizar el bienestar común sobre diferencias administrativas”.
De acuerdo con las autoridades del Condado, es difícil estimar cuánto tiempo tomará el proceso para desmantelar CRRUA. El Condado tiene la intención de evaluar los activos del sistema de CRRUA para determinar las necesidades y prioridades.
Por lo pronto, la primera reunión conjunta entre la Ciudad y el Condado está programada para el 23 de mayo. Las autoridades informaron que compartirán más información tan pronto como esté disponible en el sitio web del Condado y sus redes sociales.