El Paso— Por segunda vez en menos de un mes, un video que muestra a agentes del Departamento de Policía de El Paso (EPPD) golpeando a una mujer durante un arresto ha desatado una oleada de cuestionamientos sobre el uso de la fuerza en la ciudad fronteriza.

Las imágenes, difundidas en redes sociales por la plataforma digital TheRealFitFamElPaso, captan el momento en que una mujer esposada es escoltada fuera de una tienda de ropa sobre Yandell Drive, en el centro de El Paso, el pasado 22 de abril. Ya en el exterior, una agente le propina al menos cuatro puñetazos en el rostro mientras le grita: “No ma’am! No ma’am!” (No señora, no señora”). La escena concluye abruptamente con la mujer empujada contra una pared.

El video, de apenas 29 segundos y editado, comienza en medio del altercado. En su primer tramo, se observa a dos oficiales —un hombre y una mujer— forcejeando con la detenida dentro del establecimiento, donde intentan colocarle las esposas mientras ella aparenta resistirse. Segundos después, los agentes la derriban y logran inmovilizarla.

Según versiones preliminares, la mujer habría escupido a la oficial antes de recibir los golpes, aunque en las imágenes no se aprecia con claridad ese momento.

El Departamento de Policía de El Paso informó que continúa recabando información sobre el incidente y que emitirá una postura oficial una vez concluya la revisión de los hechos.

Un patrón reciente

La difusión de este nuevo video se produce apenas semanas después de otro caso similar que también se viralizó, en el que un agente golpea en el rostro a una mujer durante un arresto domiciliario el 1 de abril.

En ese episodio, la detenida fue identificada como Kelcee Renee Hufford, de 28 años, quien enfrentaba cargos por agresión con violencia familiar. Las imágenes muestran a varios oficiales intentando someterla mientras ella se resiste; en medio del forcejeo, uno de los agentes —identificado como A. Tavera en la denuncia— le asesta un puñetazo cuando ya se encontraba en el suelo.

El jefe policial, Peter Pacillas, defendió públicamente la actuación de sus elementos tras una investigación interna. Según explicó, tanto la División de Asuntos Internos como una Junta de Revisión de Uso de la Fuerza —integrada por agentes y civiles— concluyeron que no hubo conducta indebida.

“El oficial actuó conforme a la ley y a las políticas del departamento”, afirmó entonces, al subrayar que el golpe debía considerarse un uso de la fuerza “justificado” en el contexto de una detención que se tornó violenta. Hufford fue finalmente ingresada en la cárcel del condado de El Paso, acusada también de resistirse al arresto.

Transparencia bajo escrutinio

Ambos casos han alimentado un creciente debate público sobre los límites del uso de la fuerza policial y la proporcionalidad en intervenciones que involucran a mujeres bajo custodia. Aunque las autoridades han insistido en que los agentes actuaron dentro de los protocolos, la circulación de videos —muchas veces parciales— ha intensificado la presión social por mayor transparencia.

El Departamento de Policía ha reiterado su compromiso de revisar cada incidente conforme a sus políticas internas, aunque en algunos casos ha optado por no divulgar grabaciones de cámaras corporales para no interferir en procesos judiciales en curso.

Mientras tanto, en redes sociales, las reacciones oscilan entre quienes justifican la actuación policial ante la resistencia de los detenidos y quienes cuestionan si la respuesta fue proporcional. La publicación de este segundo video, en tan corto intervalo, vuelve a colocar a la corporación en el centro de la controversia.