Desde que la tubería principal se rompió el pasado sábado por la noche, dejando a miles de personas sin agua, El Paso Water ha proporcionado alojamiento en hotel a la familia Arellano. El viernes, Candy Arellano informó que la compañía de servicios públicos ahora ofrece comprar tanto su casa como la vivienda vacía contigua.

“Hablamos con EP Water, nos dijeron que la casa es inhabitable, por lo que no podremos quedarnos en ella, pero ahora les gustaría comprar nuestra casa. Por ahora, tendremos otra semana en las habitaciones en las que estamos”, explicó Arellano.

Sin embargo, Arellano señaló que más allá de la próxima semana, su situación de vivienda está “en el aire”, aunque su objetivo es recuperar todas las pertenencias personales que pueda de la casa.

“Después de eso, nuevamente, todo va a estar en el aire. No voy a saber cuál es la situación. Tenemos que reunirnos con otro representante de EP Water para ver cómo va a funcionar la situación de la casa”, agregó Arellano.

Y agregó: “Nuestro objetivo es que el martes podamos entrar a la casa y sacar nuestras cosas. Estamos pensando que de lo que el agua no tocó, simplemente agarrar lo que podamos, y probablemente esas sean las únicas cosas”.

La madrugada que cambió todo

Lo que debía ser una noche tranquila terminó convirtiéndose en una escena de pánico y devastación para Candy Arellano y su familia. El pasado sábado 10 de enero, su vivienda quedó completamente inundada luego de la ruptura de una tubería de agua potable que provocó una megafuga y afectó a miles de clientes de El Paso Water (EPWater). La fuga fue reparada hasta mediados de la semana. En cuestión de minutos, el agua alcanzó casi un metro de altura, destruyendo muebles, recuerdos y una historia familiar construida a lo largo de tres generaciones.

Arellano, empleada de Irvin High School, relató con voz entrecortada que aquella madrugada la despertó un ruido extraño que provenía del patio trasero. Al principio pensó que se trataba de lluvia, pero pronto comprendió que algo no estaba bien. La presión del agua hizo colapsar el muro de ladrillo que separaba la tubería de la vivienda y, sin darles tiempo de reaccionar, el agua comenzó a entrar con una fuerza imparable.

“Fue como una película de terror”, describió más tarde. Comparó el momento con una escena del Titanic: el agua avanzando lentamente, subiendo sin que nadie pudiera detenerla. El miedo se apoderó de todos. Dentro de la casa se encontraban al menos 10 personas, incluidos niños y su abuelo, quien depende de una silla de ruedas.

Evacuación y pérdidas irreparables

Lo primero que hizo fue poner a salvo a su abuelo. Vecinos acudieron de inmediato para ayudar y lo resguardaron en una vivienda cercana. Minutos después, tras una llamada al 9-1-1 registrada cerca de las 11:54 de la noche, las autoridades ordenaron la evacuación total. Para las 12:30 de la madrugada, el muro colapsó por completo y el agua ya cubría el piso de toda la casa.

En medio del caos, su hijo regresó a la vivienda cuando el nivel del agua ya le llegaba por encima de las costillas. Lo hizo para intentar salvar a los perros de la familia. Logró rescatar a dos, pero otros dos murieron arrastrados por la corriente, una pérdida que Arellano recordó con profunda tristeza. Uno de ellos fue visto flotando en el agua; otro fue arrastrado hasta la zona de Dyer, sin que hasta hoy se sepa con certeza qué ocurrió con él.

“Todo pasó tan rápido. No sabes cómo describirlo, no se lo deseas a nadie”, dijo la residente de la calle Gschwinds, en el Noreste de la ciudad.

Tres generaciones de historia bajo el agua

La casa de seis habitaciones quedó inhabitable. El patio trasero desapareció, el muro se derrumbó y las habitaciones –incluidas la de su madre y la suya– quedaron completamente dañadas. Apenas pudieron rescatar algo de ropa. El resto, muebles, electrodomésticos, documentos y recuerdos familiares, quedó atrapado dentro, sin posibilidad de ser recuperado debido al riesgo estructural.

“Somos una familia muy unida. Esta casa tiene un valor que va más allá de lo material. Perteneció a nuestra familia durante tres generaciones. Verla así fue desgarrador”, expresó Arellano, aún sin poder asimilar lo ocurrido.

Esa primera noche no recibieron apoyo inmediato y tuvieron que refugiarse en un hotel. Desde entonces, la incertidumbre ha marcado sus días. “No sé qué va a pasar mañana. No sé cuánto tiempo tomará. Nos han dicho que pueden ser meses”, lamentó. La situación también ha afectado emocionalmente a su abuelo, quien pregunta constantemente por sus nietos, acostumbrado a verlos todos los días bajo el mismo techo.

El inmueble fue sellado con cintas rojas y negras para impedir el acceso, mientras que los servicios de energía eléctrica y gas fueron suspendidos de manera preventiva. La Cruz Roja Americana acudió posteriormente al domicilio para entregar algunos víveres, mientras la familia continúa alojada en hoteles.

La Cruz Roja Americana acudió posteriormente al domicilio para entregar algunos víveres
La Cruz Roja Americana acudió posteriormente al domicilio para entregar algunos víveres | Jaime Torres/El Diario de El Paso

Respuesta de El Paso Water

Por su parte, El Paso Water informó que se hará cargo de las afectaciones de al menos cuatro familias que resultaron directamente perjudicadas por la megafuga. Gilbert Trejo, vicepresidente de Ingeniería, Operaciones y Servicios Técnicos de EPWater, señaló que se encuentran evaluando los daños y que la dependencia asumirá los costos derivados de esta emergencia que trastocó la vida de los afectados de la noche a la mañana. Otros residentes damnificados optaron por quedarse temporalmente con familiares.

Llamado a la comunidad

Ante la magnitud de los daños y la incertidumbre sobre los tiempos de reparación, Candy Arellano hizo un llamado a la comunidad. “Cualquier ayuda, cualquier gesto de solidaridad, significa muchísimo para nosotros”, expresó.

Por la necesidad de cubrir alojamiento temporal, ropa, alimentos y otros gastos inmediatos, abrieron una cuenta en la plataforma GoFundMe bajo el nombre “Support for Our Family After the Flood (Apoyo para nuestra familia después de la inundación)”.

Explicó que la recaudación tiene como objetivo enfrentar los costos que no pueden esperar, mientras se evalúan los daños estructurales de la vivienda y se definen las acciones de reparación. “No sabemos cuánto tiempo va a tomar todo esto. Estamos agradecidos por el apoyo que se nos ha prometido, pero también necesitamos ayuda ahora”, dijo. (Jaime Torres/El DIario de El Paso)