Horizon City, Texas— Un fuerte operativo de fuerzas del orden federales en una zona de construcción de viviendas en Horizon City desató temor, desolación y un visible freno a la actividad laboral en esta comunidad del Este del Condado de El Paso, en un contexto marcado por redadas similares que se han replicado en distintas ciudades del país desde el inicio de 2026.
La acción, atribuida al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), se llevó a cabo la mañana del miércoles en un área donde varios desarrolladores edificaban casas-habitación. Agentes llegaron de manera sorpresiva tanto por aire, con apoyo de helicópteros, como por tierra, para detener a decenas de trabajadores de la construcción. Aunque no se reportaron incidentes mayores ni personas lesionadas, el impacto fue inmediato y profundo.
Este operativo representó la segunda acción de este tipo en la región durante la semana. Apenas días antes, una redada similar se había registrado en Santa Teresa, Nuevo México, también en una zona donde se construían viviendas, lo que incrementó la sensación de persecución e incertidumbre entre los trabajadores del sector en la frontera.
Juan Ramírez, con 30 años de experiencia en la colocación de estuco, relató que el operativo tomó por sorpresa a todos. Explicó que, normalmente, los trabajadores se alertan entre sí cuando detectan presencia de agentes migratorios.
“Aquí en la construcción nos conocemos todos. Cuando se ven, nos decimos ‘pónganse al tiro’, y no pasa nada. Pero hoy fue diferente”, dijo mientras continuaba su labor en una vivienda del sector.
Según su testimonio, después de las 8 de la mañana la escena cambió de forma abrupta. “Estábamos trabajando como un día normal y de repente aparecieron por todos lados, como si fuera un operativo tipo SWAT”, narró. Los agentes comenzaron a preguntar a los trabajadores si eran ciudadanos estadounidenses; a quienes respondían con seguridad los dejaban continuar, pero conforme avanzó el operativo, varios fueron detenidos, esposados y subidos a camionetas.
Otros trabajadores coincidieron en que no sólo se llevaron a personas indocumentadas, sino también a algunas que aseguraban contar con documentos. Describieron a los agentes como prepotentes y excesivamente agresivos. “Cuando traen tanto poder hacen lo que quieren, y los que sufren son los trabajadores”, expresó uno de ellos.
Un día después del operativo, el panorama en la zona era desolador. Calles que normalmente estaban llenas de obreros lucían casi vacías. A decir de los propios trabajadores, el ausentismo laboral fue masivo por temor a nuevas detenciones.
Ramón, empleado de otra compañía, explicó que las consecuencias no sólo afectaron a los migrantes, sino también a las grandes constructoras. “Aquí estaban vaciando cemento y con esto se paró todo. Se perdieron como 50 mil dólares. Hubo pérdidas grandes para las compañías”, aseguró.
Carlos Travieso, dedicado desde hace tres décadas a la limpieza de patios, dijo que el despliegue policiaco fue impactante. “Aunque uno sea ciudadano o de El Paso, le da miedo ver cómo tratan a la gente”, señaló mientras trabajaba en una yarda casi vacía. “Ayer esto estaba lleno de trabajadores, hoy está limpio. ¿Dónde están todos?”, se preguntó.
Trabajadores estimaron que, antes del operativo, había al menos 150 personas laborando en varias cuadras de la zona. Tras la redada, más de la mitad ya no regresó.
Arturo, quien se dedica al armado de estructuras de viviendas, lamentó que dentro de su propio equipo se llevaran a dos compañeros. “Muchos se fueron en fuga, y ahora más de la mitad ya no está. Esto se va a poner muy lento y va a haber retrasos para entregar las casas”, advirtió.
Otros empleados coincidieron en que la incertidumbre se mantendría durante semanas. “Estados Unidos está hecho por inmigrantes, pero eso no lo ven. Sólo ven papeles, no a la persona que quiere una vida mejor para su familia”, expresó uno de ellos.
Ángel Guerrero, recién llegado a El Paso desde Chicago, relató que incluso hubo un trabajador que intentó escapar y provocó un accidente al chocar un vehículo. “Llegan muy agresivos. Es algo feo lo que está pasando aquí en Texas. Nunca pensé que esto iba a pasar aquí y ya empezó”, dijo. Agregó que el miedo a perder a la familia era lo que más pesaba entre los compañeros.
Videos difundidos en redes sociales mostraron lo que parecía ser el operativo de ICE en obras cercanas a Eastlake Boulevard y Horizon Mesa. En las imágenes, compartidas por la cuenta therealfitfamelpaso, se observó a agentes confrontando a trabajadores y una camioneta blanca rodeada por patrullas del Departamento de Seguridad Pública de Texas (DPS), aparentemente tras un accidente.
Hasta el momento, ICE y otras agencias federales no han emitido información oficial sobre el número de detenidos ni el alcance del operativo. El Diario de El Paso informó que intentó obtener una postura de las autoridades, sin éxito. Un portavoz del DPS se limitó a señalar que no podían hablar en nombre de otras agencias.
Este operativo se sumó a otros avistamientos y acciones de ICE en zonas de construcción en la región fronteriza desde principios de 2026. Para los trabajadores, la consecuencia inmediata ha sido el miedo, la paralización de proyectos y la ruptura de la rutina laboral.
Mientras las casas permanecen a medio construir y las obras avanzan lentamente, la incertidumbre se ha instalado entre quienes dependen de la construcción para sobrevivir, en una frontera donde el trabajo migrante sigue siendo pieza clave del desarrollo urbano, pero también blanco de operativos que han comenzado a transformar el paisaje cotidiano de comunidades como Horizon City.
Residentes del área describieron escenas que reflejan el nerviosismo colectivo. Una vecina que observó la llegada de agentes encapuchados y portando armas largas afirmó:
“Tenemos miedo, estamos aterrorizados cuando vemos a un oficial de ICE en lugar de sentir protección. Son unos abusones”, dijo al reflejar el sentimiento de muchos en la comunidad, quienes no pudieron evitar pensar en el caso reciente de Minneapolis, donde la muerte de Renee Nicole Good –cuyos detalles continúan bajo escrutinio público– impulsó debates sobre el uso de fuerza por parte de agentes federales y el tratamiento hacia migrantes y ciudadanos por igual.
Tras el paso de los agentes federales en Eastlake, integrantes de la Red Fronteriza por los Derechos Humanos (BNHR) se movilizaron el jueves para repartir folletos informativos sobre los derechos constitucionales que tiene toda persona migrante.
La intención fue brindar tranquilidad y preparar a la comunidad para saber cómo actuar en caso de futuros contactos con ICE u otras fuerzas del orden.
Los materiales incluían información sobre la Cuarta Enmienda, que protege contra registros y detenciones irrazonables, así como sobre los derechos a permanecer en silencio y pedir la presencia de un abogado.