Organizaciones de derechos humanos, defensoras legales y religiosas de Texas y Nuevo México exigieron este lunes el cierre inmediato del Campamento East Montana, el centro de detención ubicado en Fort Bliss, en el condado de El Paso, en donde en menos de dos meses han muerto tres migrantes bajo custodia del gobierno de Donald Trump.

Con indignación y tristeza, la coalición de organizaciones que apoyan a las personas migrantes en ambos lados de la frontera, instó a la administración Trump a revertir su postura antiinmigrante de inmediato y exigió al Congreso de Estados Unidos actúe para poner fin al ciclo de abuso e impunidad.

“El Campamento East Montana debe cerrarse sin demora y debe iniciarse de inmediato una investigación exhaustiva e independiente de todos los centros de detención. La falta de acción seguirá costando vidas”, exigieron a través de un comunicado en conjunto, tras la segunda muerte en enero de un migrante en el centro de detención y la tercera en menos de dos meses.

El Campamento East Montana se inauguró en agosto de 2025, a pesar de las advertencias explícitas de miembros del Congreso y defensores de derechos humanos de que la instalación causaría graves daños y pérdidas de vidas.

“La muerte del señor Díaz es la tercera relacionada con este centro de detención, lo que pone de relieve el letal patrón de abuso, negligencia e impunidad que ha caracterizado al centro desde su apertura”, denunciaron al condenar la muerte del nicaragüense Víctor Manuel Díaz la semana pasada.

Marisa Limón Garza, directora ejecutiva del Centro de Defensa de los Inmigrantes Las Américas (Las Américas) denunció que “el Campamento East Montana se construyó para hacer desaparecer a las personas, privarlas de sus derechos y mantenerlas alejadas de la vista pública aquí en nuestra comunidad fronteriza. Esta es la tercera muerte en estas instalaciones, y cada una demuestra el costo letal de usar la detención como la respuesta predeterminada a la migración”.

“Nadie debería morir por buscar seguridad, dignidad o un futuro para su familia. El Campamento East Montana está matando gente y debe ser clausurado de inmediato”, reclamó la activista de la organización que ha apoyado a personas en movilidad tanto en El Paso como en Ciudad Juárez.

El primer migrante en morir dentro del campamento federal fue el guatemalteco Francisco Gaspar Cristóbal Andrés, quien falleció el día 3 de diciembre, sin poder volver a ver a su esposa, con quien fue detenido en Florida, pero separado para ser enviado a El Paso, mientras que ella fue deportada a su país.

La segunda víctima, el 3 de enero, fue el cubano Geraldo Díaz Campos, un padre de 55 años quien fue detenido y “murió por asfixia después de que los guardias lo estrangularan hasta la muerte”; sin embargo, “las autoridades federales están amenazando con deportar a testigos clave del incidente, lo que genera graves preocupaciones sobre la rendición de cuentas y los esfuerzos para suprimir la evidencia de abuso en la instalación”, denunciaron.

La tercera víctima ocurrió el 16 de enero nicaragüense Víctor Manuel Díaz, cuya muerte es atribuida a un suicidio por el gobierno federal.

“Estamos indignados y desconsolados por la muerte de un tercer migrante en el Campamento East Montana. Las tres personas que han fallecido desde agosto mientras estaban detenidas fueron muertes evitables y reflejan las condiciones peligrosas e inhumanas que se ven obligadas a soportar las personas migrantes. Nadie que busque seguridad, dignidad y oportunidades debería perder la vida bajo custodia del gobierno”, dijo Melissa M. López, directora ejecutiva de Estrella del Paso.

La organización Estrella del Paso exigió al gobierno de Donald Trump rendición de cuentas y transparencia inmediatas para garantizar el cese inmediato de las violaciones de derechos humanos y las muertes en el Campamento East Montana.

López recordó que el campamento fue construido en terrenos utilizados históricamente para detener a personas de ascendencia japonesa durante la Segunda Guerra Mundial y ahora alberga a más de 2mil 700 personas, lo que lo convierte en el centro de detención de inmigrantes más grande del país.

“El Gobierno no puede seguir actuando con impunidad e indiferencia temeraria mientras la gente sufre y muere tras las rejas. Cada día que el Campamento East Montana permanece abierto, miles de padres, niños y personas que huyen de la violencia y la pobreza corren el riesgo de perder la vida por buscar la supervivencia. Lamentamos las vidas perdidas y nos solidarizamos con sus seres queridos. Las personas migrantes no son desechables. Son seres humanos que merecen atención, dignidad y protección. Campamento East Montana «Deberían cerrarse de inmediato. Cualquier otra medida es un fracaso moral”, agregó.

Fernando García, director ejecutivo de la Red Fronteriza por los Derechos Humanos (BNHR) también denunció que desde la apertura del campamento se advirtió a las autoridades que conduciría a graves abusos, negligencia y la violación sistemática de derechos humanos y civiles fundamentales, como ha ocurrido con la pérdida innecesaria y evitable de vidas humanas.

“Las muertes de Víctor Manuel Díaz, Geraldo Díaz Campos y Francisco Gaspar Cristóbal Andrés no son incidentes aislados, sino el resultado previsible de un sistema que trata a los seres humanos como desechables en nombre de una estrategia de aplicación de la ley irresponsable e irracional. Esto constituye un fracaso moral. Exhortamos al Congreso a actuar con conciencia, decencia y humanidad, investigando a fondo las condiciones que se ven obligadas a soportar las personas y clausurando de inmediato el Campamento East Montana”, señaló García.

Rochelle M. Garza, presidenta del Proyecto de Derechos Civiles de Texas; Savannah Kumar, abogada de la ACLU de Texas; Miles Tokunow, director ejecutivo de Contigo Immigrant Justice; Teague Gonzalez, codirector ejecutivo del Centro de Derecho para Inmigrantes de Nuevo México y Kristin Etter, directora de Políticas y Servicios Legales del Consejo de Derecho Migratorio de Texas también se unieron a la exigencia del cierre del centro de detención.

“La tercera muerte en el Campamento East Montana es una tragedia que sirve de advertencia urgente para todos nosotros. Cuando el gobierno puede sacar a cualquiera de las calles, en cualquier parte del país, y recluirlo en un campo de detención mortal, nadie está a salvo. Esto debería indignar a cualquiera que valore la vida, la libertad y la dignidad humana, y exige una revisión, supervisión y rendición de cuentas independientes e inmediatas”, declaró Etter, del Consejo de Derecho Migratorio de Texas.

“¿Cuántos de nuestros hermanos y hermanas deben morir?”, cuestionó González, del Centro de Derecho para Inmigrantes de Nuevo México al pedir que se cierre de inmediato, y los miembros de la comunidad detenidos allí reciban acceso médico y legal urgente.

“Lamentamos las vidas perdidas en detención y llevamos a sus familias y seres queridos en nuestros corazones, sabiendo que estas muertes se pudieron evitar. En lugar de jaulas y muertes, necesitamos alternativas comunitarias que honren la dignidad humana, brinden acceso a asistencia legal y mantengan unidas a las familias”, agregó Tokunow, de Contigo Immigrant Justice.

"Durante meses, hemos entrevistado a personas detenidas en el Campamento East Montana, quienes valientemente hablaron sobre los peligros que han experimentado: palizas por parte de funcionarios, negación de atención médica, zonas de alojamiento inundadas de excrementos y comida incomible que les causó enfermedades. Nuestra carta alertó al gobierno sobre las condiciones en un punto crítico. Seguimos exigiendo urgentemente que ICE y el Departamento de Defensa pongan fin a esta crueldad y pongan fin a la detención de inmigrantes en Ft. Bliss antes de que se pierdan más vidas", destacó Kumar, de ACLU Texas.

Recordaron que en diciembre de 2025, diversas organizaciones como Estrella del Paso, New Mexico Immigrant Law Center, Las Americas Immigrant Advocacy Center, Texas Civil Rights Project, ACLU, ACLU de Texas, ACLU de Nuevo México y Human Rights Watch exigieron el fin de la detención de inmigrantes en el Campamento East Montana en Fort Bliss, citando un patrón documentado de abuso que incluye palizas, violencia sexual, deportaciones forzadas, negligencia médica, hambre crónica y negación de acceso a asesoría legal; sin embargo, ya han ocurrido dos muertes más y el lugar continúa operando.