Organizaciones defensoras de migrantes han encendido las alarmas ante una nueva modalidad de fraude que afecta a personas detenidas en centros migratorios y a sus familias, quienes, en medio de la incertidumbre por sus procesos legales, se han convertido en blanco de estafadores que prometen supuesta ayuda jurídica a cambio de dinero.
La organización Estrella del Paso, con sede en la región fronteriza, informó que en las últimas semanas ha recibido múltiples reportes de llamadas telefónicas en las que individuos se hacen pasar por representantes legales para solicitar pagos a cambio de asistencia en casos migratorios.
De acuerdo con la agrupación, los casos detectados están relacionados principalmente con personas bajo custodia de la agencia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de los Estados Unidos, particularmente en el Bluebonnet Detention Center, aunque advierten que el problema podría extenderse a otros centros de detención en la región.
“Es profundamente indignante que se aprovechen de personas en circunstancias tan vulnerables”, señaló su directora ejecutiva, la abogada Melissa M. López.
Y remató: “Las personas detenidas y sus familias a menudo están desesperadas por encontrar ayuda y apoyo legal. Dirigirse a estas personas durante un momento tan difícil e incierto es especialmente perjudicial, y queremos que nuestra comunidad sepa que nuestros servicios son siempre gratuitos y que nunca deben enviar dinero a alguien que afirme representarnos”.
Acceso limitado propicia abusos
La situación refleja una problemática más amplia que enfrentan miles de migrantes detenidos en la frontera entre México y Estados Unidos, donde el acceso limitado a información, asesoría legal y comunicación directa con familiares genera condiciones propicias para abusos.
En instalaciones como el Centro de Procesamiento El Paso, Centro de Procesamiento Otero o el campamento de Fort Bliss, Camp East Montana, organizaciones civiles han documentado durante años dificultades para acceder a representación legal, así como largos períodos de detención.
En ese contexto, los familiares –muchos de ellos en comunidades fronterizas como Ciudad Juárez– buscan desesperadamente alternativas para ayudar a sus seres queridos, lo que los convierte en blancos fáciles de engaños.
María, residente de Ciudad Juárez, relató que recibió una llamada en la que le aseguraban que podían acelerar el proceso migratorio de su hermano detenido en Texas.
“Me dijeron que eran abogados y que trabajaban con una organización. Me pidieron 2,000 dólares para 'sacar el caso más rápido'. Uno se desespera porque no sabe qué hacer”.
‘Juegan con el miedo de uno’
Otro caso es el de José, quien aseguró que estuvo a punto de transferir dinero tras recibir mensajes insistentes.
“Te llaman, te mandan mensajes, te dicen que si no pagas lo pueden deportar más rápido. Juegan con el miedo de uno”, expresó tras afirmar que se ha enterado de otros casos similares. “Todos me decían que era una estafa y decidí no enviar”.
Ambos testimonios coinciden en que los estafadores utilizan lenguaje legal y nombres de organizaciones reales para generar confianza.
Ante esta situación, Estrella del Paso aclaró a través de un comunicado de prensa que todos sus servicios legales son completamente gratuitos y que en ningún caso solicitan pagos por representación.
La organización precisó además que actualmente no brinda servicios dentro del centro de detención Bluebonnet, por lo que cualquier persona que afirme representarlos en ese lugar está incurriendo en un engaño.
Autoridades locales han reconocido la problemática y exhortaron a la población a mantenerse alerta. Oficinas del Fiscal en el Condado de El Paso advirtieron que este tipo de fraude puede derivar en cargos penales graves, incluyendo suplantación de identidad y estafa.
Asimismo, señalaron que las familias no deben realizar pagos sin verificar directamente con organizaciones acreditadas o con abogados certificados.
Por su parte, voceros del sistema migratorio han reiterado que los procesos legales no pueden acelerarse mediante pagos informales y que cualquier gestión debe realizarse a través de canales oficiales.
Medidas para evitar fraudes
Organizaciones y autoridades coincidieron en una serie de medidas para evitar caer en este tipo de engaños:
• No enviar dinero a personas que se identifiquen únicamente por teléfono o mensajes.
• Verificar directamente con organizaciones reconocidas.
• No compartir información personal o datos sensibles.
• Reportar cualquier intento de fraude a autoridades locales.
Mientras tanto, defensores de migrantes advierten que este tipo de prácticas refleja no sólo la vulnerabilidad de quienes permanecen detenidos, sino también la urgencia de fortalecer los sistemas de información y acceso a representación legal en los centros migratorios.
“Cuando una familia no tiene información clara, cualquier llamada puede parecer una oportunidad. Ahí es donde entran los estafadores”, concluyó un voluntario comunitario.