Fue un empleado de la empresa ferroviaria Union Pacific quien hizo el descubrimiento. La tarde del domingo, durante una inspección de rutina a un tren detenido en el patio de maniobras de Union Pacific, en Laredo, Texas, antes de que la formación continuara su viaje hacia el Norte, el trabajador abrió la puerta de un vagón de carga y encontró seis personas sin vida.
Eran aproximadamente las 3:30 de la tarde, hora local, y el termómetro marcaba más de 32 grados centígrados –90 grados Fahrenheit– bajo un sol que convierte los contenedores metálicos en hornos.
Las autoridades del Condado de Webb identificaron entre los fallecidos a una mujer mexicana de 29 años y a un hombre hondureño de 24.
Los otros cuatro eran del sexo masculino, incluido un menor de edad, y sus identidades permanecían sin confirmar al cierre de esta edición. Ninguno de los seis mostraba signos de vida cuando llegaron los primeros respondientes.
La causa: el calor
La médica forense del Condado de Webb, la doctora Corinne Stern, determinó que la mujer mexicana murió a causa de hipertermia, es decir, una elevación letal de la temperatura corporal por exposición extrema al calor. Para los cinco hombres restantes, la hipertermia también se considera la causa más probable, aunque los exámenes formales aún estaban pendientes al momento de publicarse esta nota.
Stern señaló que los investigadores hallaron sobre las víctimas tarjetas de identificación y teléfonos celulares, los cuales fueron entregados a las autoridades migratorias. Las huellas dactilares de los fallecidos fueron compartidas con la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos para cotejarlas a través del Programa de Migrantes Desaparecidos.
“El cónsul, en este momento, está trabajando para contactar a su familia y hacer los arreglos para su repatriación”, dijo Stern en referencia a la mujer mexicana, cuya identidad no fue divulgada públicamente.
La Oficina del Médico Forense también se encuentra en coordinación con el Consulado de Honduras para determinar si el resto de las víctimas tiene familia en ese país.
Una comunidad fronteriza golpeada
El alcalde de Laredo, Víctor D. Treviño, emitió un comunicado en el que calificó las muertes de “tragedia” y apeló a la identidad binacional de la ciudad, que comparte frontera con Nuevo Laredo, en el estado de Tamaulipas, México, y se ubica aproximadamente 260 kilómetros al Suroeste de San Antonio.
“En nuestra estrecha comunidad binacional, cada pérdida se siente profundamente”, expresó Treviño. “Nuestros corazones están con las familias y seres queridos afectados. No queremos ver ningún incidente como éste. Todos somos humanos”.
La ciudad de Laredo es uno de los puntos de cruce comercial más activos de la frontera entre México y Estados Unidos. De acuerdo con el Laredo Morning Times, por sus vías ferroviarias transitan en promedio 12 trenes diarios procedentes de México, que transportan cerca de 1,500 contenedores cargados. Se desconoce el origen del recorrido del tren donde fueron encontrados los cuerpos, ni el momento exacto en que los individuos abordaron el vagón.
Union Pacific, una de las empresas ferroviarias de carga más grandes del país, dijo que coopera con las autoridades. “Union Pacific lamenta este incidente y está trabajando estrechamente con las fuerzas del orden para investigarlo”, señaló la compañía en un comunicado oficial.
Una primavera más letal
La Dra. Stern, cuya oficina tiene jurisdicción sobre 11 condados de la frontera Sur de Texas, advirtió que la temporada ha sido especialmente mortífera. “Esta primavera ha estado más ocupada que el mismo período del año pasado”, declaró a la agencia Associated Press.
Las cifras respaldan esa percepción. De acuerdo con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), al menos 131 personas murieron a lo largo de la frontera entre México y Estados Unidos durante 2025. Aproximadamente el 15% de esos casos fue atribuido a condiciones ambientales extremas y a la falta de acceso a agua, alimento y refugio.
La tragedia de Laredo evoca otros episodios similares que han sacudido a la región en años recientes. En 2024, agentes de la Patrulla Fronteriza rescataron a 23 migrantes encerrados en un compartimento ferroviario en Laredo cuando las temperaturas rozaban los 38 grados centígrados. Un año antes, en 2023, dos personas presuntamente migrantes fueron halladas sin vida, y cinco más gravemente heridas, dentro de un contenedor en un tren en el Condado de Uvalde, Texas.
La sombra de San Antonio, 2022
El caso de mayor resonancia sigue siendo el de junio de 2022, cuando 53 migrantes procedentes de México, Honduras, Guatemala y El Salvador –entre ellos seis menores de edad– fueron encontrados muertos dentro de un tráiler sin aire acondicionado ni agua, abandonado en las afueras de San Antonio bajo temperaturas que superaron los 40 grados. En total, 64 personas habían sido hacinadas en el vehículo desde Laredo con destino a Fort Worth.
El episodio es considerado por las autoridades como el caso de tráfico de migrantes más mortífero en la historia de Estados Unidos.
Dos de los responsables, Felipe Orduña-Torres y Armando González-García, fueron condenados a cadena perpetua el año pasado. Otros cinco individuos enfrentan cargos por tráfico de personas.
La migración irregular, entre la caída y el riesgo
El gobierno de Donald Trump ha endurecido significativamente los controles migratorios en la frontera Sur, y si bien el número de cruces ha caído de forma considerable respecto a los últimos años del gobierno de Joe Biden –que registró más de dos millones de encuentros fronterizos en cada uno de sus dos últimos años–, la cifra sigue siendo relevante: según datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) citados por Axios, durante marzo de este año se registraron más de 8 mil detenciones de personas intentando cruzar, un 15% más que en el mismo mes de 2025.
Para quienes no califican para una vía migratoria legal –generalmente ciudadanos de México, Guatemala u Honduras– el recurso a los llamados ‘coyotes’, redes informales de tráfico humano que en años recientes han sido absorbidas en gran medida por los cárteles del narcotráfico, sigue siendo una alternativa peligrosa y frecuentemente letal.
La nota del alcalde Treviño resumió lo que muchos en la ciudad fronteriza sienten ante cada uno de estos hallazgos: “Esta tragedia golpea en el centro de nuestra humanidad”.