La advertencia sobre la droga conocida como “gray death” o “muerte gris” llevó a las autoridades de El Paso a reforzar el llamado a las familias para que hablen con adolescentes y jóvenes sobre el riesgo de sobredosis al consumir sustancias de origen desconocido.
El peligro radica en una mezcla de opioides cuya composición cambia de un lote a otro. Puede contener heroína, fentanilo, carfentanilo y U-47700, en concentraciones que el consumidor no puede identificar por su apariencia.
De acuerdo con expertos, uno de sus posibles componentes, el carfentanilo, es aproximadamente 10 mil veces más potente que la morfina.
Según la DEA, cantidades extremadamente pequeñas pueden resultar mortales, sobre todo cuando la persona no sabe que lo está consumiendo. Esa potencia corresponde al carfentanilo, no a una concentración uniforme de todas las mezclas llamadas “gray death”.
La sustancia ha sido descrita como un polvo gris o como fragmentos semejantes al concreto. Sin embargo, el nombre “muerte gris” no corresponde a una fórmula única: distintas muestras pueden contener sustancias y proporciones diferentes. La DEA documentó esa variación desde los primeros reportes ampliamente difundidos sobre la mezcla.
La prevención debe acompañarse de una respuesta rápida ante una posible sobredosis. Las señales incluyen respiración lenta o ausente, pérdida del conocimiento, imposibilidad de despertar, pupilas muy pequeñas y cambios de color en labios o uñas.
Ante esos síntomas, se debe llamar al 9-1-1 y administrar naloxona, como Narcan, si está disponible, siguiendo sus instrucciones. Si la respiración no se restablece después de dos o tres minutos, puede requerirse otra dosis. La persona debe permanecer acompañada hasta que lleguen los servicios de emergencia y recibir atención médica incluso si mejora.
El llamado a las familias
Judy Oviedo, vocera del Departamento de Policía de El Paso (EPPD), destacó la importancia de mantener una comunicación frecuente con los hijos sobre estos peligros. El objetivo es que los jóvenes comprendan el riesgo y sepan pedir ayuda ante una emergencia.
La presencia de la mezcla en la ciudad fue señalada por la DEA en una declaración difundida el 23 de septiembre por la televisora local KFOX-14. En ella, Robert “Eric” Castañeda, identificado por el medio como responsable de la División de El Paso, afirmó que la sustancia había llegado a la localidad y reiteró el compromiso de trabajar con otras corporaciones para perseguir a sus distribuidores.
Los reportes públicos consultados no especifican cuántos decomisos, sobredosis o muertes se han confirmado localmente por “gray death”. Tampoco se localizaron documentos oficiales que permitan establecer casos concretos en Ciudad Juárez o Sunland Park. Esto limita lo que puede afirmarse sobre su alcance en la región Paso del Norte, sin descartar que existan investigaciones o registros todavía no publicados.
Antecedentes
La mezcla tampoco es nueva en Estados Unidos. La Evaluación Nacional de Amenazas de Drogas de la DEA de 2018 recoge antecedentes de 2017 en estados como Alabama, Georgia, Ohio, Indiana y Pennsylvania.
Uno de los ejemplos más claros ocurrió en Georgia: entre febrero y mayo de 2017, su Oficina de Investigación recibió 50 casos de sobredosis relacionados con “gray death”, principalmente en el área de Atlanta. Al comparar muestras de Georgia y Alabama, los investigadores encontraron diferencias en las cantidades de sus componentes; otras muestras tenían composiciones distintas.
Según las autoridades, esos antecedentes muestran dónde se documentó la mezcla, pero no establecen un lugar único de fabricación ni la procedencia del producto señalado en El Paso. Los materiales consultados tampoco identifican una ruta de ingreso ni un grupo distribuidor responsable de un lote local.
Aunque no hay detalles públicos de víctimas fronterizas atribuidas específicamente a “gray death”, sí existen casos judiciales que ilustran el peligro de los opioides ocultos en productos ilegales. El Departamento de Justicia informó en febrero de 2026 que Isaiah René Acosta, de El Paso, fue sentenciado a 188 meses de prisión por distribuir fentanilo que causó una muerte.
El caso se originó en julio de 2021, cuando Acosta vendió tres pastillas falsificadas M-30 que contenían esa sustancia. Una de las personas que las consumieron murió posteriormente por intoxicación con fentanilo. El expediente corresponde a pastillas falsificadas, no a un caso identificado como “muerte gris”.
Prevención
Frente a estos riesgos, la DEA mantiene la campaña “One Pill Can Kill” (“Una pastilla puede matar”), con materiales para jóvenes, padres, docentes y organizaciones comunitarias. Su mensaje central es que la apariencia de una pastilla no permite verificar su autenticidad y que los medicamentos deben obtenerse mediante profesionales de la salud y farmacias autorizadas.
La División de El Paso también ha documentado actividades de prevención mediante programas juveniles, encuentros comunitarios y capacitación. Un boletín oficial de 2024 describe la promoción de Red Ribbon, la devolución segura de medicamentos mediante National Prescription Drug Take Back y el programa educativo Operation Prevention. Son iniciativas generales contra el consumo y el uso indebido de drogas, no campañas exclusivas sobre “gray death”.