Una jueza federal bloqueó el miércoles a la administración Trump de hacer cumplir una nueva orden ejecutiva que limita el número de personas elegibles para la ciudadanía por nacimiento, el más reciente intento del presidente Donald Trump por restringir un derecho constitucional que la Corte Suprema ya rechazó cuatro meses atrás.

La jueza federal Deborah Boardman, en Greenbelt, Maryland, emitió una injunction preliminar a petición de grupos de derechos de inmigrantes que el año pasado habían conseguido de ella misma un fallo que bloqueó a la administración Trump de hacer cumplir su primera orden ejecutiva de 2025 que recortaba la ciudadanía por nacimiento.

La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó el 30 de junio ese primer esfuerzo de acabar con la ciudadanía por nacimiento para hijos cuyos padres no eran ciudadanos estadounidenses o residentes permanentes legales, al encontrar que violaba la cláusula de ciudadanía de la Decimocuarta Enmienda de la Constitución.

La cláusula, que fue el foco del fallo 6-3 de la Corte Suprema en el caso "Barbara vs. Trump", otorga ciudadanía a quienes nacen en Estados Unidos y están "sujetos a la jurisdicción del mismo".

Tras esa decisión, Trump firmó una nueva orden el 6 de agosto que apuntó particularmente al "turismo de nacimiento", en el que mujeres viajan a Estados Unidos para dar a luz y que sus hijos obtengan ciudadanía automática. La orden también negaría la ciudadanía a hijos si uno de sus padres trabaja para gobiernos extranjeros en Estados Unidos, participa en fraude o una transacción comercial para obtener ciudadanía, o es clasificado como "enemigo extranjero".

Después de que Trump firmó esa orden, abogados que llevan una demanda colectiva en nombre de bebés que serían privados de ciudadanía bajo la orden de Trump de 2025 pidieron a Boardman que bloqueara el cumplimiento de la más nueva orden del presidente republicano y asegurara que la ciudadanía de sus clientes continuara siendo reconocida.

‘Casi con certeza es inconstitucional’

La jueza, designada por el presidente demócrata Joe Biden, acordó hacerlo, diciendo que la última orden "casi con certeza es inconstitucional tal como se aplica a la clase certificada por la simple razón de que la Corte Suprema en Barbara ya decidió que los niños en la clase son ciudadanos al nacer".

"Este tribunal debe, una vez más, bloquear preliminarmente el cumplimiento del más reciente intento del presidente de quitarles el derecho a la ciudadanía", escribió Boardman.

La orden de la jueza impide a agencias incluyendo el Departamento de Estado, el Departamento de Seguridad Nacional y la Administración del Seguro Social tomar cualquier acción para interferir, negar o no reconocer la ciudadanía de personas cubiertas por la demanda colectiva.

La Casa Blanca no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.

Los demandantes incluyeron a los grupos de derechos de inmigrantes CASA y Asylum Seeker Advocacy Project, que el año pasado convencieron a Boardman de convertirse en uno de cuatro jueces de tribunales inferiores en bloquear la orden inicial de Trump antes del fallo de la Corte Suprema.

Ve Departamento de Justicia ‘demanda prematura’

Los abogados del Departamento de Justicia argumentaron que una injunction era inapropiada en este caso, ya que la orden de Trump era más acotada que la amplia que los demandantes primero demandaron. También calificaron la demanda de prematura, diciendo que las agencias federales aún no habían emitido la guía pública necesaria que detalla cómo se implementaría la directiva del presidente, la cual se esperaba emitieran antes del sábado. Cualquier desafío legal debería esperar hasta entonces, argumentó la administración.

Reuters reportó el martes que el Departamento de Estado había elaborado una guía propuesta que requería a los padres que solicitan pasaportes para sus hijos proveer prueba de su propia ciudadanía o estatus migratorio para implementar esa orden ejecutiva. [email protected]