La candidata demócrata a la gubernatura, Gina Hinojosa, utilizó una parada de campaña el lunes en El Paso para exigir una sesión legislativa de emergencia para atender el desarrollo de centros de datos.
El gobernador de Texas, Greg Abbott, republicano, y Hinojosa han intercambiado críticas y planes rivales para responder al intenso enojo público por los centros de datos en todo el estado, en gran parte por preocupaciones sobre el consumo de agua y electricidad, el ruido y los subsidios públicos.
Después de que Abbott emitiera el mes pasado una serie de directrices para que funcionarios estatales revisaran de cerca los proyectos de centros de datos, Hinojosa dijo el lunes que prometía intervenir si estas enormes instalaciones amenazan el suministro de agua de los residentes de Texas.
"Esta es la lucha de 2026 para decidir, de nuevo, si Texas va a ser un estado hecho por y para la gente, o si este es el mundo de los millonarios", dijo Hinojosa durante una conferencia de prensa en el centro de la ciudad, junto con opositores locales a los centros de datos.
La conferencia de prensa fue una de varias paradas de campaña de Hinojosa en El Paso, quien también visitó la Universidad de Texas en El Paso (UTEP), y tenía programado participar en una asamblea pública el lunes por la noche.
Esta marcó su segunda visita a El Paso desde que anunció su candidatura, siendo la primera en enero.
Hinojosa, abogada de derechos civiles de 52 años que se desempeña como representante estatal en Austin, busca destronar a Abbott en las elecciones generales del 3 de noviembre.
En busca de un cuarto periodo en el cargo, Abbott, de 68 años, hizo recientemente dos paradas de campaña en El Paso: una para promover lo que llamó propuestas de asequibilidad en vivienda, y otra para anunciar iniciativas educativas propuestas.
Abbott —quien promovió a Texas como un destino para los centros de datos, antes de que las preocupaciones públicas sobre estas instalaciones se intensificaran durante el último año— anunció el mes pasado acuerdos con Meta y otras empresas tecnológicas, quienes dijeron que pagarían por la infraestructura eléctrica de sus centros de datos, conservarían el agua y evitarían trasladar los costos de servicios públicos a los clientes residenciales.
Las directrices de Abbott hicieron referencia al Consejo de Confiabilidad Eléctrica de Texas (ERCOT), que opera la red eléctrica que cubre la mayor parte del estado. El Paso Electric, empresa de propiedad privada, opera fuera de ERCOT, y el anuncio de Abbott pareció no tener ningún efecto sobre el centro de datos de Meta, actualmente en construcción en el noreste de El Paso, ni sobre los cientos de millones de dólares en incentivos fiscales de la ciudad y el condado que las autoridades locales aprobaron para el proyecto en 2023.
Hinojosa criticó el enfoque de Abbott, pero ofreció pocos detalles el lunes sobre qué regulaciones buscaría, más allá de convocar a los legisladores a una sesión especial. De ser electa, tomaría protesta después de que la Legislatura de Texas inicie su próximo periodo ordinario, el 12 de enero de 2027. Solo Abbott tiene la facultad de convocar a una sesión especial antes de esa fecha.
"Necesitamos tener una sesión legislativa de emergencia únicamente sobre este tema, para poder escuchar de los miembros de la comunidad todas las distintas maneras en que se están viendo afectados", dijo. "Porque la ley actualmente no contempla nada de esto".
Preocupaciones por el agua
Hinojosa dijo que invalidaría acuerdos para evitar que los centros de datos usaran tanta agua que las llaves de los hogares se secaran, aunque no quedó claro cómo podría funcionar esto en la práctica, ni si algún acuerdo existente en El Paso cumpliría con ese umbral.
"Como gobernadora, declararía nulo y sin efecto cualquier contrato que le niegue a los residentes de Texas el agua que necesitan para vivir", dijo.
Directivos de El Paso Water han dicho reiteradamente, durante meses, que la empresa de servicios públicos puede cubrir la demanda de agua esperada de Meta, sin afectar el servicio de agua para los clientes residenciales y comerciales ya existentes.
La empresa estima que Meta usará en promedio entre 400,000 y 500,000 galones al día, aunque el acuerdo de suministro de agua entre Meta y El Paso Water, propiedad de la ciudad, autoriza un consumo diario máximo de 2.5 millones de galones.
En comparación, El Paso Water bombeó en promedio 108 millones de galones a sus clientes cada día durante su último año fiscal, y la empresa reportó una demanda máxima de 155 millones de galones el 18 de junio del año pasado.
El director general de El Paso Water, John Balliew, ha dicho que Meta quería asegurar un alto límite máximo diario permitido de uso, para garantizar que las instalaciones puedan operar durante el calor extremo, pero es poco probable que el centro de datos se acerque a ese nivel de consumo, excepto en los días más calurosos del año. Por eso la empresa estima un uso diario promedio de alrededor de 480,000 galones, en lugar del máximo de 2.5 millones de galones.
Crystal Martínez, enfermera y organizadora del Amanecer People's Project, quien habló junto a Hinojosa, dijo que incluso la posibilidad de esa cantidad de demanda resulta preocupante en una comunidad desértica.
"Nuestra forma de vida aquí es conservar el agua", dijo Martínez. "Nos han criado de esta manera porque este es un recurso finito".
Pese a que Hinojosa afirmó que anularía cualquier contrato asociado con centros de datos que amenacen el suministro de agua residencial, también dijo que no anularía la decisión de las autoridades locales que determinen que sí pueden manejar el suministro de agua a un centro de datos.
"Entonces, está bien. Entonces, esa es su determinación", dijo Hinojosa, en respuesta a preguntas sobre si anularía contratos de suministro de agua legalmente ejecutados. "Pero no toleraré, como gobernadora, cortarle el agua a las comunidades, a los hogares, para que estas corporaciones puedan venir aquí y engullírsela toda".
Balliew, de El Paso Water, ha dicho en presentaciones públicas este año que la empresa de agua no daría prioridad al suministro del centro de datos de Meta por encima de otros clientes, en caso de una interrupción mayor del servicio de agua.
Y pese a que la empresa ha argumentado de manera consistente que Meta no amenazará el suministro de agua de la ciudad, El Paso Water también ha advertido que no puede dar cabida a muchos más centros de datos, particularmente en el noreste de El Paso, donde se está construyendo el proyecto de Meta y donde existe capacidad limitada para suministrar más agua a través de las tuberías existentes.
Los planes de largo plazo de El Paso Water contemplan miles de millones de dólares en proyectos de infraestructura, conforme la sequía y el crecimiento hacia las afueras ejercen una presión cada vez mayor sobre el suministro de agua de la región. La empresa se encuentra a la mitad de la construcción de una nueva planta de tratamiento de agua en el Lower Valley, para producir 10 millones de galones de agua al día, además de ampliar la Planta Desalinizadora Kay Bailey Hutchison, para poder producir 5.5 millones de galones adicionales al día.
Emisiones y electricidad
Hinojosa también criticó cómo los datos operativos de algunos proyectos de centros de datos cambian con el tiempo, por diversas razones. Meta dijo inicialmente en 2023 que gastaría $800 millones de dólares en sus instalaciones de El Paso, antes de aumentar la inversión a $14,000 millones de dólares el año pasado, y de asociarse recientemente con la administradora de activos BlackRock para ayudar a financiar la construcción. El Paso Electric también había señalado, al principio del proceso de desarrollo, que alimentaría el centro de datos con campos solares, en lugar de una planta de energía a base de gas natural.
"Uno de los grandes retos que estamos escuchando con los centros de datos en todo el estado es que la información cambia constantemente", dijo. "Al principio es cierta cantidad de agua, después es más agua. Al principio es cierta cantidad de electricidad, después es más electricidad. Lo mismo está pasando con las emisiones".
Jay Manía, organizador de Amanecer, dijo que las recientes acciones de Abbott no han tenido ningún impacto en el proyecto del centro de datos de Meta en El Paso.
"Lo que Abbott ha hecho en cuanto a barreras no ha cambiado ni una sola cosa sobre Meta o sobre nuestros centros de datos aquí", dijo. "No ha afectado la planta de energía, el uso de agua de Meta ni las exenciones fiscales".
La Comisión de Servicios Públicos (PUC) —cuyos integrantes fueron designados por Abbott— decidirá en los próximos meses si El Paso Electric puede construir una planta de energía dentro del propio predio para Meta.
El Paso Electric busca la aprobación de la PUC para construir la planta de energía McCloud, de 366 megavatios, para abastecer las instalaciones de Meta, así como para implementar tarifas especiales para centros de datos, diseñadas para obligar a los desarrolladores de estos centros a pagar el costo de la nueva infraestructura y emitir una garantía crediticia.
Hinojosa también dijo que buscaría cambiar la composición de la PUC, cuyos integrantes cumplen periodos escalonados de seis años. El próximo gobernador podría designar a tres nuevos comisionados en 2027. (Diego Mendoza-Moyers/El Paso Matters)