Personal jubilado de Petróleos Mexicanos (Pemex) se manifestó este día tomando las instalaciones de la empresa en Chihuahua, impidiendo la salida de pipas cargadas con combustible, en protesta por la falta total de servicio médico, derecho que aseguran les corresponde por contrato colectivo.

Raúl Gutiérrez, vocero del movimiento explicó que la manifestación tiene como principal objetivo exigir la reactivación inmediata del servicio médico integral para los trabajadores jubilados, quienes actualmente no cuentan con ninguna cobertura que garantice atención en caso de urgencias.

“Somos personas de edad avanzada, con enfermedades crónico-degenerativas. Hay compañeros con padecimientos oncológicos, ortopédicos, diabetes, problemas cardiacos, y hoy no tenemos ningún servicio médico que nos respalde”, señaló.

Detalló que el grupo está conformado por 248 jubilados activos, que representan a una población aproximada de 1,460 derechohabientes, entre hijos, viudas y esposas. A diferencia de los trabajadores activos que cuentan con ISSSTE, los jubilados dependen de un servicio médico subrogado, el cual debe ser proporcionado por Pemex mediante licitación, garantizando atención integral, consultas con especialistas, laboratorios, gabinetes y seguimiento de enfermedades crónicas.

Indicó que han mantenido comunicación constante con autoridades internas, entre ellas miembros del comité sindical, el subdirector de Servicios Médicos, el director de Capital Humano y la Coordinación Sectorial de la Zona Monterrey, así como con representantes sindicales de la Sección 40 y del Comité Ejecutivo Local Delegación 7; sin embargo, hasta el momento no han recibido una solución definitiva.

Esta es la cuarta manifestación en un lapso de dos años. La última ocurrió en marzo del año pasado, cuando se les otorgó un servicio emergente de atención médica y surtimiento de medicamentos por solo cuatro meses, sin un contrato multianual que diera certeza a largo plazo. Desde entonces, llevan ocho meses sin ningún tipo de atención médica.

Entre los casos más graves, denunciaron que dos compañeros tuvieron que endeudarse con montos que oscilan entre 600 mil y 800 mil pesos para atender emergencias médicas, bajo la promesa de reembolso que, tras siete meses, no se ha cumplido. Además, hay pacientes oncológicos que compran sus propios medicamentos y otros que requieren hemodiálisis tres veces por semana, costeadas completamente de su bolsillo.

Los manifestantes advirtieron que permanecerán en el lugar el tiempo que sea necesario, hasta que Pemex establezca un diálogo directo y presente una propuesta concreta. “No hemos recibido ninguna llamada, videoconferencia ni acercamiento por parte de la dirección de Pemex”, subrayaron.

Finalmente, Raúl Gutiérrez, representante de los jubilados, señaló que aunque muchas decisiones se toman desde la Ciudad de México, la atención depende de la Gerencia Zona Norte con sede en Monterrey, lo que —dijo— los ha convertido en una de las regiones más desatendidas.

“Estamos exigiendo únicamente lo que nos corresponde por derecho: atención médica digna y oportuna”, concluyó.