Las fuerzas militares de Estados Unidos lanzaron ataques contra Irán por segundo día consecutivo el miércoles, horas después de que el presidente Donald Trump dijera que consideraba que una tregua temporal firmada con Irán había "terminado" y calificara a sus líderes de "escoria" y "gente malvada".

El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), que supervisa las operaciones en Medio Oriente, dijo que los ataques del miércoles tenían el propósito de seguir debilitando la capacidad de Irán para amenazar embarcaciones en el Estrecho de Ormuz, la ruta crítica de petróleo y gas frente a la costa sur de Irán.

Medios estatales iraníes reportaron explosiones en distintas partes del sur de Irán, incluidas Konarak y la cercana Chabahar, dos ciudades costeras al este del Estrecho de Ormuz, así como el sonido de aviones de combate sobrevolando Kish, una pequeña isla de coral a 16 kilómetros (10 millas) de la costa iraní. Un reportero de la televisión estatal dijo que dos proyectiles habían impactado en Abu Musa, una isla bajo control iraní en el Golfo Pérsico.

"Estados Unidos está responsabilizando a Irán por la reciente agresión injustificada contra embarcaciones comerciales y tripulaciones civiles que navegan libremente por una vía marítima internacional vital", dijo el Comando Central en un comunicado.

Trump, en una publicación en Truth Social, dijo que los ataques se llevaron a cabo "en represalia" por los ataques iraníes contra embarcaciones esta semana.

"¡Si vuelve a pasar, será mucho peor!", escribió.

Los ataques se produjeron horas después de que Irán disparara una descarga de misiles y drones a través del Golfo Pérsico en represalia por una ola de ataques estadounidenses contra objetivos iraníes el martes.

Con ambas partes acusándose mutuamente de violar la tregua y algunos medios iraníes pidiendo que el acuerdo se rompiera por completo, el alto el fuego que Irán y Estados Unidos firmaron hace tres semanas parecía estar al borde del colapso. El tráfico de embarcaciones en el Estrecho de Ormuz ya se había paralizado después de que Estados Unidos acusara a Irán de atacar tres embarcaciones comerciales en esa vía marítima, lo que reavivó las más recientes hostilidades y llevó los precios del petróleo a su nivel más alto en semanas.

Al hablar en la cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en Ankara, Turquía, más temprano el miércoles, Trump había anticipado los últimos ataques contra Irán, al decir que golpearía "con fuerza" al país en las próximas horas. También dijo que nuevamente estaba considerando tomar la isla de Kharg, el centro de la industria petrolera de Irán, y que podría reimponer un bloqueo a los barcos que entran y salen de los puertos iraníes, bloqueo que el ejército estadounidense había levantado apenas tres semanas antes.

Al ser cuestionado sobre la tregua, dijo: "Para mí, creo que se acabó. Ya no quiero tratar con ellos. Son escoria".

Trump continuó llamando a los líderes de Irán "gente enferma", "gente malvada" y "chiflados", pero dijo que seguía abierto a conversaciones con ellos con miras a un acuerdo de paz duradero. Los comentarios despectivos fueron el más reciente giro de Trump, quien apenas unas semanas antes había elogiado a los líderes de Irán como "gente muy racional" con la que era "agradable tratar" y que "buscaba ayudar a su país".

El conflicto, que comenzó cuando fuerzas de Estados Unidos e Israel atacaron Irán a finales de febrero, se ha caracterizado por un vertiginoso vaivén entre ataques intermitentes y conversaciones dirigidas a asegurar la paz. La incertidumbre ha sacudido la economía global, en gran parte porque la guerra frenó el flujo de petróleo y gas de la región.

La tregua tenía como propósito reabrir el Estrecho de Ormuz y allanar el camino para las negociaciones. Dejó algunos de los asuntos más espinosos —incluido el destino de las reservas de uranio altamente enriquecido de Irán y el futuro de su programa nuclear— para resolverse durante un periodo de 60 días.

Las conversaciones se han pausado esta semana mientras Irán realiza ceremonias fúnebres para el ayatolá Ali Jamenei, el líder supremo, quien murió en un ataque israelí el primer día de la guerra. Pero Trump señaló el miércoles que no tenía prisa por reanudar las negociaciones.

"No estoy seguro de querer llegar a un acuerdo con ellos", dijo en una conferencia de prensa de la OTAN. "Podemos jugar, pero no estoy seguro de querer llegar a un acuerdo. Simplemente terminemos el trabajo".

Trump también dijo que él es blanco de un intento de asesinato por parte de los iraníes. Mientras se jactaba de que los líderes de Irán habían "desaparecido", dijo: "Puede que yo también desaparezca, porque soy su objetivo número uno". Funcionarios estadounidenses han dicho que una unidad encubierta iraní planeó matar a Trump en 2024, y que el líder de esa unidad murió en un ataque estadounidense en Irán en marzo.

Funcionarios iraníes emitieron sus propias declaraciones amenazantes, acusando a Estados Unidos de violar múltiples cláusulas del acuerdo de tregua. "El enemigo agresor y sus cómplices serán severamente castigados", escribió en redes sociales Mohsen Rezaei, asesor del ayatolá Mojtaba Jamenei, líder supremo iraní, tras los últimos ataques estadounidenses.

Medios iraníes cercanos a la poderosa Guardia Revolucionaria del país fueron más lejos, al publicar editoriales que pedían poner fin a la tregua. La agencia de noticias Tasnim, por ejemplo, argumentó que los funcionarios iraníes debían responder a los ataques estadounidenses "quemando el entendimiento".

Los editoriales no reflejaban la política oficial de Irán, pero subrayaron cómo los sectores más radicales del país están divididos respecto al acuerdo temporal con Estados Unidos.

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu dijo en una entrevista de podcast que Trump había hecho una "declaración importante" al decir que el acuerdo marco con Irán había terminado. Israel no fue parte de la tregua. "¿Qué va a hacer?", dijo Netanyahu, refiriéndose a Trump. "Estamos preparados para cualquier escenario".