Ciudad de México.- Cerramos la semana con una nota que desatacar, ha pasado desapercibida entre la retórica alarmista y las predicciones apocalípticas: el precio del dólar se ha modulado, y esto es una muestra clara de la estrategia eficaz de la virtual presidenta de la República. Fácil recordar que a inicios de semana, el dólar alcanzó los 18.40 pesos, y ahora, sorprendentemente -para algunos alarmistas-, se vende en las casas de cambio a 18.00 pesos.
El cambio favorable en el tipo de cambio es una consecuencia directa de la presentación de una parte del gabinete de la virtual presidenta, compuesto por personas que han inspirado confianza en la inversión extranjera. Recordemos los pronósticos alarmistas que vaticinaban un dólar a 25 pesos para el cierre del año. A quienes hicieron estos diagnósticos de acabose financiero, les decimos: se equivocaron.
Entre los primeros nombramientos, destacan figuras que no sólo aseguran progeso, en este sentido, Marcelo Ebrard será el nuevo secretario de Economía, un cargo crucial especialmente con la proximidad de la cláusula sunset del T-MEC en 2026. Ernestina Godoy, con su trayectoria en la Fiscalía de la Ciudad de México, será la consejera jurídica de la presidencia. Alicia Bárcena, con su experiencia internacional en temas ambientales, se encargará del medio ambiente. Rosaura Ruiz, ahora al frente de la Secretaría de Ciencias, Humanidades, Tecnología e Innovación, transformará lo que era el Conacyt en una nueva entidad más robusta.
Estos nombramientos no sólo reflejan una continuidad con el actual gobierno, sino también un cambio significativo. Parecería que Sheinbaum ha seleccionado a figuras que no están allí por cuotas políticas, sino por sus perfiles técnicos y experiencia. Este equilibrio entre continuidad y cambio es un mensaje claro de estabilidad y progreso, un mensaje que el mercado ha recibido positivamente.
En la presentación de estos primeros seis nombramientos, vemos una confirmación de que la campaña de "continuidad con cambio" de Sheinbaum es una realidad. Esto se traduce en una administración que no sólo promete, sino que, por el momemto, entrega certidumbre económica y política. A quienes vaticinaron caos y colapso, los hechos les han refutado.
En la próxima semana, se espera el anuncio de más nombramientos, lo que continuará brindando claridad y dirección sobre las prioridades del próximo gobierno. Por ahora, se puede comentar que los primeros pasos dados por la virtual presidenta han sido firmes y acertados, demostrando que la estabilidad económica y política son posibles.
En este sentido, el comportamiento del precio del dólar ha sido una clara respuesta a la lógica de certidumbre que el nuevo gabinete ha logrado imponer. La estabilización de la divisa, es una señal inequívoca de confianza en las figuras presentadas por la virtual presidenta.
En lo personal sorprenden dos nombramientos en particular -por las implicaciones y el mensaje que envían-, el primero es el de Marcelo Ebrard como secretario de Economía. La inclusión de Ebrard, una figura con capacidad y reconocimiento internacional, demuestra que la virtual presidenta busca rodearse de personas competentes y respetadas. Este movimiento también subraya su capacidad para convencer a cualquier persona, dejando claro que no es vengativa, ya que podría haber optado por excluirlo tras las tensiones previas, lo que permite ir visualizando un gobierno federal con “inteligencia emocional”.
Otro nombramiento es el de Rosaura Ruiz, que no sólo asume una posición importante, sino que encabezará el Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías ahora envuelta en Secretaría de Estado. Esto ha generado una gran ilusión entre los investigadores, quienes ven en este cambio una oportunidad para un sexenio de mayor reconocimiento y menos animadversión que el actual. La ciencia y la tecnología, tan vitales para el progreso del país, parecen estar en buenas manos y con un futuro prometedor.
El tipo de liderazgo que muestra la virtual presidenta es fundamentalmente distinto al actual. Mientras que el liderazgo saliente se caracteriza por buscar el brillo personal, la virtual presidenta demuestra un enfoque en que su gabinete brille con luz propia. No le importa ceder protagonismo porque comprende que entre mejor les vaya a ellos, mejor le irá a ella y, por supuesto, al país.
Sin duda, la prueba tangible de este liderazgo es la estabilización del dólar. La confianza en las figuras del gabinete ha sido suficiente para calmar los mercados y disipar los temores infundados de colapso financiero.